Perú, preservar el patrimonio histórico y evitar desastres

23 diciembre 2009


Foto: Lorry Salcedo
Patio de una casa antigua en Rimac, que se ha convertido en un barrio marginal pobre.
En Perú alrededor de medio millón de personas viven en barrios marginales entre joyas arquitectónicas históricas. En el centro de Lima, declarado patrimonio de la humanidad por  UNESCO y antiguamente lujoso Virreinato de España, las viviendas del barrio Rimac han sufrido  condiciones precarias durante siglos. A pesar de ser uno de los monumentos arquitectónicos de la ciudad, también es uno de los barrios más pobre en la capital peruana.

En un intento de mejorar las condiciones de vivienda de la comunidad y disminuir los riesgos de desastre, el PNUD ha estado trabajando con el gobierno peruano desde 2004 en un programa para revitalizar los edificios históricos y comunidades urbanas pobres. El programa “Rimac Renace”, pretende dignificar las condiciones de vida de cerca de 200.000 personas. El programa ha llevado a cabo una evaluación de los riesgos en los que incurre la población, y en 2010, se comenzará a registrar títulos de propiedad y a trabajar trabajado con el Municipio de Rimac para restaurar los edificios históricos.

“Este es el primer programa, tanto en alcance como en magnitud, que encara el peligroso problema que tienen las familias urbanas de bajos ingresos,”  dijo Jorge Chediek, Representante Residente del PNUD. “Por primera vez en la historia, se está abordando el problema de las condiciones precarias en las que viven las personas.”

Reducción de riesgos

Jirón de la Unión recién restaurado en Rimac, Lima
Foto: Lorry Salcedo
La arquitectura colonial de Rimac es un secreto que los turistas todavía desconocen.

La costa de Perú, donde se encuentra Lima, su  capital, sufre actividad sísmica frecuente. El hecho de habitar en edificios históricos que se derrumban deja a la comunidad pobre aún más vulnerable ante los desastres naturales. 

Fundada en 1532, Lima fue construida casi totalmente luego de un gran terremoto en 1746. Para responder a los desastres naturales de mitad del siglo XVIII, se prohibió la obra de albañilería (con ladrillos y piedras unidos por mortero) y se reemplazó con técnicas nativas de barro y paja. Las casas de barro, aunque resistentes a los terremotos, se deterioran fácilmente si no se renuevan adecuadamente. Rimac está construida casi en su totalidad con estos materiales que se estropean rápidamente.

Durante el siglo XX, el centro de Lima fue progresivamente abandonado por los prósperos propietarios. Las casas se dejaron a los emigrantes pobres que pagaban poca renta, pero sin  mantenimiento de infraestructura ni contrato formal. Los sistemas de de saneamiento y las cañerías a menudo están deterioradas sin posibilidad de arreglo, y el acceso al agua es limitado. Para empeorar aún más la situación, a pesar de la rápida urbanización, Rimac no tenía un plan de desarrollo.

A pedido del Municipio de Rimac, en la fase de intervención inicial, en 2005, el PNUD implementó un evaluación de propiedades que determinó que el 96% de las casas estaban en riesgo de colapso. Esta evaluación también puso en evidencia el círculo vicioso. Los inquilinos no tienen los recursos económicos para invertir en las propiedades, que en muchos casos han habitado durante varias generaciones, pero a las cuales no tienen derecho.

A raíz del programa Rimac Renace, en Octubre de 2009 el Congreso peruano aprobó una nueva ley que permite reclamos de derecho de propiedad. Ahora, los inquilinos de Rimac tendrán derecho legal sobre su propiedad –y algunos podrán recibir préstamos bancarios para comprar las casas. Esto es fundamental porque la propiedad legal será un incentivo para los inquilinos para mantener y restaurar casas históricas.

En la tercera fase del proyecto, el PNUD apoyará al Municipio de Rimac en la implementación de un mecanismo de registro. A partir de 2010, cerca de 15.000 personas registrarán sus títulos de propiedad, solicitando asistencia financiera y restaurando el lugar donde han residido durante generaciones.

Como resultado de esta iniciativa a largo plazo, Rimac será renovada, pero manteniendo su identidad cultural. El barrio es conocido por celebrar la corrida de toros más antigua de las Américas y por algunas joyas de arquitectura colonial. Tradiciones religiosas enraizadas e historias emblemáticas de escándalos de la época colonial también alimentan las fábulas de este barrio ecléctico. El “Rimac Renace” será una atracción adicional para el circuito turístico de Lima en constante crecimiento.