Perú: impulsar la salud mediante cocinas sin humo

16 septiembre 2010


Foto: PNUD
Miriam Aguilar Rodríguez, una de las beneficiarias
del programa Sembrando, de Julcán, La Libertad,
está gratamente sorprendida por el tiempo y los recursos
que ahorra simplemente porque los pulmones de
sus hijos ahora están sanos durante todo el invierno
.
Lima - La salud de las familias peruanas en los Andes ha mejorado considerablemente gracias a una alianza creada para limpiar el aire que se respira en los hogares y reducir los residuos de los combustibles utilizados para cocinar, según indican los datos de una encuesta de impacto realizada este año.

La iniciativa en cuestión se llama “Sembrando” y está dirigida por la ONG peruana Instituto Trabajo y Familia (ITYF), contando con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) desde que se puso en marcha, en 2007.

En el trienio 2007-2009, el programa “Sembrando” equipó con cocinas eficientes y mejoradas a 47.000 hogares de zonas extremadamente pobres en siete regiones del Perú, principalmente en el departamento norteño de La Libertad.

Estas cocinas de bajo costo usan madera como combustible y están provistas de un conducto a modo de chimenea que sale directamente de la vivienda. Su diseño tiene como objeto eliminar la emisión de gases y humos producidos al cocinar dentro de las casas. Las cocinas también contribuyen a conservar el calor interior de lasviviendas, en su mayoría hechas de piedra o de ladrillo, que se encuentran en alturas entre los 2.500 y 5.000 metros sobre el nivel del mar.

Una encuesta llevada a cabo en 2009 con 2.185 hogares que utilizan las nuevas cocinas en la provincia de Sánchez Carrión, perteneciente a La Libertad, mostró una reducción del 50 por ciento en el número de familias que experimentaron problemas de bronquitis y enfermedades respiratorias más de siete veces en 2007-2008.

Los resultados del estudio, publicado en abril de este año, indican que las mujeres y los niños enfrentan un riesgo mayor debido a los largos periodos de tiempo que pasan dentro de las casas. Una de las beneficiarias de las cocinas, Miriam Aguilar Rodríguez (fotografiada aquí), expresó que ahorra no sólo tiempo, sino también recursos económicos debido a que los pulmones de sus hijos ahora gozan de mejor salud.

El alto riesgo de enfermedades respiratorias y otras afecciones relacionadas con la exposición a las emanaciones nocivas generadas al cocinar fue evidenciado también durante una consulta realizada por la agencia oficial alemana de cooperación, GTZ, en el marco del programa de cocinas mejoradas para los Andes.

“Los entrevistadores no podían soportar el humo producido por la madera de eucalipto, llegando a toser tan fuerte que se vieron obligados a abandonar la estancia”, informó la investigación realizada por la GTZ.

Las enfermedades asociadas con la contaminación ambiental se encuentran entre las principales causas de muerte en el 30 por ciento de hogares peruanos que usan fogones abiertos en todo el país. Algunas de las tasas de pobreza más elevadas del Perú se dan en comunidades donde la madera y los combustibles sólidos son los principales recursos utilizados, tanto para cocinar como para calefacción.

El éxito del proyecto—llevado a cabo con fondos procedentes en su mayoría de la Fundación Bill y Melinda Gates, y también con recursos del PNUD, organismo que aportó, asimismo, asistencia técnica y en la planificación—fue uno de los principales estímulos de la campaña nacional lanzada en junio del año pasado bajo el lema “Medio millón de cocinas mejoradas por un Perú sin humo”.

La campaña fue puesta en marcha con el objetivo de elevar la calidad de vida de quienes habitan en condiciones de extrema pobreza en catorce regiones: Huanuco, Pasco, Junín, Apurimac, Huancavelica, Ayacucho, Puno, Cusco, Ancash, La Libertad, Cajamarca, Amazonas, Loreto, Piura.

“Los logros del proyecto Sembrando contribuyen considerablemente al desarrollo humano en estas altitudes donde las comunidades son predominantemente pobres”, señaló la Representante Residente del PNUD en el Perú, Rebeca Arias.

“Ayudan a reducir la desigualdad respondiendo, al menos, a cinco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)”, dijo Arias en referencia a los ocho grandes objetivos de desarrollo que serán examinados en la cumbre de alto nivel que se celebrará la próxima semana en la Sede de la ONU, en Nueva York.

Los ODM buscan: reducir sustancialmente la pobreza y el hambre; empoderar a las mujeres; incrementar el acceso a servicios esenciales de educación, salud, agua limpia y saneamiento; reducir la incidencia de enfermedades mortales específicas; proteger el medio ambiente; y fomentar alianzas mundiales fuertes para el desarrollo.

Entre 2002 y 2008 el porcentaje de la población de Perú que vivía en condiciones de pobreza extrema cayó del 23,9 al 12,6 por ciento. La meta a conseguir antes de 2015, fecha puesta de plazo por los ODM, es reducir aún más ese porcentaje, hasta el 11,5 por ciento.