Siria: el principal reto a los ODM es la degradación ambiental

15 septiembre 2010

Siria ha logrado grandes avances en cuanto a matriculación escolar y la disminución de la mortalidad de niños pequeños, según indica el tercer informe nacional sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), de reciente publicación.

Los ODM son ocho metas convenidas internacionalmente, que se proponen reducir la pobreza, el hambre, la mortalidad materno-infantil, las enfermedades, la vivienda inadecuada, las inequidades de género, y la degradación ambiental para el año 2015. El informe sobre los ODM busca evidenciar los avances del país hacia los Objetivos – y resaltar las nuevas realidades que tienen un impacto en sus logros, retos e intervenciones de políticas estratégicas necesarias en el camino hacia 2015.

En general, el informe de Siria concluye que es posible alcanzar los ODM. Los avances en educación, especialmente en garantizar el acceso a la educación primaria para todos, y la correspondiente matriculación con la brecha de género disminuida, han puesto a Siria en la senda hacia el logro de las metas de educación y otras relativas al empoderamiento de la mujer. El informe muestra que la tasa neta de matriculación en la educación primaria para el grupo etario entre 6 y 11 años aumentó de 95,4 por ciento en 1990 a 98 por ciento en 2006, y luego a 99 por ciento en 2008.

Además, importantes disminuciones en las tasas de mortalidad infantil (menores de cinco años) han superado las metas anuales del ODM propuestas a nivel nacional. La mortalidad de niños menores de cinco años disminuyó de 41,7 cada 1000 nacidos vivos en 1993 a 18,9 en 2008. Si esta tendencia continúa, se alcanzará la meta del ODM aún antes de 2015. Sin embargo, continúan las variantes subnacionales; la ciudad de Raga en la zona norte central, está especialmente retrasada.
Asimismo, mientras las tasas de mortalidad materna se encuentran en descenso a nivel nacional, la distribución equitativa de servicios para reducir las desigualdades geográficas, continúa siendo un desafío muy importante. 

El informe concluye que el mayor reto del país para erradicar la pobreza extrema es la gestión ambiental sostenible. Mientras que muchos factores diferentes determinan la incidencia de la pobreza en el país, los cambios climáticos, resultado de la degradación del eco sistema y la desertificación que la acompaña, han ejercido una de las mayores influencias en la dinámica de la pobreza.

Como en la mayoría de los países en la región árabe, los recursos hídricos en Siria ya han sido empleados hasta el límite. Esto tiene graves consecuencias sociales y económicas, ya que el país depende del agua para producir importantes cantidades de productos agrícolas para la región. Las ventas de trigo, aceite de oliva, ganado, frutas y vegetales constituyen casi el 20 por ciento del PIB. Sucesivas sequías y el deterioro del suelo han reducido la disponibilidad del agua, con efectos adversos para la productividad agrícola y los niveles de ingreso.

En 2008, Siria sufrió la peor sequía en 40 años. El país se vio obligado a importar trigo por primera vez en 20 años, y más de un millón de empleos en el sector agrícola se vieron afectados. 59.000 pequeños granjeros perdieron la mayor parte de su manada, mientras que alrededor de 47.000 granjeros con existencias mayores perdieron entre el 50 y 60 por ciento de su ganado.

La proporción de tierra afectada por la desertificación ha aumentado, alcanzado el 4 por ciento del total del territorio de Siria, lo cual representa un cuarto de la tierra utilizada para alimentar al Ganado en el país. Como las poblaciones rurales dependen de los recursos naturales para su subsistencia, esta situación con tendencia a empeorar también ha desencadenado movimientos de migración interna, contribuyendo a la “urbanización de la pobreza” cuando, como sucede con frecuencia, muchos de los pobres en las zonas urbanas viven en barios marginados.

El informe de Siria sobre los ODM también pone en relieve las desigualdades regionales como un reto transversal para lograr los Objetivos, especialmente en lo relativo a la reducción de la pobreza y las metas ambientales.

Para abordar esos retos interconectados, el informe sugiere que se deben formular políticas nacionales claras para hacer frente a las emergencias ambientales, reducir la contaminación del medio ambiente y mejorar la gestión de riesgos de desastres. Además, es necesario que haya una mayor orientación hacia las políticas que favorezcan al sector rural y, de esa forma, lograr el empoderamiento de los pobres para que participen en la esfera económica y que las regiones menos desarrolladas participen en las actividades económicas del país de mayor magnitud.

Para mayor información: malak.atkeh@undp.org