Modernización de los pozos en Siria ofrece solución contra la sequía

09 jul 2010

Un innovador enfoque en la gestión del suministro de agua en Siria está dando alivio aproximadamente a 18.000 personas afectadas por una larga sequía que ya dura tres años.

El PNUD y sus socios están modernizando el viejo sistema de abastecimiento localizado bajo las áridas tierras del noreste del país, donde las restricciones de agua han provocado un éxodo masivo de la población en años recientes.

Más de un millón de personas, que ya viven próximas al umbral de pobreza por sus bajos ingresos, se han visto afectadas por los efectos de una sequía que ha empujado a decenas de miles de familias hacia asentamientos urbanos como Alepo, Damasco y Deir ez Zor.

En 2009, el Gobierno de Siria, la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo y el PNUD iniciaron la rehabilitación de los pozos de origen romano y árabe que fueron construidos hace 2000 años.

De los noventa y cinco pozos inspeccionados, hasta la fecha se han renovado, o están en proceso de renovación, 35, lo que ha beneficiado a 18.000 personas y al ganado de la zona.

La rehabilitación de un pozo exige limpiar y extraer mediante bombeo el agua estancada, ensancharlo y profundizarlo para aumentar su capacidad, analizar la calidad del agua y, finalmente, traspasarlo a las autoridades y comunidades locales.

El noreste de Siria es la región más pobre del país. Comprar el agua a cisternas privadas a un coste de 2000 SYP/mes (aproximadamente unos USD40) suponía una carga económica muy pesada para la población.

Para quienes antes no podían permitirse ese gasto, la renovación de los pozos les permite ahora tener acceso al agua potable y les proporciona una indudable mejora en su calidad de vida.

Además, estos pozos contribuyen a un desarrollo local sostenible y respetuoso con el medio ambiente, protegen los modos de vida tradicionales y reducen la presión que tienen los habitantes rurales de emigrar a los centros urbanos, una decisión que puede tener devastadores impactos sociales y económicos.

La escasez de agua es uno de los problemas más acuciantes a que se enfrenta actualmente el mundo, especialmente en Oriente Medio, una región en que las poblaciones siguen creciendo pero los recursos de agua potable decrecen rápidamente.