Uzbekistán: Revisan códigos de construcción y eficiencia energética

 Paneles solares en Uzbekistan
Residentes asisten a la ceremonia de apertura de una nueva escuela en el distrito de Kurgantepa, en Uzbekistán. La escuela forma parte de uno de los 8 edificios pilotos incluidos en un proyecto conjunto entre el PNUD y FMAM orientado a la eficiencia energética. Foto: UNDP Uzbekistan

En los últimos inviernos, la electricidad y el agua caliente prácticamente dejaron de llegar a la escuela No.2 del valle de Fergana, en Uzbekistán. Para afrontar las temperaturas bajo cero, se utilizó carbón, madera y a veces hasta estiércol de vaca seco para calentar las aulas a temperaturas tolerables.

La escuela fue seleccionada para participar en un proyecto piloto en ocho edificios para demostrar las ventajas de la eficiencia energética. Se aisló completamente el edificio de la escuela, se instalaron nuevas ventanas y puertas con cristales dobles de plástico y se colocaron compartimientos herméticos para mantener el edificio cálido en invierno y fresco en verano.

Aspectos destacados

  • Como parte de un proyecto de eficiencia energética, se construyeron dos nuevas escuelas y se renovaron dos clínicas de salud y cuatro escuelas para que pudieran calefaccionarse y enfriarse más fácilmente.
  • El PNUD ha ayudado al Gobierno a revisar los códigos de construcción para que incluyan la eficiencia energética, que permitiría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en 870.000 toneladas.
  • Se impartió formación a 480 expertos nacionales en materia de los nuevos códigos de construcción, y se capacitó a 376 personas en relación con las nuevas normas educacionales para la construcción de bajo consumo energético.

“Nuestra escuela será agradable en cualquier época del año gracias a la renovación”, dijo Nozima Ibrohimova, una alumna de octavo grado. La asistencia a la escuela aumentó en casi el 100% en invierno después de las obras en el edificio.

El proyecto piloto en ocho edificios fue una iniciativa del Gobierno, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el PNUD. Se construyeron dos escuelas eficientes desde el punto de vista energético y se renovaron cuatro escuelas y dos clínicas de salud.

Una auditoría llevada a cabo antes de la reconversión determinó que se lograría una reducción del consumo de electricidad de los edificios del 67% y que las medidas de eficiencia energética permitirían ahorrar 1,53 millones de kilovatios-hora por año, equivalentes a casi $13.500 dólares para los ocho edificios.

El FMAM aportó aproximadamente el 15% del costo de $641.000 dólares para construir y renovar los ocho edificios del proyecto piloto y el resto lo proporcionó el Gobierno, evidenciando el interés del país por estas iniciativas.

En 2005 el Gobierno de Uzbekistán puso en marcha un vasto programa de construcción y renovación de edificios públicos y su objetivo en 2015 es entregar más de 10,8 millones de metros cuadrados de espacio nuevo y renovado.

El PNUD convenció al Gobierno de que invirtiera en diseños y tecnología de bajo consumo de energía que conservaran sus reservas energéticas y garantizaran una mejor infraestructura para la población, que entonces ascendía  a casi 27 millones de personas, un 29% más que en el momento de la desintegración de la Unión Soviética.

Con el fin de lograr una reducción del 25% del consumo energético, el Gobierno, con la asistencia del PNUD, revisó y aprobó diez códigos y normas de construcción nacionales básicos. Por primera vez se integraron conceptos y principios de eficiencia energética en los nuevos códigos de construcción y nuevas prácticas que ahora revisten carácter obligatorio para la construcción de edificios nuevos o la renovación de edificios antiguos.

El PNUD se ha enfocadoen dotar a las personas de conocimientos y experiencia para cumplir los nuevos códigos. Se impartió formación a unos 480 expertos nacionales de nueve organismos gubernamentales y organizaciones de diseño en materia de los nuevos códigos de construcción basados en la eficiencia energética.

“La construcción de edificios eficientes en función de la energía es un problema común para los arquitectos, diseñadores y constructores, pero en última instancia, hacerlo permitirá una reducción del consumo energético y, al mismo tiempo, una disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero del país”, afirmó Natalya Derkunova, una especialista en construcción que participó en la formación.

La eficiencia energética es un tema importante. Cuesta unos 350 millones de dólares por año calefaccionar los edificios en invierno y suministrarles agua caliente. Muchos edificios ahora se han vuelto obsoletos y se prevé su sustitución o renovación. Los nuevos edificios públicos construidos en el marco de los códigos de construcción basados en la eficiencia energética permitirán reducir las emisiones anuales de gases de efecto invernadero en más de 870.000 toneladas, según la Agencia Internacional de la Energía.