En Bhután, las cooperativas ayudan a las comunidades a generar sus propios beneficios

Karma (en rojo) y los miembros de la cooperativa lechera situada en la zona rural de Bhután, donde sus productos producen suficientes ingresos para mantener a sus familias.
Karma (en rojo) y los miembros de la cooperativa lechera situada en la zona rural de Bhután, donde sus productos producen suficientes ingresos para mantener a sus familias. (Foto: Sonam Tenzin Tsoki / PNUD Bhután)

Diez años atrás en Buthán, Karma Choeni Dema de 44 años, divorciada y madre de siete hijos, nunca habría imaginado que podría convertirse en el sustento de su familia. Hasta ese momento, la familia sobrevivía con lo poco que cosechaba en su pequeña parcela de tierra.

Actualmente, Karma es presienta de la Cooperativa Shershong en Mongar. Gana entre USD 100 y 120 mensuales, vendiendo leche y productos lácteos a la cooperativa, lo que le permite financiar la educación de sus hijos. Asimismo, ha invertido sus ahorros en una granja de pollos, lo que le genera, en un buen mes, un adicional de USD 100.

Aspectos Destacados

  • El PNUD extendió su respaldo en 2011 a través del Proyecto de Seguridad de los Alimentos para ampliar la estructura de cooperativas existentes y la duración del proyecto está prevista hasta fines de 2013.
  • Tras unirse a la cooperativa, Karma obtiene entre USD $100 y $120 mensuales.
  • El PNUD puso a disposición USD $30.000 en 2011 para el suministro de equipos destinados a las cooperativas lecheras remotas ubicadas en cinco distritos orientales

Karma es una de las tantas personas que se han beneficiado con el proyecto implementado por el Ministerio de Agricultura y Bosques en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Las cooperativas en Bhután ya existían en la década de 1960, pero se trataba de grupos comunitarios informales que no generaban ingresos.

Bhután está intentando revivir las cooperativas para ayudar a las personas a obtener una mejor rentabilidad de sus actividades agrícolas. El PNUD extendió su respaldo en 2011 a través del Proyecto de Seguridad de los Alimentos, principalmente para ampliar la estructura de cooperativas existente. El proyecto se concibió con la idea de ofrecer nuevas oportunidades para la generación de ingresos y la creación de emprendimientos en las zonas rurales, así como para ayudar a los pequeños granjeros y a las mujeres de las zonas rurales a generar un ingreso constante a través de la formación de grupos y de cooperativas de autoayuda. La finalización del proyecto está prevista para diciembre de 2013.

"Soy autosuficiente y no dependo de nadie. Gano el dinero que necesito para enviar a mis hijos a la escuela", comenta Karma.

Tras separarse de un marido alcohólico y escapar de una vida de abusos, Karma disfruta trabajando para su comunidad, sin mirar atrás. Comenta que su sueño es colaborar en el desarrollo de su comunidad y mejorar la calidad de vida de las mujeres rurales. Como directora de su cooperativa, representa a la comunidad ante el Oficial de Proyectos y la oficina agropecuaria de Mongar.

Como parte de sus responsabilidades, Karma mantiene reuniones mensuales con los miembros de su cooperativa, a fin de debatir proyectos de expansión futuros, informar el estado de las finanzas y aprobar préstamos para los miembros.

Para respaldar al DAMC (Departamento de Marketing y Cooperativas Agrícolas, por sus siglas en inglés) en la implementación de cooperativas, el PNUD suministró USD 30 000 en 2011 para equipar las cooperativas lecheras más remotas en cinco distritos orientales.

El suministro del equipamiento fue esencial para ayudar a mejorar los productos lácteos y su comercialización. Con este nuevo equipamiento (separadores y mantequilleras), los granjeros ahora pueden procesar higiénicamente la leche para convertirla en mantequilla y luego en queso, y vender sus productos a precios más elevados. Esto no solo les permite fabricar productos más limpios y sanos sino además ahorrar tiempo de procesamiento en comparación con los métodos tradicionales. Asimismo, las instalaciones de almacenamiento en frío, como congeladores industriales, han favorecido considerablemente a los granjeros permitiéndoles aumentar el período de conservación de sus excedentes durante el verano.

El PNUD también coordinó sesiones de capacitación y orientación para los granjeros locales, enseñándoles a generar nuevos emprendimientos, a valorar la importancia de las cooperativas, a formar grupos y a elaborar estrategias de desarrollo.

En la actualidad, se están implementando numerosas cooperativas en todo Bhután y muchos granjeros, en especial las mujeres, se benefician con estos programas. Las mujeres afirman que su compromiso en las cooperativas y en los grupos de granjeros les ha dado mayor confianza y un gran sentido de independencia. Ahora pueden solventar los gastos de la familia y del hogar, educar a sus hijos y administrar sus actividades diarias. La seguridad de poder contar con su propio ingreso ha empoderado a la mujer, que nunca pensó en generar dinero a partir de sus tareas diarias.