Benin: las productoras de algodón adoptan la agricultura orgánica

Mama Bapa Sambo en su campo de algodón
Mama Bapa Sambo en su campo de algodón (Foto: Denise Tama)

por Elsie Assogba

Cada año, Benin produce un promedio de 220.000 toneladas de algodón, lo que representa el 45% de sus ingresos fiscales y el 13% de su PNB. Sin embargo, en el municipio de Banikoara — la región con mayor producción de algodón en Benin — el uso excesivo de fertilizantes químicos entre los productores de algodón ha contribuido a una creciente infertilidad del terreno. Debido a que no cuentan con ingresos suficientes para comprar semillas y fertilizantes, algunos productores no pueden participar en campañas de algodón.

Aspectos Destacados

  • El algodón es el principal rubro de exportación agrícola de Benin. Los productores en Banikoara utilizan aproximadamente el 80% de los fertilizantes químicos y el 90% de los pesticidas que importa el país.
  • El costo de la producción normal de algodón es 5 veces mayor que el del algodón orgánico.
  • En tres años, el proyecto ha permitido la recuperación de 250 hectáreas de terrenos degradados y cerca de 1000 productores de algodón vieron sus campos triplicarse.

Mama Sambo Bapa, por su parte, produce con orgullo algodón orgánico de calidad superior. Esto le permite regenerar el terreno degradado sin tener que esperar largos periodos de inactividad, y le permite ser económicamente autosuficiente.

“Como mujer, antes no podía sembrar más de 0,25 hectáreas, pero gracias a los préstamos para comprar semillas, tuve la oportunidad de sembrar media hectárea, lo que me permitió ganar 205 dólares en una sola cosecha", explica Mama Sambo Bapa.

La promoción del cultivo del algodón orgánico es una iniciativa de la Asociación de Mujeres Valientes y Activas (AFVA, por sus siglas en inglés), una ONG de mujeres que trabaja en las aldeas de Banikoara, donde ha ido disminuyendo progresivamente la producción agrícola. En 2010, el PNUD prestó ayuda a la iniciativa a través del Programa de Microfinanciación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, que proporcionó más de 30.000 dólares en apoyo técnico y financiación.

Esta contribución ha permitido que las productoras de algodón aumenten su producción agrícola y mejoren sus ingresos. Para proteger los campos de las plagas, las mujeres usan biopesticidas, que elaboran ellas mismas. También fertilizan la tierra por medios orgánicos, en lugar de usar costosos fertilizantes químicos que empobrecen el terreno y afectan su salud.

En tres años, cerca de 1.000 agricultores orgánicos en Banikoara vieron su rendimiento de algodón triplicarse y 250 hectáreas de tierras degradadas restauradas. Además, las mujeres han recibido capacitación en la diversificación de las actividades agrícolas, la transformación de productos y la mejora del empaque.

Con los ingresos que ganó vendiendo algodón, hoy Mama Sambo Bapa ha podido invertir en un pequeño negocio de venta de queso y soja. "Compré ganado, y los animales representan mis ahorros", explica.

El éxito de las mujeres a las que apoya AFVA está atrayendo mucho interés en los municipios vecinos, que han realizado visitas de intercambio para aprender de esta experiencia.