En Afganistán, los mulás se apoyan en el Islam para ayudar a las mujeres

11 marzo 2010

Por Sayed Barez, UNAMA

Foto: UNAMA
Líderes religiosos toman parte en un entrenamiento sobre los derechos de la mujer.

El Gobierno de Afganistán está designando a mulás y a personalidades religiosas para concientizar a la población sobre los derechos de la mujer de acuerdo a las Leyes del Islam, mediante un programa apoyado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El programa nacional, que está siendo implementado por el Ministerio del Hajj y Asuntos Religiosos, y el Ministerio de Asuntos de la Mujer, requiere que los mulás y otros líderes islámicos generen conciencia sobre las consecuencias del matrimonio precoz, el matrimonio forzado y la violencia de género. Los participantes también tratan temas de herencia, incluyendo una comparación entre lo que establecen las Leyes del Islam sobre los derechos de herencia de la mujer y lo que sucede en la práctica.  

“En Afganistán, cuando las personas reciben instrucciones basadas en valores religiosos, escuchan y acatan,” dijo Mawalwi Abdul Hanan, un participante. “Creemos que al involucrar a los líderes religiosos, estos programas reducirán la violencia doméstica.”

La población de Afganistán está compuesta, casi en su totalidad, por comunidades tradicionales que se adhieren estrictamente a su cultura y sus costumbres locales. Como resultado, las personas a veces sólo confían en sus líderes religiosos y mulás, que son respetados como líderes comunitarios sabios y honestos que protegen los valores de la sociedad

Los mulás que participan en este programa han comenzado a introducir el tema de la violencia contra la mujer en sus sermones de los viernes en las mezquitas. Se dirigen a su público, todos hombres, para hablarles sobre los efectos negativos de tales acciones según lo indican los textos del Islam. Se espera que al involucrar a los hombres desde el comienzo como agentes de cambio, la visión de la sociedad sobre el estatus de la mujer empezará un proceso de transformación.

El programa comenzó en la provincia de Balkh a fines de 2009. Doscientos cincuenta mulás de cinco distritos participaron en sesiones de capacitación, y charlas informativas y participativas sobre los derechos de la mujer según el Islam.

“El programa se trata de un enfoque muy acertado, especialmente para áreas rurales,” dijo  Ahmaduddin Sahibi, Coordinador Provincial del Proyecto del PNUD para la Equidad de Género en la ciudad de Mazar-e-Sharif. “Las autoridades gubernamentales ya están proponiendo replicar esta iniciativa en otras provincias en el futuro.”

La ONU está trabajando con el Gobierno de Afganistán para abordar las necesidades de las mujeres, un elemento crucial para el desarrollo del país. Recientemente, el gobierno se comprometió a acelerar el aumento de la participación de las mujeres en la función pública para alcanzar el 30 por ciento en 2013. Actualmente, sólo el 22 por ciento de los funcionarios del gobierno son mujeres y sólo el nueve por ciento de éstas ocupan posiciones en los niveles de toma de decisiones.