Haití en vías de recuperación

13 diciembre 2010

Residents of Bel Air clear the streets and waterways of waste and debris Una residente de Bel Air, uno de los barrios más violentos, pobres y llenos de basura de Puerto Príncipe, Vesna Josiane, fue contratada junto con cerca de otros 1.000 haitianos para reconstruir seis barrios, incluido el suyo, tras el terremoto que devastó el país hace once meses.

"Con el terremoto me quedé sin nada: perdí mis pertenencias y no tenía medios para sobrevivir", afirma Vesna Josiane, de 36 años y madre de dos hijos. "Pero regresar al trabajo y recibir mi paga me ha ayudado a cuidar de mis hijos y pagar el alquiler."

El terremoto, que golpeó Puerto Príncipe y sus alrededores el 12 de enero, produjo la muerte de más de 220.000 personas, y afectó directamente las vidas de otros 1,5 millones de haitianos.

Para Haití, que ya era el país más pobre del hemisferio occidental antes del terremoto, la magnitud de los daños y las pérdidas fue catastrófica, con un monto que se calcula en aproximadamente 7.000 millones de dólares, lo que representa más de 120 por ciento del producto interno bruto de Haití en 2009.

La basura no tiene pies: previendo futuros desastres

A raíz del terremoto, la iniciativa “dinero por trabajo” destinada a tareas de recuperación ha contribuido a dar ocupación a muchos residentes de Bel Air en la limpieza de las calles y los cauces, retirando los residuos y escombros.
Como resultado, más de 1.700 metros cúbicos (la longitud de un campo de fútbol entero) de basura se han retirado de seis vecindades de Bel Air.

Domeck Prockline, una madre de dos niños, de 40 años de edad, que perdió a su padre, su hermano y su casa por el terremoto, está trabajando con un proyecto titulado Fatra pa gen pye (La basura no tiene pies, en inglés).
"Este proyecto me permite cuidar de mí misma y de mis hijos", afirma Prockline, que sigue viviendo en una tienda de campaña. "Pero también me hace sentir orgullosa de ayudar a mi comunidad a construir un futuro mejor en un ambiente limpio. Al eliminar la basura y los escombros, impedimos la propagación de las enfermedades y esperamos poder evitar otros desastres."

Ayudar a Haití a recuperarse

Programas como éstos están ayudando a los haitianos a conseguir un ingreso y satisfacer las necesidades básicas de sus familias. Al mismo tiempo, inyectan también dinero en la economía para acelerar la reanudación de las actividades de pequeñas empresas y comercios.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) –en asociación con otros organismos de las Naciones Unidas, autoridades locales y organizaciones de la sociedad civil–ha estado trabajando en Haití con las comunidades afectadas para reconstruir los medios de subsistencia. De febrero a noviembre de 2010, unos 230 proyectos de este tipo han colocado a la comunidad en el centro del proceso de recuperación mediante pagos en efectivo o “dinero por trabajo”. Se ha dado ocupación a más de 240.000 trabajadores, el 40 por ciento de ellos mujeres, con carácter temporal.
Pero los tiempos difíciles todavía no han terminado. Queda mucho trabajo por hacer para ayudar a la gente a volver a sostenerse sobre sus propios pies. La reconstrucción de este país tan pobre, repetidamente asolado por los desastres naturales, es tarea exigente y requiere tiempo.

El Partido contra la Pobreza que tuvo lugar en Lisboa (Portugal), en enero de 2010, aportó fondos a las iniciativas de recuperación de base comunitaria en Haití. El equipo del PNUD Zidane / Ronaldo, se enfrentó al S.L. Benfica, con una asistencia de público de 55.000 espectadores, y recaudó más de medio millón de euros (767.000 dólares) destinados al pueblo de Haití.

La actual edición del Partido contra la Pobreza, disputado en Atenas, volverá a ceder parte de sus ingresos a los más afectados por el terremoto. Hasta la fecha, aproximadamente 1,3 millones de haitianos están sin hogar y viven en tiendas de campaña, en más de 1.300 asentamientos, vulnerables a las tormentas y las inundaciones.

El costo estimado de la reconstrucción de Haití es 11.500 millones de dólares, y las organizaciones que trabajan en el país necesitan un apoyo continuo.

Imágenes de dos devastadores desastres ocurridos en el 2010: Haití y Pakistán