Lucha contra la violencia de género en Rwanda

06 abril 2010

mujer en un centro de  rehabiliatacion para las victimas de la violencia contra la mujer
Se estima que 250 000 mujeres fueron violadas durante
el genocidio en 1994
.

Un centro de la Policía Nacional de Ruanda, en la capital Kigali, apoyado por la ONU, suministra apoyo jurídico y psicosocial a las sobrevivientes de la violencia de género, concientizando a toda la población – especialmente los hombres – sobre ese problema. El Centro educa igualmente a los oficiales de policía en materia de violencia de género.

“Dado que la policía tiene la responsabilidad de investigar los casos de violencia de género y doméstica, tiene que comprender las desigualdades y la violencia basada en el género”, dijo Violet Kaberanze, consultora del Centro que dispone de una línea telefónica para las urgencias. “Esto les ayuda a oír a las víctimas, a considerar la violencia contra las mujeres como un asunto de seguridad y de derechos humanos, y a tener compasión con las mujeres.”

La iniciativa es una alianza entre el Gobierno de Ruanda y la ONU, incluyendo el UNICEF, UNIFEM, UNFPA y el  PNUD y es apoyada por el Programa “Unidos en la Acción”. El país ha tenido logros sin precedentes en materia de los derechos de las mujeres, incluyendo la ley de Violencia basada en el Género que aprobó el Parlamento el 2009. Esta ley, que contó igualmente con el apoyo de la ONU, define la violencia basada en el género y hace un llamamiento para prevenirla a través de campañas de educación y de condenas impartidas a los culpables.

Uno de los primeros casos denunciados al Centro fue el de una mujer que descubrió que su hija de 14 años había sido violada repetidas veces por su guardián. Sin saber dónde ir, la mujer se puso en contacto con un oficial de programa de la ONU quien, a su vez, la refirió a al Centro ubicado en la sede de la Policía Nacional.

“Aquí la mujer o la niña víctima de violencia tiene la posibilidad de hacer investigar su caso, y los culpables de la violencia serán juzgados”, agregó Kaberanze.

Según la policía, los números de casos de violencia – de enero a septiembre de 2008 – fueron: 428 casos de asalto físico, más de 300 casos de violación de mujeres adultas, 1.652 casos de violación de niñas menores de 18 años y 75 casos de homicidio doméstico. Más de 400 casos de violación y abuso sexual fueron a juicio durante el primer semestre de 2008, de estos el 68 por ciento de los delincuentes fueron condenados y el 32 por ciento fueron absueltos. El Centro de Violencia de Género ayudó a investigar estos casos y a garantizar que las pruebas estuvieran disponibles  para los procesos judiciales.

Las desigualdades entre los sexos están tan arraigadas en la cultura, que muchos hombres no se dan cuenta que su comportamiento hacia las mujeres es violento. Por ello, crear conciencia en la población es crucial, especialmente entre los hombres y los niños.

Pastor Emmanuel*, del norte de Ruanda, se consideraba un marido modelo hasta que asistió a un programa de concientización sobre violencia de género organizado en su comunidad. Se dio cuenta entonces que había sido violento con su mujer hasta el punto de considerarse ilegal.

“Cuando me enteré de que mi comportamiento no era aceptable, cambié”, dijo Pastor Emmanuel, “y prometí compartir lo aprendido con el resto de los hombres de mi comunidad y de otras comunidades.”

*Se ha cambiado el nombre.