De una a tres comidas al día


En casa de Asea Begum, estantes repletos de recipientes que contienen legumbres, cereales, especias y galletas. Una niña entra portando una pequeña botella de plástico que Begum llena con aceite de cocinar por unas pocas monedas.

Asea Begum explota una pequeña  tienda de comestibles desde su casa de un solo ambiente, en Mymensingh, distrito del norte de Bangladesh. La tienda es el principal medio de vida de Begum, y le permite mantener a su familia.

Destacado

  • La iniciativa ha mejorado el nivel de vida de más de 2,3 millones de personas en Bangladesh.
  • Unas 14.000 jóvenes mujeres estudiantes de secundaria han permanecido en la escuela como resultado de los subsidios de educación. Más de 250.000 personas se han beneficiado de las actividades de desarrollo social.
  • Más del 90% de los puestos de los comités comunitarios están ocupados por mujeres.

Sin embargo, no hace mucho, Begum y su familia comían solo una vez al día, a base de arroz y unos pocos pedazos de chile. Sus hijos siempre tenían hambre y su marido, que trabaja tirando todo el día de un rickshaw, estaba continuamente exhausto.

Pero la situación cambió cuando Begum recibió un préstamo de 6.000 Taka de Bangladesh  (aproximadamente 85 dólares EE.UU) de su comité local de desarrollo comunitario. El préstamo le permitió abrir una pequeña tienda de comestibles y aumentar notablemente sus ingresos. Tras devolver ese préstamo, pidió otro para comprar cabras, que ahora cría y vende frente a su casa.

Los ingresos mensuales de Begum ascienden ahora a unos 15 dólares EE.UU, tras deducir gastos, y se ha incorporado en calidad de miembro  a su comité local de desarrollo comunitario.

Estos comités, integrados por mujeres como Begum, son el núcleo de Asociaciones Urbanas para la Reducción de la Pobreza, una iniciativa de 120 millones de dólares del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La iniciativa de Asociaciones Urbanas para la Reducción de la Pobreza es ejecutada por varios asociados gubernamentales y no gubernamentales y organismos de las Naciones Unidas. Actualmente, el programa, que se inició en 2008 y continuará hasta 2015, dispone de 100 funcionarios gubernamentales y 400 funcionarios del PNUD, en su mayoría nacionales.

El proyecto es el mayor de su género en Bangladesh, y uno de los mayores del mundo. Su objetivo es reducir la pobreza urbana en el país, y mejorar el nivel y las condiciones de vida de los tres millones de pobres urbanos y los que viven en condiciones de pobreza extrema, especialmente mujeres y niñas.

“Las iniciativas de reducción de la pobreza surten los mayores efectos cuando se dirigen a las mujeres,” explica  el director del programa Richard Geier, “porque son las más afectadas, subempleadas, y las que tienen a cargo el cuidado de los hijos.”

Los comités de las Asociaciones Urbanas para la Reducción de la Pobreza proporcionan el apoyo necesario a sus miembros para que inicien  actividades generadoras de ingresos y reciban capacitación en  habilidades laborales respetuosas con el medio ambiente. También evalúan las necesidades de la comunidad, elaborando planes de acción para proporcionar servicios esenciales, tales como servicios de salud y asistencia jurídica.

“Movilizamos a los miembros de la comunidad, integrándolos en organizaciones comunitarias, y así se les potencia para subvenir a sus necesidades,” dice Geier. “Antes estaban aislados, pero ahora son conscientes de que pueden pedir ayuda.”

Sólo en 2010, el comité de Asociaciones Urbanas para la Reducción de la Pobreza, formó a más de 6.000 nuevos grupos, con más de 125.000 miembros, en planificar e implementar actividades físicas para mejorar sus entornos de vida de manera más saludable y segura. Se aprobaron más de 1.700 contratos comunitarios para más de 1.000 comités de desarrollo comunitario.

Los comités, que también alientan a los miembros a formar grupos de ahorro y de crédito, son muy efectivos para promover la clase de desarrollo que desea la población local.

Como resultado de la labor de los comités, los barrios insalubres cubiertos por las actividades emprendidas en virtud de esta iniciativa disponen ahora de 12.370 letrinas más, 2.122 pozos entubados más, 46 kilómetros de desagües más y 128 kilómetros más de senderos.

Además de potenciar a la comunidad, la estrategia de la iniciativa incluye la promoción de políticas, ayudando de este modo  elaborar políticas que beneficien a los pobres. Esas políticas se ejecutan después  a nivel de gobierno  nacional y local.

Es una estrategia que, hasta la fecha, parece estar dando sus frutos.

Mediante la  venta de comestibles y la cría de cabras, Begum ha podido reemplazar las paredes de fino bambú  de su vivienda por material más resistente, y su familia puede hacer tres comidas diarias, incluyendo verduras y pescado. Y lo que es más importante, mediante su comité local de desarrollo comunitario, tiene a un grupo de mujeres en cuya ayuda puede confiar.