Dinero por trabajo: los haitianos ganan un sueldo al tiempo que ayudan a su país

26 enero 2010

Miles de haitianos están teniendo un indicio de normalidad en sus vidas después del reciente terremoto que devastó a su país, al conseguir empleo y reconstruir sus regiones dentro del marco del programa dinero por trabajo de las Naciones Unidas.

Esta iniciativa, que está coordinada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo como parte de su Marco de ayuda de emergencia y de recuperación, da empleo a 11.500 personas por el sueldo mínimo oficial de 150 gourdes, o $4, por medio día de trabajo. El plan dará empleo a 100.000 personas tan pronto como sea posible, cifra que puede alcanzar las 220.000 personas según lo permitan las condiciones.

“Hay un millón de haitianos en las calles que perdieron sus casas,” dijo Kim Bolduc, Coordinadora Humanitaria de la ONU y Representante Especial Adjunta del Secretario General, en una declaración en el día de hoy. “Tenemos que comenzar programas como éste inmediatamente para colmar las necesidades más urgentes de la población, al tiempo que se involucra a los ciudadanos en el proceso de reconstrucción.”

El proyecto da prioridad a las familias que tienen una mujer a su cabeza, especialmente las que perdieron sus casas y las que perdieron a miembros de su familia.

Dominique Charles es una madre de 21 años de edad, que perdió su casa en el distrito de Carrefour Feuilles en Puerto Príncipe. Hoy es una de las 1.500 personas de su localidad que tienen trabajo.

“Yo trabajo para mis tres hijos”, dijo la Sra. Charles  al PNUD. “Lo hago para darles de comer y velar por su bienestar. Este programa me permite hacerlo. Puedo trabajar y ganar un poco de dinero.”

El proyecto tiene un doble beneficio: los trabajadores ganan un pequeño salario pero también dan servicios esenciales que el Gobierno haitiano no está en posición de coordinar aún, tales como la limpieza de escombros de las calles y la recogida de la basura que se ha amontonado en la ciudad.

“También puedo hacer algo importante para la comunidad”, dijo la Sra. Charles empuñando una pala. “Si limpiamos las calles, los autobuses, la policía, los camiones de bomberos y las ambulancias pueden llegar hasta nosotros. Después del terremoto quedamos totalmente aislados.”

El beneficio en lo que respecta a la higiene de este trabajo le queda bien claro a Lenny Gibson, que también está trabajando en el programa en Carrefour. “Me gusta este proyecto por dos razones: no sólo porque puedo ganar algo de dinero, sino porque debemos limpiar la ciudad. Ya perdí a un hijo, y no quiero perder a nadie más por falta de higiene”, dijo el Sr. Gibson a la Televisión de la ONU.

El Director de país del PNUD, Eric Overvest, declaró que si bien la primera fase del programa pone el énfasis en la limpieza de los escombros de las calles y en la recogida de basura que representa un riesgo para la salud, los trabajadores también están “limpiando y restaurando los mercados públicos, los asentamientos de carpas y las áreas comunitarias para la higiene personal, para que la economía local pueda volver a comenzar a funcionar lo más eficientemente posible.”

La creación de empleos para reconstruir las infraestructuras sigue siendo primordial en los esfuerzos que hace el PNUD para extender sus programas del tipo ‘dinero por trabajo’, que tienen como fin inyectar dinero en la economía haitiana.

El financiamiento y los recursos siguen siendo un desafío, a pesar del respaldo de la comunidad local y del llamamiento del Secretario General Ban Ki-moon al apoyo internacional.

El PNUD hizo recientemente un llamamiento de urgencia por $35,6 millones para cubrir las prioridades de recuperación inmediatas, incluyendo la limpieza de escombros, la rehabilitación de la infraestructura básica y las actividades de reconstrucción de dinero por trabajo. Ese llamamiento forma parte del llamamiento de urgencia más amplio de la ONU, por $575 millones, que hasta el día de hoy está sólo parcialmente cubierto.

El PNUD ha hecho saber que la expansión del programa se ve entorpecida por la necesidad de coordinar con las autoridades locales y asegurar que los sistemas funcionen para efectuar los pagos y para poder tener una gestión transparente y responsable de las finanzas. Otro obstáculo es obtener las botas, guantes, palas, picos y camiones necesarios para retirar los escombros.

Dadas las dificultades que ya tiene Haití, estos obstáculos parecen pequeños comparados con la esperanza que se aporta.