A silhouette of a woman standing in a doorway


"Imagina un mundo sin violencia contra las mujeres y  niñas. Imagina un mundo sin violencia. Este es el mundo que queremos para todos.

Pero tenemos un camino por recorrer antes de llegar allí. Hoy en día los periódicos están llenos de titulares preocupantes: desde la violencia doméstica hasta el acoso sexual en el lugar de trabajo y el uso de la violación como arma en la guerra. La violencia sexual y basada en el género es la violación más generalizada de los derechos humanos en el mundo. Sin embargo, a menudo no se reconoce.

Por ello, el PNUD se une a otras agencias en la campaña #OrangetheWorld para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas. Junto con activistas de todo el mundo, estamos utilizando el color naranja para llamar la atención sobre las diversas formas de violencia que impiden que las mujeres y niñas alcancen su máximo potencial.

Retrato de las manos de una mujer en blanco y negro con tintes naranja
La violencia basada en el género daña la salud mental y física, obstaculiza el funcionamiento social y afecta el bienestar general de la mujer. Foto: ACNUR


"La violencia contra las mujeres no solo les niega a las mujeres y niñas sus derechos, salud y oportunidades, sino también socava todos los esfuerzos de desarrollo". - Achim Steiner, Administrador del PNUD 

Una de cada tres mujeres experimentará violencia física y/o sexual en algún momento de su vida. En algunos países, las cifras ascienden a siete de cada diez.

El riesgo aumenta en tiempos de guerra. Los civiles, especialmente mujeres y niños, son generalmente los que más sufren durante conflictos armados. Especialmente, las mujeres refugiadas y desplazadas pueden llegar a perder sus derechos al ser menos visibles.

Dos mujeres al lado de una carpa en un campo de refugiados.
Las mujeres refugiadas y desplazadas enfrentan un mayor riesgo de violencia; ellas pueden perder sus derechos al volverse menos visibles. Foto: ACNUR


Las mujeres pobres y las que pertenecen a minorías u otros grupos marginados, también enfrentan mayores riesgos. Para las mujeres gitanas de Europa del Este, la violencia y la discriminación pueden llegar de manos de seres queridos y en forma de prácticas culturales dañinas.

Dibujo en blanco y negro de una mujer sobre una cama, con tintes anaranjados.
La violencia contra las mujeres puede tomar la forma de prácticas culturales dañinas como el matrimonio infantil. Pero también incluye el acoso sexual, el acoso cibernético y la trata de personas. Foto: PNUD Europa y Asia Central

La novela gráfica "Daria: A Roma Woman's Journey" (Daria: La travesía de una mujer de etnia romaní) muestra el profundo impacto del matrimonio infantil en las vidas de las niñas y mujeres gitanas. En la historia, Daria finalmente decide detener el matrimonio de su propia hija, expresándose activamente para ayudar a prevenir la repetición de abusos como los que ella misma enfrentó.

Al igual que este personaje ficticio, las mujeres reales de todo el mundo están encontrando su voz. En Guatemala, Elena de Paz fue una de las 97 testigos que testificaron sobre la violencia sexual y otras atrocidades durante la guerra civil que duró décadas.

Retrato de Elena en el traje tipico de Guatemala, con tintes anaranjados.
Para terminar con la impunidad de los crímenes de género, Elena de Paz y otras mujeres testificaron sobre la violencia que sufrieron durante la guerra civil de Guatemala. Foto: PNUD Guatemala


"Es vital que haya justicia porque no quiero que mis hijos atraviesen una terrible experiencia como esta", dijo Elena. "No quiero que estas cosas le sucedan a nadie nunca más".

La historia de Elena, y las de otras sobrevivientes, han contribuido a garantizar la rendición de cuentas por crímenes de guerra para asegurar que tales abusos no se repitan.

Hacer justicia en honor a las víctimas es esencial para poner fin a la impunidad de los crímenes basados en el género. En el este de la República Democrática del Congo, los servicios médicos, legales y de otro tipo ayudan a las sobrevivientes a curarse de las heridas físicas y emocionales de la violencia.


El proyecto ayuda a las sobrevivientes a lograr la independencia financiera para que sean menos vulnerables a la violencia y la explotación. Pero las mujeres seguirán en peligro mientras carezcan de representación política en las instancias de poder. Por eso es importante aumentar la participación de las mujeres en la vida pública, como líderes en sus comunidades, como funcionarias electas y como personas que toman decisiones.
 

Retrato de una oficial de policía, con tintes naranjas.
Nabila es una de las 250 policías afganas que realizaron el entrenamiento en Turquía. Su presencia mejora el acceso de las mujeres a la justicia. Foto: Igor Ryabchuk/PNUD Afganistán


La violencia contra las mujeres es fundamentalmente un tema de poder. Solo será posible ponerle fin cuando la igualdad de género y el pleno empoderamiento de la mujer sean una realidad". - Secretario General de la ONU, António Guterres

La violencia de género no es un problema exclusivo de las mujeres. Al apoyar a sus madres, hermanas, esposas e hijas, los hombres también pueden ayudar a lograr el cambio.

Muchos ya lo están haciendo. Están desafiando las normas de la sociedad, modelando la masculinidad positiva, responsabilizando a sus pares y enseñando a sus hijos los principios de igualdad, derechos y respeto.

 

Hombres marchan en favor de los derechos humanos. Uno aparece con tintes de naranjo.
El sexismo y el privilegio masculino son la base de la violencia contra la mujer; los hombres tienen un papel crítico para terminar con este flagelo.


Hombres y mujeres, líderes políticos y demás ciudadanos, todos tenemos un papel que desempeñar para prevenir la violencia contra millones de mujeres en todo el mundo. La iniciativa Spotlight de la ONU-UE para eliminar la violencia contra la mujer es un ejemplo de cómo podemos unir fuerzas para poner fin a la violencia de género.

Únete a la campaña #OrangeTheWorld para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas. Ayuda a difundir el mensaje agregando tu voz a los #16Días de activismo contra la violencia de género.

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