Albania declarada libre de minas

18 febrero 2010

Más de una década después de que el conflicto de Kosovo de 1999 dejara minas y municiones sin explotar a lo largo de la frontera norte de Albania, el país ha sido declarado oficialmente libre de minas gracias a un programa conjunto de desminado del PNUD y del Gobierno, que también da asistencia a las víctimas de las minas.

“Esta región ya no es un campo de lágrimas, sino un lugar de paz y armonía”, dijo Rama Basha, representante de la Comuna de Shishtavec en Kukes, distrito en el norte de Albania donde se encontraban la mayoría de las minas. “Ahora el área ya no tiene minas.”

Como resultado del programa, se quitaron las minas y los explosivos sin detonar de más de 16 millones de metros cuadrados en el noreste de Albania. Los explosivos sin detonar son bombas y balas que no explotaron cuando se manipularon inicialmente y que todavía presentan un riesgo para el que pueda tropezar con ellos. En total, el programa limpió más de 12.000 minas antipersonal y 152 minas antitanque, y se encontraron casi 5.000 explosivos sin detonar que fueron destruidos.  

“Queremos agradecer a todos los encargados del desminado por el trabajo que han hecho”, dijo Rujmene Begiraj, de la aldea Borja. “Ahora nuestros hijos pueden jugar sin temor, nosotros podemos plantar y hacer pastar a las ovejas sin miedo de sufrir accidentes.”

Además de dar asesoría financiera, técnica y de políticas a las instituciones gubernamentales encargadas del desminado, el PNUD llevó a cabo un proyecto de educación sobre el riesgo de las minas en las comunidades afectadas, lo que acabó con los accidentes debidos a las minas a pocos años después de comenzar el programa.

Con el fin de dar un apoyo eficaz y continuo a las 238 personas heridas por las minas, el PNUD estableció un Centro Nacional de Prótesis y Ortopedia en un hospital regional del norte de Albania, que tiene dos médicos especialistas, un fisioterapeuta, un neurólogo y un técnico en reparación de prótesis. También se formó a 30 enfermeras en las comunidades afectadas, enseñándoles las técnicas para ayudar en la rehabilitación de supervivientes de accidentes por minas.

Izet Ademaj perdió una pierna después de pisar una mina en 1999, en pleno conflicto de Kosovo. Trabajaba como policía y patrullaba la frontera por donde acudían los que venían a refugiarse al país. “Después de nueve meses, me dieron la primera prótesis en el hospital regional en Kukes”, dijo. “Ahora puedo caminar sin problemas, bailar y jugar al fútbol, y eso me hace feliz.”

Ademaj y otros supervivientes también se beneficiaron del curso vocacional organizado por el PNUD para los supervivientes de las minas y los miembros de sus familias. Más de 80 familias establecieron criaderos de animales después de recibir asistencia técnica y microcréditos, mientras que otras 95 familias acaban de terminar los cursos vocacionales.