Mujeres sacan de la pobreza a sus familias en Cisjordania

Inayat Nageeb (mujer) en su tienda de lencería, mirando algunas prendas
Inayat Nageeb en su tienda de lencería, que pudo abrir gracias a una subvención de DEEP. Con su negocio, ha duplicado los ingresos de su familia. (Foto: PNUD PAPP)

Emprender un negocio con recursos limitados en Jerusalén Oriental, en Cisjordania, es un desafío, más aún si se es mujer.

Para Inayat Nageeb, un ama de casa y madre de tres niños y dos niñas, la vida no ha sido fácil. Su esposo trabaja como vigilante en una mezquita y percibe un ingreso mensual cercano a los USD 800. El ingreso promedio para que una familia del tamaño de la suya viva decentemente en Jerusalén Oriental es de 2.000 dólares. Tanto Inayat como su esposo invirtieron todos sus recursos para enviar a sus cinco hijos a la escuela.

Y sin embargo, Inayat lo ha logrado. Hoy en día es una profesional de los negocios que percibe un ingreso decente por dirigir su propia tienda de venta de ropa interior.

Aspectos Destacados

  • Un total de 2.000 empresas muy pequeñas y microempresas han recibido financiamiento para ampliar sus emprendimientos.
  • El valor total de los préstamos emitidos por el programa a instituciones de microfinanzas asciende a 6,35 millones de dólares
  • La tasa de éxito de las empresas que operan y generan ingresos suficientes para los hogares es del 88%
  • Un 29,5% de mujeres y 18,8% de hombres en el territorio palestino ocupado están desempleados
  • El programa DEEP brindó asistencia técnica a las instituciones de microfinanzas para abrir sucursales nuevas en áreas rurales del territorio palestino ocupado, lo que les permitió ampliar su alcance comunitario.

Inayat y su familia se benefician de un programa de microfinanzas de 15.000 dólares proporcionado por el Programa de Empoderamiento para Familias (DEEP, en inglés), que tiene por objetivo ayudar a las familias a salir de la pobreza en lugar de tan sólo aliviar sus efectos.

“Estoy casada desde hace 26 años y siempre fui ama de casa. Ahora me llegó el momento de vivir”, dice Inayat. “Las mujeres palestinas son como los olivos; tienen un profundo arraigo a la tierra. Emprendí este negocio porque deseo quedarme en Jerusalén.”

Gracias a su nuevo emprendimiento, puede cumplir su sueño de continuar su educación, garantizar la formación escolar futura de sus hijos y darle una vida mejor a su familia.

En un lapso de dos meses, Inayat duplicó los ingresos familiares.

Inayat —una emprendedora sagaz— adoptó una estrategia de marketing tendiendo redes con negocios relacionados, como peluquerías, sastrerías y tiendas de novias, y reinvirtió una parte de sus ingresos para desarrollar el negocio.

Gracias a un aumento constante de las ventas, el negocio de Inayat ha crecido, y los miembros de su familia también están gozando de los frutos del emprendimiento. Dos de sus hijos, una niña y un niño, han completado con éxito la escuela secundaria y están siguiendo una carrera profesional.

“El proyecto me facilitó dinero suficiente para dar los primeros pasos; ahora llegó el momento de que lo convierta en un éxito", expresó Inayat con una expresión de satisfacción en su rostro.

Su familia es una de 1.500 que habitan Jerusalén, y de las 8.500 de Cisjordania, que recibieron apoyo financiero y técnico en función de una evaluación de sus necesidades y de estudios de viabilidad del mercado.

La estrategia del programa DEEP es ayudar a las personas a decidir sobre la mejor forma de abordar sus propias necesidades, encontrar sus propias soluciones y sentirse dueños de su microempresa u otras iniciativas que les generen ingresos.

Su enfoque participativo garantiza que los proyectos estén diseñados específicamente para cada comunidad. El objetivo del programa es solucionar el problema crónico de la dependencia, producto de la crisis política en el territorio palestino ocupado.

La estrategia DEEP es un programa de reducción de pobreza de USD 121 millones, financiado a través del Banco Islámico de Desarrollo y ejecutado por el PNUD a lo largo de la Ribera Occidental y Gaza.

Hasta la fecha, el programa ha creado 12.000 oportunidades de empleo permanente a través de subsidios para microempresas, y ha ayudado a más de 66.000 familias a salir de la pobreza y lograr su independencia económica. El éxito del programa motivó a otros donantes, incluidos los gobiernos de Japón, Suecia y Nueva Zelanda, a asociarse con el PNUD para reducir la pobreza en el territorio palestino ocupado.