Los gobiernos otorgan renovada atención a las áreas protegidas del planeta

22 octubre 2010

Foto: Biljana Sekulovska /PNUD

Nagoya- Los gobiernos de todo el mundo que actualmente participan en una reunión de las Naciones Unidas sobre la diversidad biológica, que se celebra en Nagoya (Japón), reafirmarán su apoyo a un ambicioso plan de protección de zonas que contribuyen decisivamente a las condiciones de vida y los medios de subsistencia de la comunidad.

Los representantes de 193 Estados partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica de 1992 abordarán la orientación futura del Programa de Trabajo sobre Áreas Protegidas, sitios de importancia ecológica, social o económica que abarcan casi el 14% de la superficie terrestre.

“Aunque las inversiones iniciales en las Áreas Protegidas son elevadas, los beneficios a largo plazo son enormes”, afirmó el Sr. Nik Sekhran, asesor técnico principal sobre diversidad biológica del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en la conferencia de Nagoya.

“La estrategia sobre Áreas Protegidas es una de las más eficaces de que se dispone para abordar al mismo tiempo los problemas globales del alivio de la pobreza, la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos, y el mantenimiento de los servicios esenciales de los ecosistemas” señaló el Sr. Sekhran.

Desde que el Convenio entró en vigor en 1993, las Áreas Protegidas del mundo se han incrementado casi el 60% con el apoyo de gobiernos, organizaciones no gubernamentales y comunidades.

En los últimos cinco años el PNUD ha trabajado con una de las principales fuentes de financiación de las Áreas Protegidas, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), en apoyo del establecimiento, la gestión, la financiación, las políticas y la participación en los beneficios de más de 700 Áreas en 55 países.  

Un proyecto de 13 millones de dólares de los EE.UU., ejecutado conjuntamente por el PNUD y el FMAM refuerza la protección de casi un millón de hectáreas de bosques que absorben dióxido de carbono en las montañas de Altai Sayan en Asia central y la Federación de Rusia. Desde 2007 el proyecto ha conservado unas 500.000 hectáreas  en la Federación de Rusia y otras 350.000 hectáreas en Kazajstán.

El proyecto es uno de los muchos que se citan en una publicación recientemente presentada por el PNUD y el Convenio sobre la Diversidad Biológica, en que también se ponen de relieve las mejores prácticas y los pasos futuros en la planificación, gestión y financiación de las Áreas Protegidas.

“Áreas Protegidas para el siglo XXI” presenta las conclusiones obtenidas de los proyectos del PNUD y el FMAM e identifica las contribuciones de esas Áreas a preservar los medios de subsistencia de alguna de las comunidades más pobres el mundo, mantener los ecosistemas fundamentales y facilitar la adaptación de las comunidades humanas, animales y vegetales al cambio climático.

Habida cuenta de que solo una tercera parte de las Áreas están gestionadas eficazmente y las deficiencias de financiación ascienden a cientos de millones de dólares, el informe insta a los gobiernos, así como a las comunidades, las empresas y otros organismos privados, a “reconocer, plenamente, hacer suyo y comunicar el verdadero valor de las Áreas Protegidas”.

Los gobiernos que participan en la conferencia de Nagoya del 18 al 29 de octubre se centran en el futuro de las Áreas Protegidas como cuestión que abarca todos los temas del programa, incluidos los medios ambientes terrestres, costeros, marinos y montañosos, los efectos del cambio climático y el uso sostenible de las zonas ecológicamente delicadas.

Descargar el informe (PDF, 6Mb, en inglés)