Moldova: nuevo comienzo para mujeres y jóvenes vulnerables

Jóvenes trabajando en una empresa social creada con el apoyo del PNUD
Jóvenes trabajando en una empresa social creada con el apoyo del PNUD (Foto: PNUD)

Cuando Nicolae tenía tan sólo cinco años, su único cuidador murió, lo cual le obligó a pedir limosna en la calle. A la edad de ocho años, Nicolae dejó la escuela y se dedicó al hurto. No tardó en ser condenado a cuatro años de prisión por el robo de equipos electrónicos.

Una vez fuera de la cárcel, Nicolae se comprometió a cambiar su vida. Sin embargo, no podía cumplir esta promesa solo.

Aspectos Destacados

  • 10 centros de rehabilitación social establecidos
  • 1.200 mujeres capacitadas y 1.020 mujeres empleadas
  • Reducción en un 80% del número de niños abandonados
  • Disminución en un 20% del desempleo entre los jóvenes y de un 15% en el número de personas marginadas

Un centro de reinserción social – que apoyan el Gobierno de Moldova, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés), la Fundación Soros, y el PNUD – ofreció a Nicolae la ayuda que necesitaba. Le brindó habilidades necesarias y formación profesional  para convertirse en un miembro productivo de la sociedad.

"Aprendí a comer bien, a cuidar de mí mismo, a comunicarme con la gente, a ganar dinero y a encontrar un propósito para mi vida", recuerda Nicolae. “Aquí encontré el hogar que había estado buscando."

Moldova muestra altos niveles de pobreza y desempleo, especialmente entre los jóvenes y las mujeres. Muchos abandonan el país con la esperanza de encontrar un futuro mejor, pero terminan siendo explotados por traficantes de personas.

En 2005, el Ministerio de Trabajo, Protección Social y Familia lanzó, junto con el PNUD, una iniciativa para proporcionar a estos ciudadanos en situación de riesgo apoyo psicológico, desarrollo de habilidades para la vida, asistencia social, formación profesional y empleo.

El programa estableció 10 centros de reinserción social por toda Moldova, que ofrecen a jóvenes y mujeres un alojamiento seguro y accesible y un entorno dedicado al aprendizaje. Los centros cuentan con psicólogos y trabajadores sociales, quienes ayudan a estas personas a hacer frente a los abusos y a los sentimientos de vergüenza.

"Una mujer puede recuperar su autoconfianza", dice Ana Schiopu, coordinadora de servicios en uno de estos centros de reinserción. "Aquí recibe asistencia psicológica, social y legal."

"En el Centro, me dieron apoyo moral", cuenta una mujer maltratada. "Me mostraron el camino que debo seguir... Ahora tengo mis propias opiniones".

El programa también ha creado 9 empresas sociales que ofrecen formación profesional y oportunidades de empleo a ciudadanos en situación de riesgo. Las empresas contratan a personas vulnerables para la realización de actividades lucrativas, tales como el procesamiento de metales y madera. Parte de los beneficios se destina a financiar estos centros de reinserción.

Entre 2005 y 2010, los centros de reinserción y las empresas sociales han ayudado a más de 7.200 personas. Además, en las comunidades donde radican estos centros, el número de niños abandonados se redujo en un 80%, y el desempleo juvenil disminuyó un 20% entre 2008 y 2009.

Hoy en día, Nicolae es un carpintero respetado en su pueblo. Ha asistido a la escuela universitaria de ingeniería y, actualmente, es empleado de una empresa privada. Los miembros de su comunidad afirman que es un excelente profesional y ciudadano.

Resultados sostenibles
Para asegurar la continuidad del programa, el PNUD enseña a las organizaciones no gubernamentales, que gestionan centros de reinserción social, cómo generar ingresos y administrar sus finanzas. El Gobierno también ha proporcionado a los centros niveles cada vez mayores de apoyo financiero, y ha trabajado en mejorar el entorno legal, para que las organizaciones no gubernamentales que prestan servicios sociales puedan recibir fondos estatales.

"La sostenibilidad no se trata sólo del auto-financiamiento, sino también del desarrollo de la capacidad institucional", dice Viorel Albu, gerente de proyecto del PNUD.