Bolivia: camino hacia la eliminación de la malaria


Niña de Riberalta recibiendo tratamiento antimalárico. Presentó fiebre y de acuerdo con el protocolo, se debe iniciar el tratamiento dentro de las 24 horas siguientes. Foto: PNUD/Bolivia

“Antes era común enfermarse de malaria. Yo mismo he estado enfermo, es terrible, hace mucho frío. Con los 30 a 40 grados que hay por aquí, me tenía que echar encima tres colchas y quita las ganas de comer. A mí se me pasó, pero hay gente que ha muerto con estos escalofríos”, cuenta el presidente del comité local de salud de Tumichucua, en Riberalta, Edwin Moreno Saravia. Según dice, por el trabajo que se viene realizando desde hace 15 años para prevenir y tratar la malaria, no hay reportes de muertes por esta enfermedad desde hace 5 o 6 años en el departamento de Beni.

En estos 15 años, la malaria ha registrado un importante descenso de la incidencia de la enfermedad, asociado a los esfuerzos de prevención y control implementados en 36 municipios de la cuenca amazónica. Entre estos se encuentra el apoyo del Fondo Global para luchar contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. El PNUD en Bolivia, mediante los recursos del Fondo Global, administra desde 2010 el proyecto "Bolivia Libre de Malaria" para contribuir a reducir la morbilidad asociada a esta enfermedad en el área más endémica del país.

El proyecto tiene un ámbito de acción en 36 municipios priorizados, que aportan más del 85% de los casos de malaria a nivel nacional y el 100% de los casos por plasmodium falsiparum -la especie más temida-, con una población de alrededor de 574,393 habitantes.

Aspectos destacados

  • El proyecto tiene un ámbito de acción en 36 municipios priorizados que aportan más del 85% de los casos de malaria a nivel nacional, con una población de alrededor de 574,393 habitantes.
  • Pese a que Bolivia ya ha alcanzado el Objetivo de Desarrollo del Milenio relativo a la malaria, que es de 2 por mil personas infectadas, la meta es eliminar la enfermedad.
  • Los pobladores ahora usan los mosquiteros para dormir y permiten el acceso a sus domicilios y lugares de trabajo para que se haga el rociado de medicinas respectivo.

El objetivo es acelerar el proceso de la reducción de la malaria en la zona más endémica del país, priorizando la eliminación de la enfermedad por P. falciparum a nivel nacional. La estrategia es mejorar los servicios de promoción y prevención y brindar tratamiento específico y oportuno, con la consiguiente extensión de cobertura a otras zonas.

Los buenos resultados se han logrado gracias al trabajo continuo de los técnicos, quienes van casa por casa en las comunidades para realizar los controles, diagnósticos precoces y tratamientos. Además, se ofrecen charlas educativas permanentemente para explicar las formas de prevención y los síntomas, con el fin de que los pobladores reciban atención temprana en caso de contraer la enfermedad.

Los mosquitos que transmiten la malaria tienen un horario, por lo que parte de las medidas de prevención que la población ya conoce es que entre las 18:00 y 22:00 horas es mejor estar en casa con mosquiteros rociados con medicinas. Son esas las horas en que los mosquitos salen y pican a los humanos, transmitiéndoles la enfermedad. "Los pobladores ahora usan mosquiteros para dormir y permiten el acceso a sus domicilios y lugares de trabajo para que se realice el rociado respectivo ", comenta Fabricio Asin, técnico en salud.

Jorge Cuba Carrillo, responsable de Programa de Vectores del Ministerio de Salud en Riberalta, comenta que en esa ciudad “más o menos 115 .000 personas habitan la zona de malaria, 102.000 viven en área urbana y el resto en zonas rurales. En 2013 se han tomado 21.202 muestras hemáticas, de las cuales 1.393 han sido positivas al plasmodium vivax, 9 plasmodium falsiparum y 91 mixtos. El plasmodium falsiparum es mortal, así que nuestra primera meta es eliminarlo hasta 2015. El plasmodium vivax es benigno, aunque también ha causado muertes eventualmente cuando hay complicaciones, y tenemos la meta de eliminarlo hasta 2020. En ese momento, Bolivia estará libre de malaria”.

Pese a que el país ya ha alcanzado el Objetivo de Desarrollo del Milenio relativo a la malaria, que es de 2 por mil personas infectadas, la meta es eliminar la enfermedad.

Además de la prevención y el tratamiento, existen dos acciones de fondo: una es sanear las lagunas, que son focos de infección principal, y la otra es que durante la época de recolección de castañas, cuando la población de Riberalta y otros municipios se trasladan a la zona de Pando, es muy frecuente que regresen enfermos con malaria. Por ello, se están coordinando acciones de diagnóstico y tratamiento en esa zona junto con otras instituciones que trabajan en salud pública.