Jamaica se recupera del brote de violencia de mayo de 2010

19 agosto 2010

Por Sonia Gill, PNUD-Jamaica


Foto: PNUD en Jamaica
Uno de los edificios afectados por la violencia en mayo 2010.

Kingston, Jamaica -  Más de 65 civiles fallecieron durante las operaciones de represión de una ola de violencia que estalló en Kingston, capital de Jamaica, en mayo de 2010, en una operación policial en persecución de Christopher “Dudus” Coke, presunto dirigente de un cártel de la droga.

Catorce comisarías de policía sufrieron ataques, el mercado municipal de Kingston fue incendiado, tres agentes del orden fueron asesinados y la carretera del aeropuerto resultó bloqueada como resultado de los actos de violencia y la respuesta de las fuerzas de seguridad nacional que tuvieron por escenario el distrito de Tivoli Gardens.

El PNUD en Jamaica pudo apoyar la coordinación gubernamental de las actividades de recuperación y puso en funcionamiento un programa de dinero por trabajo destinado a los miembros de la comunidad que habían perdido sus medios de subsistencia.

Entre las personas que se habían visto privadas de sus ingresos, cerca de mil eran  vendedores, en su mayoría mujeres, trabajadores del Coronation Market de Kingston, el mercado más grande del país, que resultó destruido durante la revuelta.

El PNUD financió a la autoridad municipal de Kingston para que proporcionase empleo a más de 300 mujeres y hombres con el fin de rehabilitar el mercado.

En apoyo a las investigaciones de la Oficina del Defensor del Pueblo sobre las ejecuciones extrajudiciales de civiles que tuvieron lugar durante la emergencia, el PNUD envió un equipo de expertos en balística y patología procedentes de Canadá, Australia, Colombia, Portugal y Estados Unidos con objeto de observar las autopsias y analizar las pruebas físicas y los escenarios de la violencia.

Además, el PNUD facilitó el diseño e implementación de un Programa Comunitario de Renovación impulsado por el Gobierno, que constituye una respuesta interministerial a las necesidades de desarrollo socioeconómico y de seguridad de las comunidades de los distritos occidentales de Kingston. También se asignaron fondos para promover un diálogo nacional en el que participarían interlocutores de la sociedad civil, a fin de debatir tanto las políticas inmediatas como las de largo plazo, así como las necesidades legislativas de transparencia y rendición de cuentas en la gobernanza.

El PNUD apoya actualmente la evaluación de los costos económicos y sociales que supusieron para el país los acontecimientos que condujeron al estado de emergencia.