Transformando los ecosistemas en Camboya para mejorar la vida de las comunidades

Grupo en un entrenamiento de vigilancia de aves en un el Centro de Conservación de Vida Silvestre Tmatboey, en la provincia de Preah Vihear, Camboya
Grupo en un entrenamiento de vigilancia de aves en un el Centro de Conservación de Vida Silvestre Tmatboey, en la provincia de Preah Vihear, Camboya (Foto: Sok Sony/Wildlife Conservation Society)

Las llanuras del norte de Camboya son excepcionalmente importantes para la biodiversidad global. La sobreexplotación, sobre todo debida a la caza comercial incontrolada de grandes mamíferos, la tala de los bosques y las prácticas destructivas de pesca plantean una amenaza significativa para la biodiversidad.

La pérdida de esta biodiversidad afecta en particular a las comunidades rurales pobres que dependen de los bienes y servicios de los ecosistemas para su supervivencia y bienestar.

Aspectos Destacados

  • En el bosque protegido de Preah Vihear se ha conseguido una reducción del 94,5% en el número de incidentes de tala del bosque y una disminución del 88,5% en el número de incidentes de caza, en un período de seis años.
  • El PNUD gestiona 512 proyectos de ecosistemas y biodiversidad en 146 países, por un monto de 1.500 millones de dólares obtenidos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y otras fuentes contribuyentes, y 3.500 millones de dólares conseguidos en cofinanciamiento con una amplia gama de asociados.
  • Desde el inicio del programa, se han establecido más de 2.000 áreas protegidas en 85 países, con una superficie total de 272 millones de hectáreas.
  • Se ha dado capacitación a más de 5.000 funcionarios gubernamentales y miembros de las comunidades locales capacitados para hacerlos partícipes en la planificación de la conservación.

Para hacer frente a este problema, el PNUD, contando con fondos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y con la colaboración con el Real Gobierno de Camboya y la Wildlife Conservation Society (WCS), ha iniciado un proyecto para integrar la conservación de la biodiversidad en el turismo, la silvicultura, la agricultura, la pesca y la caza.

El proyecto promueve iniciativas de turismo ecológico que generen ingresos para las comunidades locales.

“Comiéndonos un ave sólo puedo llenar el estómago de mi familia una vez, pero trabajando como guía de turistas para ver ese mismo pájaro consigo cinco dólares cada vez. Nuestra comunidad está ganando miles de dólares mostrando las mismas aves una y otra vez”, dice Yin Sary, ex cazador furtivo que ahora trabaja como guía turístico en un proyecto de turismo ecológico gestionado por la comunidad.

Yin forma parte del proyecto Tmatboey Ibis, que ha tenido un éxito notable en la promoción de un enfoque ecoturístico de gestión comunitaria. Esta iniciativa aborda la pobreza rural y la pérdida de flora y fauna silvestres en peligro de extinción, incluyendo los ibis gigantes y los ibis de hombros blancos, que están entre las aves más raras del mundo. Utilizando los ibis como “buques insignia”, esta iniciativa creó una empresa de turismo local que utiliza los ingresos del ecoturismo como un incentivo para que la comunidad local proteja y gestione la flora y fauna silvestres.

WCS y las ONGs locales asociadas han proporcionado formación a miembros de la comunidad para el mantenimiento del alojamiento y el trabajo como guías turísticos. Asimismo, se creó un fondo de desarrollo de las aldeas a partir de las aportaciones monetarias de los turistas destinado a apoyar proyectos de infraestructura que beneficien a toda la comunidad.

Se ha conseguido reducir en un grado importante la caza y el comercio de especies de la flora y fauna silvestres. Durante los primeros cuatro años, las reservas turísticas se incrementaron en más de un 25% anual. En la actualidad el número de reservas se mantiene estable, lo que contribuye a garantizar la sostenibilidad. Las contribuciones de los turistas, que han aportado la suma de casi 44.000 dólares al fondo de desarrollo de las aldeas, han beneficiado también a toda la comunidad a través de inversiones en proyectos de desarrollo comunitario, como apoyo a la agricultura, mejora de las carreteras y construcción de nuevos pozos.

La comunidad es claramente consciente de que la fauna y la flora silvestres de la región en peligro de extinción son valiosas para el ecoturismo y deben ser protegidas.

Debido al éxito de la iniciativa, Tmatboey ganó el premio de la Wild Asia Foundation como mejor iniciativa de ecoturismo basado en la comunidad.

Esta distinción a su vez llevó la iniciativa a la atención del Ministerio de Medio Ambiente de Camboya, que hizo que se localizaran otros seis sitios para su desarrollo turístico basado en la naturaleza.