Estableciendo economías resilientes en Mongolia

Dos mujeres tienen con bolsas reutilizables de algodón producidas por Tsetsegdelger Byamba y su esposo, Hatanbaatar, en Mongolia
Tsetsegdelger Byamba y su esposo Hatanbaatar en Mongolia producen bolsas reutilizables de algodón (Foto: PNUD)

Tsetsegdelger Byamba y su marido Hatanbaatar perdieron todo luego de la disolución de la Unión Soviética en 1991. El desempleo, la enfermedad de una de sus hijas y un incendio en su hogar destruyeron la vida que llevaban.

Tsetsegdelger recurrió a XacBank en 2004 y recibió su primer préstamo de 250.000 togrogs, equivalentes a unos 200 dólares, para ampliar su empresa de reciclado. En los años siguientes recibió otros pequeños créditos para construir un invernadero y comprar gallinas y gallos. “Mi vida entre 2000 y 2009 ilustra lo que significa no rendirse”, afirmó.

Destacado

  • 1 millón de dólares:La subvención inicial que aportó el PNUD para allanar el camino del programa de microfinanciación en Mongolia

  • 85.000: El número de préstamos que mantiene XacBank actualmente

  • 250.000: La cantidad en togrogs (unos 200 dólares) del primer préstamo que recibió Tsetsegdelger

Su empresa de reciclado creció y actualmente produce bolsas de algodón reutilizables. Su huerta y granja avícola están prosperando. Incluso estableció su propio grupo de autoayuda para que las mujeres pudieran acceder a préstamos de XacBank para sus pequeñas empresas.

Un innovador programa de microfinanciación del PNUD, puesto en marcha en los primeros días de la transición de Mongolia hacia la democracia, ha transformado la vida de miles de mongoles al generar oportunidades económicas y contribuir a protegerles de la incertidumbre en una economía de mercado competitiva.

Durante la década de 1990 Mongolia comenzó su transformación de una economía de planificación centralizada bajo la Unión Soviética a una economía impulsada por el mercado. La liberalización del mercado, la reforma monetaria, la reestructuración del sector financiero y la descentralización administrative ofrecieron nuevas oportunidades a las industrias pequeñas y medianas.

A pesar de que el crecimiento económico del país se aceleró considerablemente, no todos se beneficiaron de estos cambios profundos. Con frecuencia las personas que vivían por debajo del umbral de pobreza y las familias que residían fuera de los centros de las ciudades quedaron rezagadas.

Para extender algunos de los beneficios de la nueva liberalización económica a las comunidades menos favorecidas, el Gobierno puso en marcha un programa piloto de microfinanciación con el apoyo del PNUD y su programa mundial MicroStart.

En asociación con el Gobierno y varias ONG, el PNUD asignó un subsidio inicial de 1 millón de dólares a fin de allanar el camino para la ejecución de uno de los primeros programas de microfinanciación del país. En 1999 MicroStart se registró oficialmente en Mongolia y en los años siguientes se dio forma al marco reglamentario de microcrédito en el país.

Posteriormente se incorporaron el Banco Asiático de Desarrollo, Mercy Corps y otros organismos donantes. En 2001 la iniciativa se había convertido en XacBank, un banco comercial independiente que opera en el mercado. Desde un comienzo, la microfinanciación, incluidos los servicios financieros como créditos, seguros, transferencias y, lo que es más importante, ahorros, estuvo dirigida a las personas de bajos ingresos. El acceso a servicios crediticios se extendió a las zonas rurales de Mongolia y actualmente continúa ampliándose mediante servicios bancarios por telefonía móvil.

Ahora XacBank es una empresa rentable y autosostenible que ha otorgado casi 85.000 préstamos. Su colaboración con el PNUD ha evolucionado y sigue centrándose en la ayuda a los pobres. Entre 2006 y 2008 XacBank se convirtió en una institución financier asociada que otorga préstamos con tipos de interés especiales a dueños de pequeñas empresas que reciben asistencia del PNUD. En 2010 XacBank elaboró un programa separado de productos ecológicos que ofrece créditos con tipos de intereses reducidos a clientes de bajos ingresos que fabrican productos relacionados con la energía. Estos nuevos programas dan cuenta del dinamismo del banco y su capacidad y voluntad para desarrollar nuevos negocios según las necesidades nacionales y de los clientes.