Pakistán: mujeres ayudan a enfrentar la pobreza a través de nuevos negocios

Mujeres conversando
Una organización comunitaria femenina se reúne en el distrito de Haripur. Foto: Huma Akram / PNUD Pakistán

Rukhsana Bibi llevó por décadas la vida de una ama de casa, como la mayoría de las mujeres en la aldea de Malikyar, en la provincial Khyber Pakhtunkhwa. Sin embargo, todo cambió cuando su esposo, quien mantenía a la familia con su salario, fue despedido al cerrar sin previo aviso la fábrica donde trabajaba.

Rukhsana, quien nunca había estudiado ni trabajado fuera de  casa, se vio obligada a buscar empleo.

Aspectos destacados

  • El proyecto ha beneficiado a 60.000 personas en casi 2.410 organizaciones comunitarias, de las cuales 879 son organizaciones de mujeres
  • Los ingresos de más de 4.000 personas han aumentado un 15 por ciento debido a los esfuerzos para mejorar sus habilidades.
  • Los niveles de pobreza han disminuido en un 5 por ciento en las áreas meta de Khyber Pakhtunkhwa.

Toda la familia sufrió el impacto. “No podía pagar la universidad de mis hijas,” dice Rukhsana. “Esos fueron los años más difíciles para nosotros, y contrajimos grandes deudas.”

Determinada a sacar adelante a su familia, Rukhsana comenzó a hacer trabajos de costura para los vecinos, pero el dinero que ganaba no era suficiente para satisfacer sus necesidades básicas.

Mientras ella y su familia lidiaban con esta nueva situación, Rukhsana escuchó hablar sobre un programa vocacional que estaba comenzando a implementarse en la aldea. El programa, apoyado por la Iniciativa del PNUD para la Resiliencia Comunitaria,  financiado por Japón y la Unión Europea, estableció una organización comunitaria de mujeres llamada ‘Roshni’, cuyo objetivo es ayudar a las mujeres a percibir ingresos. Rukhsana fue nombrada la primera presidenta y fue designada para asistir a un curso de bordado a mano de tres meses.

El curso la ayudó a mejorar sus habilidades de costura y bordado. También aprendió técnicas empresariales básicas y la motivó a instalar un pequeño negocio en su casa.

“Mis ingresos mensuales aumentaron de unos magros PKR 3.000 a PKR 10.000, lo que me permitió cubrir los gastos de mi familia. También pude pagar nuestras deudas y mis hijas ahora pueden ir a la universidad,” afirma.

Recientemente, Rukhsana visitó Turquía junto a un grupo de empresarios. El viaje fue organizado por la Cámara de Comercio e Industria de Mardin. Allí vendió sus productos y recibió más pedidos. Además, representó a Pakistán en una exposición internacional en India.

Actualmente imparte talleres de capacitación en bordado y costura para varias organizaciones no gubernamentales. El éxito de Roshni ha ayudado a otras mujeres a través de programas de capacitación y desarrollo de habilidades. Sus ganancias han aumentado los ingresos de los hogares del distrito de Haripur en un15 por ciento.

Los proyectos dirigidos por la comunidad están orientados a mejorar el nivel de vida de las comunidades. Se concentran en la prestación de servicios de salud, educación y generación de empleos, restauración de infraestructura; promoción de la estabilidad económica y reactivación de los negocios locales. En todos los proyectos, entre el 5 y 10 por ciento de los costos fue compartido por las propias comunidades.

Desde el inicio de los proyectos del PNUD, los niveles de pobreza de las comunidades meta, incluida la aldea de Rukhsana, disminuyeron un 5 por ciento.

Los esfuerzos de resiliencia han llegado a más de 60.000 personas en casi 2.410 comunidades, incluidas 879 organizaciones de mujeres.

Las organizaciones comunitarias de mujeres han sido más receptivas a las necesidades de los niños, niñas y grupos vulnerables, han impartido capacitación en distintas habilidades y también trabajado en proyectos de agua potable y riego, energía solar, salud, saneamiento y educación.

Estos proyectos de participación comunitaria han beneficiado a casi tres millones de personas en Khyber Pakhtunkhwa.