La policía afgana recluta mujeres para combatir la delincuencia y el estigma

La Teniente Coronel Latif Bayat y la Capitán Zohra Daulatzia hablan de sus experiencias como agentes de policía (PNUD Afganistán)
La Teniente Coronel Latif Bayat y la Capitán Zohra Daulatzia hablan de sus experiencias como agentes de policía. (PNUD Afganistán)

Hace cuatro años, la Capitán Zohra Daulatzia se alistó en la Policía Nacional Afgana; pero esta madre de dos niñas de 10 y 8 años todavía se emociona al recordar aquel día trascendental en su vida, en que logró hacer realidad una de sus mayores ambiciones.

Aspectos Destacados

  • Un programa en Afganistán recluta y capacita a mujeres para unirse a la fuerza de policía nacional, que es de sólo un 2% de mujeres.
  • Hasta febrero de 2014, se contablizaron cerca de 1.690 mujeres policías.
  • El programa estableció 33 "unidades familiares de respuesta" con personal femenino capacitado en investigación de la escena del crimen, tratamiento de pruebas, toma de declaraciones y entrevistas a testigos y víctimas.
  • Parte del Fondo Fiduciario para el orden público en Afganistán, el programa se ejecuta con ayuda del Ministerio de Interior, financiado por Suiza, Japón y los Países Bajos.

“Me encantaba llevar el uniforme y me sentía como si estuviera en el cielo en vez de en la tierra. Estaba entusiasmada”, dice.

La experiencia de la Capitán Daulatzia como mujer y como agente de policía es todavía muy poco corriente en el Afganistán. En el país, la mitad de la población son mujeres, pero solo un 2% de la Policía Nacional Afgana son agentes mujeres. A fin de que la Policía Nacional preste servicios de calidad a toda la población, el Ministerio del Interior se propone aumentar esta cifra.

“Siempre hay grandes desafíos en las sociedades dominadas por los hombres. Nuestras costumbres no permiten que las mujeres trabajen en la policía. Las mujeres no tienen acceso a la educación [...] por lo que acaban teniendo una capacidad baja, incluso a la hora de conseguir un empleo en la policía”, explica la Teniente Coronel Latif Bayat, Directora Adjunta de la Dependencia de Género del Ministerio del Interior, una mujer que se alistó en el cuerpo hace 15 años.

El PNUD, a través de su Fondo Fiduciario para el orden público en el Afganistán —con el apoyo de sus asociados para el desarrollo— está colaborando estrechamente con el Ministerio del Interior, que es donde está establecido el Fondo, para conseguir que esto se haga realidad. A partir de 2010, el Fondo y el Ministerio crearon un sistema para que la Policía Nacional empezara a reclutar agentes mujeres. Asimismo, el PNUD y el Ministerio iniciaron una serie de campañas multimedia en radio y televisión para animar a las mujeres a solicitar un empleo en la policía, pusieron en marcha una línea de información telefónica y enviaron a representantes de la policía para que reclutaran a chicas que acabaran de terminar la enseñanza secundaria.

Además, el proyecto del PNUD está ofreciendo cursos especializados de tres meses de duración sobre liderazgo, gestión, contabilidad y tecnología de la información a las agentes de policía que tengan el rango de teniente coronel o superior. En la actualidad, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ofrece capacitación sobre el nuevo Código de Conducta a todos los agentes de policía y, en colaboración con la Misión de Policía de la Unión Europea en el Afganistán, las agentes que llevan los casos de violencia doméstica están realizando un curso sobre la investigación en la escena del delito.

El Fondo Fiduciario para el orden público del PNUD y el Ministerio del Interior establecieron 33 “unidades de respuesta familiar” en todo el país. En el marco de esta expansión, se está capacitando a más agentes de policía mujeres, que pasarán a formar parte de estas unidades, en tecnología de la información, investigación básica en la escena del delito, conocimientos sobre cuestiones forenses, tratamiento de pruebas instrumentales, interrogatorio de los testigos, las víctimas y los sospechosos, la toma de declaraciones y la recopilación de expedientes de delitos.

Las agentes de policía que han participado en estos cursos especializados dicen que gracias a ellos han podido mejorar sus capacidades de toma de decisiones cotidianas, su conocimiento de las políticas y las prácticas y su confianza general en el empleo.

Sin embargo, todavía siguen existiendo importantes desafíos que convierten el reclutamiento de mujeres agentes de policía en una tarea difícil, que requiere campañas de contratación más eficaces, así como un cambio en las actitudes tanto en el seno de la policía como en las comunidades a las que sirven.

“La Policía Nacional Afgana se enfrenta, en todo el país, a un gran problema con respecto a su seguridad en general”, dice Marina Hamidzada, una especialista en materia de género que trabaja para el Fondo Fiduciario para el orden público. “La situación de las agentes de policía es peor. Ni siquiera pueden patrullar las calles llevando el uniforme de la policía”, ya que puede ser una sentencia de muerte para ellas, tal y como se ha demostrado.

La Capitán Daulatzia, que se ha beneficiado de algunos de los cursos de capacitación del programa, dice que el mayor desafío al que se enfrentan las agentes de policía es la manera en que sus compañeros las ven.

“Aunque sean mujeres fuertes y puedan dirigir departamentos, en la policía existe una sólida percepción de que las agentes son débiles. Esta ignorancia sobre la capacidad y los conocimientos de las mujeres es algo que estamos intentando cambiar todos los días”, comenta.

En una encuesta de opinión sobre la policía patrocinada por el PNUD en 2011, las contribuciones de las agentes de policía se percibieron positivamente, sobre todo en cuanto a los asuntos familiares y la violencia doméstica. Según la encuesta, el 53% de los afganos dijeron que estaban a favor de tener mujeres agentes de policía en su comunidad. Hasta febrero de 2014 habían cerca de 1.690 mujeres policías.

Ell Fondo Fiduciario para el orden público y el Ministerio del Interior han acordado agilizar el reclutamiento, al tiempo que abordan los desafíos que supone el reclutamiento de mujeres para el cuerpo.

“Es necesario establecer un mecanismo de supervisión para garantizar que los puestos destinados a las mujeres no terminen ocupados por hombres”, advierte la Capitán Daulatzia.

En la actualidad, las mujeres que trabajan en la Policía Nacional disponen de un foro para todos los asuntos relacionados con su bienestar y su profesión en la Asociación de Mujeres de la Policía Nacional Afgana, que se estableció con la ayuda del Fondo Fiduciario para el orden público y el Ministerio del Interior.

Tanto la Teniente Coronel Bayat, que lleva 15 años en el cuerpo de policía, como la Capitán Daulatzia, que está en este momento cursando su tercer año en la facultad de derecho de una universidad privada a la que asiste todas las tardes después del trabajo, dicen que a través de la Asociación de Mujeres de la Policía Nacional Afgana se reúnen con otras mujeres fuertes que son agentes de policía tan competentes como sus compañeros varones.Hace cuatro años, la Capitán Zohra Daulatzia se alistó en la Policía Nacional Afgana; pero esta madre de dos niñas de 10 y 8 años todavía se emociona al recordar aquel día trascendental en su vida, en que logró hacer realidad una de sus mayores ambiciones.

“Me encantaba llevar el uniforme y me sentía como si estuviera en el cielo en vez de en la tierra. Estaba entusiasmada”, dice.