Enfermeras con nueva formación asisten a pacientes con VIH en Uzbekistán

Enfermeras reciben capacitación en atención especializada para pacientes con VIH en Uzbekistán
Enfermeras reciben capacitación en atención especializada para pacientes con VIH en Uzbekistán para desarrollar su capacidad en los centros de atención primaria de salud. (Foto: Kamola Rasulova / PNUD Uzbekistán)

En Uzbekistán, Rano Isaeva ha sacado tiempo de su trabajo como trabajadora de la salud para asistir a una formación que le enseñará a prestar servicios de cuidados paliativos para las personas que viven con el VIH, y a capacitar a sus familias sobre la manera en que deben ofrecer asistencia en el hogar.

Aspectos Destacados

  • Más de 35.000 personas de las poblaciones de mayor riesgo de todas las regiones de Uzbekistán han recibido servicios de prevención del VIH.
  • Se han efectuado más de 10.000 sesiones de información sobre el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual.
  • Se ha capacitado a más de 2000 enfermeras patrocinadoras para ofrecer servicios paliativos, y 4279 personas que viven con el VIH y sus familias se han beneficiado de apoyo social y psicológico.

"Las enfermeras patrocinadoras llevan alivio a los pacientes y educan a sus familiares en torno al modo de proporcionar atención y apoyo. A menudo se convierten en miembros y orientadoras de la familia, a quienes se les tiene confianza y con quienes se cuenta para hacer frente a lo que se presente", explica Rano.

La atención paliativa, que se centra en aliviar en los pacientes los síntomas, el dolor y el estrés causados por una enfermedad grave, puede ayudar a las personas seropositivas a disfrutar de una vida normal. Uno de los principales objetivos del proyecto VIH del PNUD en Uzbekistán —que cuenta con el apoyo del Fondo Mundial— es garantizar la calidad de vida tanto del paciente como de la familia, así como mejorar el acceso al tratamiento y la atención médica.

Como parte del proyecto se han preparado un módulo de capacitación y directrices para las enfermeras en uzbeko y ruso, en tanto que formadores certificados en las regiones de Andijan, Fergana, Namangan, Samarcanda y Tashkent están transmitiendo sus conocimientos a fin de fomentar la capacidad de las enfermeras que prestan servicios en centros de atención primaria. 

Durante la formación, las participantes amplían sus conocimientos sobre la infección por el VIH, el efecto sobre el cuerpo humano, las etapas de la enfermedad, los signos y el tratamiento sintomático, así como sobre la terapia para el alivio del dolor. Hasta la fecha se ha capacitado a más de 2.000 enfermeras patrocinadoras para que eduquen a los pacientes y a sus familiares en la lucha contra el VIH y los preparen para que brinden asistencia en el hogar.

"Entendemos claramente que la eficacia de los servicios que prestamos depende de las capacidades y los conocimientos que perfeccionemos durante los entrenamientos", asegura Rano.

Hacia finales de 2013, el módulo de formación se incorporará a los planes de estudio y de especialización de las enfermeras patrocinadoras, y se espera que aproximadamente 5100 enfermeras calificadas se gradúen y compartan sus conocimientos con sus comunidades y con las familias de los pacientes.

"Muchas personas de la comunidad hacen preguntas sobre el VIH. Ahora me siento en condiciones de responder a cualquier pregunta sobre las medidas de prevención, el modo en que se transmite y no se transmite el virus, las posibles consecuencias y si se puede tratar", explica Zarifa Jonova, enfermera comunitaria local. "Por tanto, voy a contribuir al bienestar de mi comunidad", agrega.

Además de ampliar el acceso al diagnóstico, el tratamiento y la atención relacionados con la infección por el VIH, el proyecto también procura prevenir la propagación de la epidemia, centrándose en las poblaciones en situación de mayor riesgo: los jóvenes (especialmente las mujeres jóvenes), los consumidores de drogas intravenosas, los trabajadores sexuales y los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.

A finales de 2012, más de 35.000 personas de las poblaciones de mayor riesgo de todas las regiones de Uzbekistán habían recibido servicios de prevención del VIH, y se habían efectuado más de 10.000 sesiones de información sobre el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual.