Granjas comunitarias en Sudán producen grandes resultados

10 junio 2009

Por Jaime Jacques*

Mar Rojo - A la salida del sol el aroma del café con jengibre impregna el aire; las mujeres salen de sus casas y se dirigen a un verdísimo campo de ‘abusabean’, que es un producto que se usa para alimentar al ganado. Crece con facilidad y abundancia en Sudán, siempre y cuando haya suficiente agua.

Las mujeres, vestidas en vivos colores fucsia, naranja y amarillo y adornadas con anillos en la nariz y brazaletes ornados, llevan azadas y machetes. Comienzan cortando los tallos, tamizando la tierra y llevando enormes atados de hojas verdes. Luego, se puede oír el estruendo de un generador y el agua comienza a correr.

Ésta es una de las 37 granjas comunitarias que existen gracias a los generadores y las bombas de agua facilitadas por el Programa de Recuperación y Rehabilitación en el estado del Mar Rojo. Es propiedad y está administrada sólo por mujeres. Estas 15 mujeres trabajaron esta tierra en años anteriores, pero sus cosechas eran muy limitadas por falta de agua.

El PRR es una iniciativa de cinco años (2005-2010), incluyendo cuatro años de implementación. Es el programa más amplio y completo de recuperación de Sudán, y está administrado por el PNUD en nombre del Gobierno de Unidad Nacional y del Gobierno de Sudán del Sur, con una financiación de € 55,8 millones, de los cuales € 49,75 millones vienen de la Comisión Europea y € 1,5 millones del Gobierno de Noruega. Hay un total de 44 ONG nacionales e internacionales trabajando juntas en 10 estados a través de todo el país (Nilo Azul, Abyei, Río Nilo, Mar Rojo, Kordofan del Sur, Norte del Alto Nilo, Ecuatoria Central, Ecuatoria del Este, Warrap y Bahr Al-Ghazal del Norte), concentrándose en el fortalecimiento institucional, en mejorar los medios de vida y los servicios básicos.  

En el estado del Mar Rojo, el duro clima desértico y el aislamiento de muchas de sus comunidades dificultan los proyectos. Sin embargo, a pesar de las dificultades que tienen estas comunidades, se han obtenido resultados excepcionales. Parte del éxito del consorcio del estado del Mar Rojo se basa en la excelente coordinación en el ámbito comunitario. Antes de que comenzara el PRR en este estado, las comunidades ya habían formado la Asociación de Desarrollo de Arbaat (ADA), que era una organización local que pretendía ocuparse de las necesidades de la región en materia de desarrollo, pero las reuniones y las actividades eran esporádicas y mal organizadas.

“Antes, esta tierra era árida, cosechábamos sólo lo suficiente para alimentar a la comunidad”, dice Aicha, de 43 años. “Después de que el PRR instalara el sistema de agua, podemos tener un negocio: no sólo tenemos comida para comer, sino que tenemos dinero extra para comprar cosas como muebles para nuestras casas.”

La cosecha principal de las mujeres es el ‘abusabean’, pero muchas de las otras granjas comunitarias plantan vegetales con excelente resultado. Los miembros de las granjas trabajan todas las mañanas y todas las tardes, y llevan los vegetales a los mercados en Puerto Sudán, Atbara y algunas veces Jartum.

“Todos hablan de los vegetales de Arbaat”, dice uno de los vendedores del mercado en Puerto Sudán. “Están cosechados sin pesticidas y son frescos y variados. En realidad, son los vegetales más populares aquí, y tienen mucha demanda.”

La demanda puede ser cumplida gracias a la dedicación de los miembros de la comunidad como Aicha y sus compañeras.

“Estoy con ganas de trabajar mucho y hacer dinero para que mi hijo pueda tener una vida mejor”, dice apoyándose sobre la bomba de agua de su granja. “Ya desde que comenzó el proyecto pude comprarle ropa y libros que antes no tenía.”

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* Jaime Jacques es el Oficial de Comunicaciones y Promoción del Programa de Recuperación y Rehabilitación del PNUD – Sudán.