Bangladesh: empoderando a las mujeres para combatir la pobreza

Shyamola en su puesto de té con sus dos hijas (Salman Saeed/UNDP Bangladesh)
Shyamola en su puesto de té con sus dos hijas (FOTO: Salman Saeed/UNDP Bangladesh)

por Mahtab Haider y Nader Rahman, ganadores del segundo premio del concurso de historias del PNUD

En tan sólo la última década, Bangladesh ha recortado drásticamente su pobreza a la mitad, disminuido rápidamente el tamaño de las familias en dos terceras partes, asegurado que aproximadamente el 90 por ciento de las niñas asistan a la escuela y reducido en un 60 por ciento la mortalidad infantil, -todo ello constituye una hazaña de desarrollo que ha sido reconocida por medio de un galardón otorgado por las Naciones Unidas hace dos años.

Aspectos Destacados

  • 55.000 familias pobres urbanas recibieron transferencias en efectivo para iniciar microempresas
  • Mejora y apoyo a los medios de vida en 29 ciudades
  • 3 millones de personas, especialmente mujeres y niños, disfrutan de mejores condiciones de vida y oportunidades de trabajo
  • 150.000 hogares han mejorado su acceso a los servicios de agua y saneamiento
  • 230.000 hogares han mejorado su acceso a las vías de comunicación, gracias a las mejoras conseguidas con los programas “trabajo por dinero”

La historia de Shyamola Begum, de 43 años, es un ejemplo individual de este éxito más amplio en el panorama de desarrollo de Bangladesh.

Shyamola afirma que entiende por qué su marido la abandonó; ella explica que bajo la presión de una pobreza agobiante, con demasiadas bocas que alimentar, él salió una mañana de su precaria vivienda de la capital y nunca regresó.

“Llegamos a esta ciudad en búsqueda de una vida mejor, pero mi marido Jamal tuvo problemas para encontrar trabajo y acabó conduciendo un rickshaw. Cuando quedé embarazada y di a luz a una niña, él no estaba contento”, afirma.

Menos de un año más tarde, Shyamola quedó nuevamente embarazada de otra niña. Poco después, Jamal salió un día y nunca regresó.

“Durante semanas, aún estando embarazada, lo busqué frenéticamente en los hospitales y en las morgues, pero la gente del barrio sabía que me había dejado,” dice ella. “Me aconsejaron que parara de buscarlo”.

Shyamola comparte su destino con miles de mujeres, cuyos maridos, impulsados por la pobreza y la falta de oportunidades de empleo, abandonan a sus parejas cada año.

Sin embargo, la historia de Shyamola tiene un final relativamente feliz, ya que ha conseguido transformar su vida gracias a una asociación entre el PNUD y el programa Alianzas Urbanas para la Reducción de la Pobreza, del Reino Unido.

Hace tres años, a través de este proyecto, se le otorgó una subvención empresarial de 2.500 taka (aproximadamente 30 dólares) de fondos destinados a la pobreza extrema. A esa cantidad, ella añadió otros 30 dólares que había logrado ahorrar como trabajadora de servicio doméstico, e instaló un pequeño puesto de té en el barrio donde vive.

En sólo dos meses, las ganancias de Shyamola superaron su inversión. “Hasta que me convertí en indigente nunca había imaginado que podría manejar un negocio, que podría hacer las cuentas, y tener éxito”, dice.

Esta historia de éxito particular no es una excepción. Más de 55.000 familias como la de Shyamola han recibido ese tipo de subvenciones durante los últimos cinco años, con resultados alentadores. En muchos lugares, estos hombres y mujeres han comenzado a hacer contribuciones mensuales a sus propios grupos locales de ahorro, de manera que exista un fondo de préstamo mayor en casos de emergencia

Invirtiendo en las mujeres
La Alianza Urbana para la Reducción de la Pobreza no solo entrega dinero a modo de capital inicial. También ofrece programas de aprendizaje y estipendios educativos que permiten a los jóvenes adquirir competencias profesionales útiles para ganarse la vida. Según un estudio de la agencia de desarrollo del Reino Unido, debido a las mejores oportunidades disponibles para los jóvenes, ha disminuido la tasa de abandono escolar en los barrios pobres. Al mismo tiempo, la ayuda de este proyecto a 29 comunidades para construir infraestructuras en sus barrios ha logrado un mejor acceso a los servicios de saneamiento y agua en 150.000 hogares.

La iniciativa ha tenido como resultado directo una mejor atención sanitaria que permite a los pobres dedicar más tiempo a la búsqueda de empleo o a mantener el que ya tienen. “La Alianza Urbana para la Reducción de la Pobreza ha desempeñado un papel importante en colocar la pobreza urbana en la agenda de las políticas del Gobierno, a la vez que ha mejorado la vida de cerca de tres millones de pobres urbanos”, asegura Stefan Priesner, Director del PNUD en Bangladesh.

Gran parte de este éxito ha sido posible gracias a las inversiones en educación de la mujer y la ampliación de sus oportunidades en el ámbito económico, como se observa en el programa conjunto del PNUD y el Reino Unido, afirman los expertos.

“Invertir en la mujer produce dividendos para toda la familia, específicamente en la educación y la nutrición infantil”, señala Priesner. “La labor del PNUD en la lucha contra la pobreza rural y urbana es prueba de ello”.

Cuando se puso en marcha otro tipo de programa del PNUD, que provee “dinero por trabajo” a las mujeres indigentes y abandonadas en zonas rurales de Bangladesh, la tasa de escolarización de los niños de las participantes prácticamente se duplicó hasta alcanzar más del 90 por ciento. A medida que el país, antes definido por la pobreza rural, percibe ahora la necesidad de desarrollar una estrategia para hacer frente a las bolsas de pobreza extrema en sus crecientes zonas urbanas, el trabajo pionero del PNUD en cartografía satelital ayuda al Gobierno a realizar enfoques dirigidos.

“En la trayectoria actual de desarrollo de Bangladesh, la historia de Shyamola podría muy bien dejar de ser una excepción”, afirma Priesner. “Con un espíritu nacional decidido a aprovechar al máximo las situaciones difíciles y las escasas oportunidades, podemos esperar muchas más historias de éxito socioeconómico en Bangladesh en el futuro”.

Mahtab Haider es Analista de Comunicación en el PNUD de Bangladesh y Nader Rahman, es Asociado de Comunicaciones del mismo país.

 

El Promotor del Desarrollo Vol. II
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"El Promotor del Desarrollo" es una publicación anual que reúne los doce trabajos ganadores del concurso de historias organizado por el PNUD, los cuales presentan una muestra de nuestros resultados en materia de desarrollo a nivel global.

 

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