En Afganistán, las mujeres logran acceso a agua potable


Mujeres se reúnen alrededor de una bomba de agua recién instalada. Foto: PNUD Afganistán

Hasta hace poco, las mujeres de la aldea de Jukna, en la provincia de Badghis, al oeste de Afganistán, caminaban cuatro kilómetros a diario para conseguir agua potable para sus familias. Incluso, la escasa agua que conseguían podía constituir un peligro para la salud.

"Las mujeres solían tomar el agua de depósitos al descubierto, expuestos a las impurezas", explica Gulistan, tejedora de alfombras y madre de seis niños. "Corríamos el riesgo de contraer infecciones y nuestros niños padecían enfermedades diarreicas", explica.

Asoectos destacados

  • El acceso a agua potable limpia y segura es un gran obstáculo para el desarrollo de Afganistán. Las mujeres caminan durante horas todos los días para llevar agua a sus familias, y los niños se enferman por el agua contaminada.
  • Desde 2002, 612 proyectos de abastecimiento de agua y saneamiento en todo el país han ayudado a más de 2 millones de personas a obtener acceso a agua limpia y segura.
  • Presupuesto del proyecto de Badghis: US $5,3 millones.

Un programa del PNUD está contribuyendo a cambiar esta situación, pero no gracias a la plomería sino mediante las reuniones del consejo local. Pese a que las mujeres en Afganistán tienen una mayor decisión en torno a algunos temas, como la disponibilidad de agua, a menudo se ven excluidas de las decisiones gubernamentales. Ahora, una iniciativa conjunta del gobierno y el PNUD involucra el diálogo con los ancianos locales y familiares para que ayuden a las mujeres a participar en los consejos locales y contribuyan en lo que consideren importante.

Por primera vez, a través de este programa, Gulistan pudo expresar sus preocupaciones a la comunidad como miembro del Consejo de Desarrollo Comunitario y de la Asamblea de Desarrollo Distrital, donde su misión principal es obtener agua limpia.

Su activismo la ha ayudado a poner en marcha un proyecto para cavar decenas de pozos profundos con el fin de crear depósitos de agua y tuberías conectadas a bombas estratégicamente ubicadas en la comunidad. Esto garantiza que cada familia tenga acceso a agua potable.

Hasta la fecha estos proyectos han beneficiado a alrededor de 300.000 personas,  entre ellos más de 160.000 mujeres y niñas. El PNUD ya ha puesto en marcha 217 proyectos de abastecimiento de agua en los seis distritos de la provincia de Badghis, y en total ya ha iniciado 612 proyectos en todo Afganistán mediante programas similares, que han ayudado a más de 2 millones de personas a obtener acceso a agua limpia y segura.

"A fin de garantizar paz y estabilidad a largo plazo en Afganistán, es fundamental asegurar que se cubran las necesidades de todas las personas en todas las comunidades, incluidas las mujeres y otros grupos vulnerables", afirma Daud Rahimi, del PNUD.

“El PNUD trabaja para asegurar que las personas puedan ganarse la vida y no sientan la necesidad de volver a combatir. Trabajamos también para asegurar que sientan que pueden participar en el gobierno local a fin de lograr cambios sin recurrir a la violencia. Cuando estos consejos deciden indagar lo que desean las mujeres, una de las respuestas más comunes es mejor acceso al agua, algo que beneficia a todos", agrega.

Como resultado de los esfuerzos del PNUD, las enfermedades comunes transmitidas por el agua están quedando en el pasado en la provincia de Badghis. En la aldea de Jukna, por ejemplo, se está produciendo un cambio gracias a la posibilidad que tienen Gulistan y otras mujeres de expresar sus inquietudes en los consejos locales de gobierno.

Shargol (26), madre de cinco hijos, afirma que su vida ha mejorado considerablemente: "Antes caminaba varios kilómetros al río y a veces el agua estaba muy turbia, pero no tenía otra opción. A menudo mis hijos estaban enfermos, lo que hacía difícil ir a buscar agua. Hoy está tan cerca de la aldea, ¡y es limpia!"

Las cosas también han mejorado para Gulistan. "Hoy consigo agua potable de cuatro depósitos cercanos y no tengo que perder horas del cuidado de mis hijos y las tareas del hogar", asegura. "Gracias al agua potable, mis gastos médicos se han reducido, puedo ahorrar y tener más tiempo para ayudar a mantener a mi familia".