Hacia la autosuficiencia en Madagascar

Un hombre revisando sus cuentas, en Anja Miray, Madagascar.
El ecoturismo ha proporcionado importantes ingresos para la pequeña comunidad de Anja Miray, en Madagascar.

Una organización de la sociedad civil con sede en Madagascar, la Asociación Anja Miray, administra una reserva forestal de la comunidad utilizando el ecoturismo para crear empleo y financiar infraestructura social básica como escuelas, clínicas de salud y centros de educación ambiental.

"Antes de que pusiéramos en marcha nuestra iniciativa, todos los años este vasto territorio se utilizaba para el cultivo de maíz. Las comunidades locales cazaban lémures como una fuente de proteínas para complementar su alimentación deficiente. Nuestro medio ambiente quedó totalmente destruido”, afirmó Victor Rahaovalahy, presidente y fundador de la Asociación.

Aspectos Destacados

  • La asociación fue creada para hacer que las comunidades locales sean conscientes del interés económico en la protección de su medio ambiente.
  • Se crearon 450 puestos de trabajo y 1.600 personas de una población de 2.500 se beneficiaron del programa.
  • En 2011, Anja Miray recibió 12.000 visitantes y generó 45.000 dólares americanos.
  • La iniciativa fue seleccionada entre 800 candidatos como uno de los ganadores del Premio Ecuatorial 2012.

Actualmente, el bosque es una atracción popular para los turistas de todo el mundo. En 2011, Anja Miray recibió 12.000 visitantes y generó 45.000 dólares americanos para la Asociación. “Con los ingresos generados por el ecoturismo y la venta de artículos artesanales, pudimos construir dos escuelas para nuestros niños y también pagar los sueldos de los maestros”, agregó Victor.

El ecoturismo también ha aportado ingresos considerables para prácticas agrícolas alternativas y nuevas inversiones en agricultura, pesca y viveros de árboles, lo cual ayuda a la comunidad a adquirir autosuficiencia alimentaria.

La Asociación se estableció en 2001 con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de Pequeñas Subvenciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, con el objeto de sensibilizar a las comunidades locales acerca de los beneficios económicos de proteger su medio ambiente. Once años después, Anja Miray ha capitalizado su experiencia y fue seleccionada entre 800 candidatos como uno de los ganadores del Premio Ecuatorial de 2012.

El Premio Ecuatorial es una alianza encabezada por el PNUD que reúne a gobiernos, la sociedad civil, empresas y organizaciones de base comunitaria a fin de destacar las iniciativas locales para reducir la pobreza mediante la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica. Se otorga cada dos años a 25 comunidades de todo el mundo. Los 25 ganadores reciben 5.000 dólares, y a 10 de ellos se les otorga “reconocimiento especial” y un total de 20.00 dólares cada uno.

El 20 de junio, representantes de Anja Miray viajaron al Brasil para recibir el premio en la Cumbre Río+20. “Nuestro mensaje principal para Rio+20 es que deben promoverse las comunidades aisladas y vulnerables de Madagascar para que nuestros dirigentes puedan… apoyar nuestra labor agrícola… a fin de que podamos alcanzar la gestión sostenible de nuestra fuente de subsistencia única, nuestros recursos naturales”, concluyó Victor.