Empoderar a las comunidades para curar la TB en Burkina Faso

20 noviembre 2009

Durante su duro tratamiento contra la TB, Mouniratou (al frente,) de 18 años de edad, recibió visitas domiciliarias de la trabajadora social Djeneba Barcon con regularidad. (foto: Kerstin Gosse/UNDP)

En Bobo-Dioulassou, Mouniratou de 18 años de edad irradia felicidad. Hace dos semanas tomó su última píldora, poniendo fin al tratamiento de seis meses para la tuberculosis que continúa siendo un gran problema de salud pública en Burkina Faso. En 2008 se declararon más de 2700 casos nuevos.

“Estaba tan enferma que ni siquiera pude caminar por mí misma a la primer visita al doctor. Estaba convencida que iba a morir, pero recibí mucho apoyo y estoy contenta de estar viva” dice Mouniratou y le da un gran abrazo a la trabajadora comunitaria Djeneba Baro.

Las dos mujeres se conocieron a través del proyecto comunitario de atención de TB patrocinado por el PNUD. Por medio de este proyecto el PNUD ha entrenado a la sociedad civil para hacer lo que el servicio médico no puede por falta de recursos o de tiempo, como asegurar que los pacientes sigan cumplan estrictamente con el tratamiento, que representa uno de los desafíos más difíciles en la lucha contra esta enfermedad.

 “Había muchas personas que no acudían a recibir tratamiento, pero no había posibilidad de buscar a los pacientes que faltaban. En este sentido, la colaboración con las asociaciones de la  comunidad responden a una gran necesidad” dice Ablasse Sakande, enfermera y responsable de los tratamientos de TB en Bobo-Dioulasso.

La mayoría de los pacientes con TB en el país pertenecen a grupos ya vulnerables. Son personas que viven en extrema pobreza, sufren desnutrición, analfabetismo y a veces VIH/SIDA. No tienen los medios para recibir tratamiento. Algunos tienen dificultad para tomar la medicina que le prescriben, otros dejan el tratamiento cuando empiezan a sentirse mejor, cuando en realidad el tratamiento inconstante o parcial puede causar resistencia a los fármacos.

Gracias al proyecto comunitario de atención a la TB, se ha establecido una red de asociaciones comunitarias a nivel nacional para apoyar a los pacientes durante el tratamiento. Desde comienzos de 2005 más de 5.300 personas se han beneficiado con los servicios comunitarios. Por ejemplo, trabajadores comunitarios como Djeneba Baro, ayudan a los pacientes a entender qué necesitan hacer para mejorar. Los trabajadores comunitarios los visitan con regularidad.

La trabajadora comunitaria Djeneba Baro a menudo asiste en las consultas médicas para asegurar que los pacientes comprendan la información (Foto: Kerstin Gosse/UNDP)

“Cuando hay pacientes que no acuden a la clínica, voy a verlos a sus casas. A menudo su ausencia es por razones naturales. Pueden estar muy enfermos y muchos no pueden costear el transporte”, dice Djeneba Baro que tiene una larga lista de nombres de pacientes a quienes visita regularmente.

Como resultado de esta iniciativa, en Burkina Faso, los tratamientos efectivos han aumentado considerablemente, del 60 % en 2000 al 72 % en 2007. Las evaluaciones muestran que los pacientes que han recibido por lo menos tres visitas domiciliarias durante su tratamiento, se recuperan mejor y más rápido que aquellos que no tienen acceso al servicio de apoyo comunitario.

Hay otros factores importantes que explican los resultados positivos de la lucha contra la TB en Burkina Faso tales como las contribuciones financieras del Fondo Global de Lucha contra la Tuberculosis, la descentralización del diagnóstico y el tratamiento y la distribución mensual de alimentos del Programa Mundial de Alimentos a los pacientes con TB.

El proyecto comunitario de atención de TB es administrado por el programa del PNUD de apoyo a las comunidades, conocido por sus siglas en francés PAMAC (“Programme d’Appui au Monde Associatif et Communautaire”). El programa coordina y empodera iniciativas de la comunidad de lucha contra el VIH/SIDA, malaria y tuberculosis en Burkina Faso. El PAMAC fue iniciado por el PNUD en 2003 a solicitud del Consejo Nacional de SIDA. Actualmente el PAMAC es financiado por el PNUD y otros socios internacionales y bilaterales.