Se recuperan mercados en Siria

16 agosto 2010


Foto: PNUD en Siria
Un total de 65 fachadas han sido restauradas como parte del proyecto piloto de recuperación de los souqs en Siria.
La imagen enseña el antes y después de la puerta otomana en Deir Ezzor .
A lo largo y ancho de Oriente Medio, los souqs, o mercados, han sido históricamente centros neurálgicos de la cultura y la actividad vital de las ciudades. Sin embargo, su uso continuado durante siglos ha pasado factura a muchos de estos zocos tradicionales, dejando a su paso muros desconchados, techos caídos, y cada vez menos vendedores y mercancías a la venta.

Hasta hace bien poco éste era también el destino de los souks de Deir Ezzor, una ciudad asentada en la ribera del río Eúfrates, en la parte nororiental de Siria. Con casi 250.000 habitantes, la ciudad y su entorno tienen una de las mayores tasas de pobreza de todo el país.

Para 2009, el papel de los souqs, espacios tradicionales a los que anteriormente se acudía diariamente para hacer la compra familiar y que, al mismo tiempo, proporcionaban ingresos a una amplia variedad de comerciantes había languidecido; sólo abrían sus puertas durante unas pocas horas al día, para vender materiales de construcción a los pobladores de las aldeas circundantes. Su severo deterioro retraía cada vez más a los compradores, y la actividad comercial de los otrora vibrantes zocos había quedado reducida a una sombra de lo que fue.

Cuando el PNUD comenzó su involucración en un programa de reducción de la pobreza en la región nororiental de Siria, el antiguo esplendor de los souqs prácticamente se había apagado. El PNUD planteó su visión para regenerar estos recintosy reestablecer la variada actividad económica que en su momento tanto aportó a las vidas de los habitantes de Deir Ezzor. El programa administrado por el PNUD persigue incrementar la actividad económica de la región al tiempo que se preserva su rico patrimonio cultural y se promueve el turismo.

Durante el programa piloto, cuya duración ha sido de un año, el PNUD y sus socios, incluida la UNESCO, renovaron los sistemas de saneamiento y de suministro de agua a los souqs de la ciudad, rehabilitaron las redes telefónica y eléctrica y llevaron a cabo mejoras estructurales en paredes y techos. Asimismo, se renovaron más de 65 fachadas y la afamada puerta otomana de la ciudad recibió una muy necesaria restauración.

Actualmente, nuevas y relucientes tiendas venden todo tipo de mercancías, desde ropa a pieles exóticas y especias, pasando por artículos de cuero y herramientas de labranza y carpintería. Los souqs ahora están abiertos nueve horas al día en lugar de tres y atienden a una multitud de nuevos visitantes, incluidos turistas, atraídos por las hermosas nuevas puertas de madera de los mercados y la gran variedad de artículos de artesanía expuestos.

Dentro del programa piloto, más de 20 tenderos han recibido formación en materias como atención al cliente y marketing, y los ingresos de los establecimientos han empezado a subir. Durante el próximo año y medio, el Gobierno tiene previsto extender el programa piloto a 300 tiendas más y ofrecer formación adicional a otros 50 comerciantes.