PNUD en acción

Mujer en fabrica de ropa en Pakistan
Beneficiaria de un proyecto de la ONU en Faisalad, Pakistán

Problemática
A pesar de los progresos realizados, las mujeres representan el 60% de los más pobres a nivel mundial, menos del 16% de los parlamentarios, las dos terceras partes de los analfabetos y son objeto de violencia sistemática, tanto en los conflictos armados como en la intimidad del hogar. No obstante, hay historias de mujeres que demuestran su resistencia, fortaleza y valor. Son agentes decisivos en la gobernanza democrática, la reducción de la pobreza, la prevención y recuperación de la crisis, la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible y la respuesta al VIH y el SIDA, áreas principales donde el PNUD enfoca todos sus esfuerzos. La igualdad de género y el empoderamiento de la mujer son derechos humanos y la clave del desarrollo y del logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

La igualdad de género no es sólo un objetivo en sí mismo, sino también un medio importante para lograr todos los demás ODM. La equidad entre hombres y mujeres es un objetivo fundamental para el progreso del desarrollo humano. El PNUD, está comprometido con hacer que la igualdad de género sea una realidad, no sólo por ser imperativo moral, sino porque también es una manera de promover prosperidad y bienestar para todos.

Respuesta global del PNUD
El PNUD promueve la equidad de género a través de la transversalización de la perspectiva de género, proceso que conlleva “valorar las implicaciones que tiene para los hombres y las mujeres cualquier acción que se planifique, ya sea que se trate de legislación, políticas o programas, en todas las áreas y en todos los niveles. Es una estrategia para conseguir que las preocupaciones y experiencias de las mujeres, al igual que las de los hombres, sean parte integrante en la elaboración, puesta en marcha, control y evaluación de las políticas y de los programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, de manera que estos puedan beneficiarse de ellos igualmente y no se perpetúe la desigualdad”. (Definición adoptada por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC) en 1997).

La estrategia de la organización está diseñada con el fin de integrar en todos los ámbitos de trabajo de la organización, el empoderamiento de las mujeres y la equidad. La estrategia llama a que esta tarea sea trabajo de todos y no únicamente responsabilidad de algunos especialistas y se apoya en tres pilares:

  • Generación de capacidad - tanto a nivel de país como a nivel interno - para integrar los desafíos en materia de igualdad de género en todas las áreas temáticas como también en los marcos de cooperación con los países.
  • Provisión de servicios de asesoramiento sobre políticas que promueven la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres.
  • Apoyo a intervenciones específicas que benefician a las mujeres y extienden modelos innovadores como aquellos desarrollados y probados por el ONU Mujeres

Entre las prioridades del plan de acción en materia de género se encuentra:

  • El monitoreo de los ODM a través de una perspectiva de género
  • La promoción de los presupuestos basados en consideraciones de género
  • La reducción de la incidencia del VIH entre grupos de mujeres vulnerables
  • La incorporación de la perspectiva de género en políticas macroeconómicas y en negociaciones comerciales
  • La promoción del empoderamiento de la mujer a través de la gobernabilidad democrática, la descentralización y la participación de la sociedad civil y a través del desarrollo de las capacidades de las mujeres mediante la capacitación, el compartir del conocimiento y la creación de redes.

El marco de financiación multianual del PNUD considera un mecanismo que asegura que la equidad de género sea integrada efectivamente en todas las líneas de servicio y programas e identifica indicadores de desempeño específicos.

En Uruguay, por ejemplo, las desigualdades de género se manifiestan de múltiples formas, siendo las más notorias las presentes en el mercado de trabajo y en el acceso a puestos de decisión en los ámbitos económicos y políticos. Uruguay ha definido como meta eliminar estas disparidades, y ha avanzado en la generación de iniciativas desde el Gobierno y la sociedad civil para lograrlo. Sin embargo aún presenta como desafío el consolidar los mecanismos institucionales para la igualdad de género. En este contexto, el PNUD apoya el diseño, implementación y monitoreo de políticas públicas que promuevan la equidad de género. Trabaja en conjunto con ONU Mujeres en la implementación del Plan Nacional de Igualdad de Derechos y Oportunidades, e impulsa la equidad de género en el sector productivo así como la incorporación de la perspectiva de género en el presupuesto nacional y departamental. Asimismo, el PNUD ha desarrollado acciones que permiten transversalizar el enfoque de género en su propia programación.

Empoderar a las mujeres da un impulso a las economías florecientes, a la productividad y al crecimiento. Sin embargo, las desigualdades entre los géneros están muy arraigadas en las sociedades. El PNUD tiene el firme compromiso de seguir profundizando sus iniciativas de fomento de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Además, está comprometido con el apoyo al fortalecimiento de la capacidad de sus asociados nacionales para adoptar enfoques que impulsen los derechos de la mujer y tengan en cuenta todas sus contribuciones al desarrollo, como uno de los fundamentos para el logro de los ODM.

Al empoderar a las mujeres para que reclamen sus derechos internacionalmente acordados en todas las esferas del desarrollo y respaldar a los gobiernos para que sean dinámicos y tengan mayor capacidad de respuesta a fin de promover la realización de estos derechos, el PNUD se enfoca en aumentar en la mayor medida posible las opciones y oportunidades de todos.

El PNUD entiende que la igualdad de género es una condición irreducible para el desarrollo inclusivo, democrático, libre de violencia y sostenible. Como organismo de financiación y administrador del sistema de coordinadores residentes de las Naciones Unidas tiene tanto una responsabilidad especial como una oportunidad única de trabajar con otras entidades de las Naciones Unidas para ejecutar su mandato sobre la igualdad de género.