Pakistán: nuevos hogares y nuevas vidas

14 diciembre 2010

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Luchó para ayudar a su marido, aquejado de una enfermedad respiratoria crónica, cuando su casa de madera fue arrasada por las catastróficas inundaciones del norte de Pakistán. Más tarde, Gul Numa, con 80 años cumplidos, sobrevivió las primeras semanas de agosto en un campamento improvisado.

Numa y su esposo, Sayed Qalandar Shah, de 90 años, estuvieron entre las cinco familias desplazadas de la aldea de Hassanabad en el distrito de Chitral, provincia de Khyber Pakhtunkhwa, una de las zonas más afectadas por las aguas que cubrieron la quinta parte del país a partir de julio.

Las casas de la aldea, de madera y bambú y techo de paja, las tierras cultivables, los huertos frutales y los prados destinados al ganado quedaron sumergidos en un paisaje de rocas, grava y arena. El único puente que pone en comunicación la aldea con la carretera principal fue arrasado.

Con la proximidad del invierno, estas familias empobrecidas necesitan asistencia urgente. Pero con los pocos recursos de que disponen, siguen en los campamentos administrados por el Gobierno, a la espera de ayuda para trasladarse a otros alojamientos permanentes.

Agha Khan Planning and Building Services, un socio local del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), localizó al hijo de Gul Numa en una población cercana y le proporcionó los materiales para construir una casa a prueba de desastres.

Las casas, de madera de álamo y mampostería de piedra, tienen 37 metros cuadrados y cuestan el equivalente de 1.000 dólares. Su interior –compuesto de sala, cocina, espacio de almacenamiento e inodoro– está aislado de los duros inviernos y protegido con una cubierta resistente al agua.

Los habitantes que estaban en condiciones de participar en la construcción de las casas participaron en la recolección de piedras y la preparación de los cimientos de estas estructuras de bajo costo, cuyos materiales y arquitectura están asimismo diseñados para reducir el consumo de leña en un 40 a 60 por ciento.

Las cinco familias de Hassanabad se mudaron de sus refugios temporales a las nuevas viviendas la semana pasada, y Gul Numa expresó su agradecimiento por la rápida construcción y las instalaciones de su nueva vivienda. "Estoy feliz", afirmó.

"Mi nueva casa tiene un cuarto de baño y no se colapsará en un terremoto, como una casa corriente. Hasta me han instalado una nueva cocina. Rezo para que tengan una larga vida estas personas que tanto han hecho por nosotros."

El PNUD tiene como objetivo ampliar el proyecto de construcción de viviendas a otras zonas del país, entre otros a los distritos más afectados de la provincia de Sindh. Hay planes para construir 2.612 unidades en el distrito de Thatta, de la misma provincia, que beneficiará a 10.028 familias pobres.

La recaudación del Partido contra la Pobreza se destinará a satisfacer las necesidades de vivienda de las personas desplazadas, como las de Khyber Pakhtunkhwa, en Sindh y en otros lugares inundados en todo el país.

Estos esfuerzos son parte de un programa de recuperación temprana de 120 millones de dólares puesto en marcha por el Gobierno de Pakistán y el PNUD para crear puestos de trabajo, reparar las infraestructuras comunitarias básicas y reforzar las instalaciones de gobierno locales.

En total, 18 millones de personas se vieron afectadas por las inundaciones, con 1,8 millones de viviendas dañadas o destruidas. El costo de la reconstrucción de Pakistán se calcula en 9.000 millones de dólares.

Imágenes de dos devastadores desastres ocurridos en el 2010: Haití y Pakistán