Islas Maldivas: la preservación de la biodiversidad crea nuevos emprendimientos

mujer en Maldivas
Amira Sulaiman, comerciante, ha sido ayudada por el programa de conservación de la biodiversidad de Maldivas, que también promueve estilos de vida tradicionales. (Foto: MOOINC / PNUD Maldivas)

Hasta hace muy poco, Amira Sulaiman pasaba sus días dedicada a las tareas del hogar. Actualmente, se la puede ver profundamente concentrada en la preparación de  medicinas tradicionales y mezclando ungüentos especiales para masajes y el alivio del dolor.

En la pequeña choza donde trabaja, sutiles aromas a coco, a abutilón indio y a clavo de olor impregnan el aire. Se acomoda el burka mientras intenta alcanzar una medida de hilibeys, una mezcla picante que se obtiene machacando arroz, coco y especias exóticas secas hasta convertirlas en una pasta oscura y fina.

Aspectos Destacados

  • El proyecto Atoll Ecosystem Conservation (AEC) distribuye subsidios que ayudan al desarrollo de artesanías locales, dependientes del medioambiente, para que puedan convertirse en emprendimientos rentables y sostenibles.
  • Tras el éxito de la Reserva de Biósfera de la UNESCO en el atolón Baa en 2011, el presidente de las Maldivas destacó la creación de planes destinados a implementar el plan de reserva en más de la mitad del territorio isleño para el año 2017.
  • Este proyecto cuenta con un presupuesto para 2013 de aproximadamente 270.000 dólares y con el respaldo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

“Esta mezcla te aliviará el dolor de espalda”, le explica a una mujer de mediana edad, que recientemente dio a luz a un niño.

Amira, que siempre se dedicó a su hogar, nunca imaginó convertirse en microemprendedora, pero su vida cambió al recibir un subsidio del proyecto  Atoll Ecosystem Conservation (AEC) para iniciar un pequeño emprendimiento.

El proyecto AEC, respaldado por el PNUD y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, se creó inicialmente para preservar el medio ambiente y los alrededores del atolón Baa, un grupo de islas en las Maldivas con una biodiversidad de gran riqueza. El objetivo principal era convertir el proyecto en un modelo de preservación de todos los atolones de las Maldivas.

Proyectos similares al AEC se están llevando a cabo con el objetivo de preservar el medioambiente y la extraordinaria biodiversidad marina y costera del atolón. Asimismo, el modelo de proyecto AEC ha contribuido a elaborar políticas nacionales que garanticen y respalden la valiosa biodiversidad y los procesos ecológicos para beneficio de las futuras generaciones.

Recientemente, Amira se unió a un grupo de mujeres en la isla Kendhoo, que forma parte del atolón Baa, para elaborar una variedad de hierbas medicinales que luego venden a las islas vecinas y a los atolones más cercanos.

Los subsidios del AEC están modificando el concepto de tareas que anteriormente no se consideraban rentables. Los trabajos tradicionales, como la elaboración de hierbas medicinales y de tuba, bebida proveniente de la palma de coco, ahora generan  ingresos estables para la comunidad.

“El proyecto nos ha enseñado nuevas perspectivas y la capacitación que nos ofrece el personal de AEC nos ha permitido generar ideas de trabajo excepcionales”, explica Amira.

El proyecto AEC ha contribuido a desarrollar un gran número de pequeños emprendimientos en el atolón Baa, algunos de los cuales han generado nuevas iniciativas comerciales.

Gracias al éxito que alcanzó el modelo AEC, también se tiene en cuenta la preservación de la biodiversidad en los procesos de planificación nacional. Tras el éxito de la Reserva de Biósfera de la UNESCO en el atolón Baa en 2011, el presidente de las Maldivas aseguró que todo el país se convertirá en una reserva de biósfera sostenible y destacó la creación de planes destinados a implementar el proyecto de la reserva en más de la mitad del territorio isleño para el año 2017.

“El atolón Baa era un atolón simple y pobre, pero gracias al esfuerzo de sus habitantes, se ha convertido en lo que es actualmente”, comentó Abdul Razzaq Mohamed, exjefe del atolón Baa.

La isla de Eydhafushi es famosa por su confección de textiles y tejidos, mientras que la isla de Thulhaadhoo se destaca por su pesca y sus “souvenirs” decorados con laca orgánica. Por su parte, las mujeres de la isla de Kiyaadhoo son renombradas por sus habilidades en la confección de cuerdas, que obtienen de la cáscara seca del coco, y que aún hoy se utilizan para la construcción de viviendas tradicionales.

“Los artesanos del atolón Baa dependían de las materias primas locales y el proyecto AEC está permitiendo recuperar estas tradiciones de las Maldivas que se habían perdido con el tiempo”, comenta el exjefe del atolón.

“Los habitantes de las Maldivas, que han convivido con el medioambiente durante siglos, han comenzado nuevamente a prestarle atención y a darse cuenta de la importancia de preservar la naturaleza. Si no protegemos el medioambiente que nos rodea, ¿cómo podremos salvarnos a nosotros mismos?”, agrega.