China: las artesanas Mosuo llegan al mercado mundial


Con el apoyo del PNUD, bufandas Luru-Dashima han llegado al mercado mundial

Luru-Dashima, una artesana de la comunidad Mosuo en China sudoccidental, nunca imaginó que sus tejidos a mano hechos con tanto esfuerzo se expondrían en las estanterías de Tangs, un lujoso almacén en Singapur. Sin embargo, para su última venta navideña, Tangs no eligió productos de famosos diseñadores europeos, sino que de aldeas ubicadas en un lugar remoto de la provincia de Yunnan.

La comunidad Mosuo -la última sociedad matriarcal que existe en China- es un pueblo poseedor de una rica cultura que vive según sus propias tradiciones, entre ellas el tejido en telar, una habilidad cultural que simboliza la capacidad de proveer sustento a la familia. Luru-Dashima y muchas otras mujeres pasan la mayor parte del día tejiendo y su ardua labor se plasma en cada hebra de su arte. 

Los Mosuo son un grupo pequeño, de unas 53.000 personas en un país de 1.300 millones de habitantes, es decir, el 0,04% de la población. Su aislamiento geográfico constituye un serio obstáculo para el desarrollo y las generaciones jóvenes no ven beneficio económico ni oportunidades de empleo en la conservación de su patrimonio cultural, por lo que emigran a ciudades más grandes.

Enlaces destacados

  • 40 millones de personas pertenecientes a minorías étnicas aún viven en la pobreza extrema en China y constituyen el 32% de los pobres del país.
  • El programa está dirigido a pequeñas comunidades étnicas particularmente vulnerables a la pérdida de recursos culturales y naturales, centrándose especialmente en las mujeres.
  • Una alianza entre el PNUD y el sector privado está orientada a la mejora del acceso a los mercados y el reconocimiento de las artesanías tradicionales de minorías étnicas, beneficiando a más de 2.500 personas.

La producción industrial también ha tenido un efecto profundamente dañino sobre la forma de vida de la comunidad. Las tiendas locales de la ciudad turística vecina, Lijiang, no valoraban la artesanía de la comunidad Mosuo y vendían sus productos a bajos precios para competir con los artículos de producción en masa.

“No somos buenas para los negocios. Ahora las bufandas se hacen a máquina, por lo que la venta de nuestros artículos tejidos a mano resulta especialmente difícil”, dijo Aqi-Duzhima, dirigente de la Asociación de Tejido Tradicional Mosuo. “No sabíamos qué hacer.”

Para apoyar a la comunidad, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) puso en marcha un proyecto de desarrollo con cultura destinado a dar a conocer las artesanías de la comunidad mosuo al público internacional y abrir nuevos mercados.

El proyecto destaca la tradición singular y la labor manual de esta labor. Cada bufanda relata una historia y muestra que la pasión y los medios de subsistencia están profundamente arraigados a la cultura y la forma de vida.

La oportunidad de vender los fulares en Singapur elevó el valor de los productos de los Mosuo. Los fulares se venden a un promedio de 200 yuan ($33), y las tejedoras ganan unos $20 por artículo.

Las minorías étnicas constituyen el 8,49% de la población china. Según la Comisión de Estado de Asuntos Étnicos, más de 40 millones de habitantes pertenecientes a minorías étnicas todavía viven en la pobreza extrema y representan el 32% de los pobres del país. El PNUD ha estado trabajando con la Comisión y el Centro Internacional de China para los Intercambios Económicos y Técnicos desde 2006 en la planificación y ejecución de iniciativas de reducción de la pobreza dirigidas a estos grupos.

En 2011 la empresa china de cosméticos Jala Group se incorporó al proyecto aportando más apoyo financiero y conocimientos empresariales. Actualmente, la alianza presta ayuda a cuatro de las minorías más vulnerables a través de tres proyectos de desarrollo basados en la cultura, beneficiando directamente a más de 2.500 personas. Los objetivos de estos incluyen la sensibilización acerca de la diversidad étnica cultural, la promoción del valor único de los productos culturales y el reconocimiento cultural de las comunidades locales.

El principal desafío de la comunidad Mosuo es la asimilación en la cultura moderna sin perder su identidad cultural, y el acceso al mercado mundial en Tangs es para ellos un nuevo comienzo. El éxito genera nuevas oportunidades y las mujeres esperan ampliar sus puntos de venta y abrirse a mercados extranjeros.

Pero el éxito también supone no abandonar la tradición: las madres pueden confiar nuevamente en que el tejido al telar es un bien preciado que pueden transmitir con orgullo a sus hijas.

 “Mi sueño es que mis hijos lleven una vida plena y radiante”, dice Luru-Dashima, rodeada de bobinas de hilos de colores, sin que sus dedos descansen un segundo.