Bangladesh: Enfrentar la pobreza con medidas de adaptación

Abdul Mazid, que vive en el distrito de Sunamgonj en Bangladesh
Abdul Mazid, que vive en el distrito de Sunamgonj en Bangladesh, propenso a inundaciones afirma que la región ha experimentado un importante descenso en las poblaciones de peces.

Desde el cielo hasta el mar, Bangladesh es extremadamente vulnerable a los efectos del cambio climático. Tanto las modificaciones del régimen de lluvias como el derretimiento de los glaciares en los montes Himalaya, la intensificación de las inundaciones y tormentas y el aumento del nivel del mar afectan a esta nación y, en particular, a las comunidades más pobres. 

Abdul Mazid, quien vive en el distrito de Sunamgonj –muy propenso a sufrir inundaciones– dice que se han reducido drásticamente los recursos pesqueros en la región en los últimos años. “Para extraer la misma cantidad de peces que nuestros padres pescaban en dos a tres horas, ahora necesitamos al menos tres días", cuenta.

Aspectos Destacados

  • En Bangladesh, el 31,5 % de la población aún vive por debajo de la línea de pobreza y depende en forma directa de los recursos naturales para su sustento.
  • La IPMA proporciona asistencia técnica a 28 proyectos gubernamentales en curso en Bangladesh.
  • Mejoraron los medios de sustento de 100.000 hogares del distrito de Sunamgonj, lugar propenso a inundaciones.

La Iniciativa de Pobreza y Medio Ambiente (IPMA), proyecto conjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), presta asistencia técnica a 28 proyectos gubernamentales que se implementan en la actualidad en Bangladesh. De esta forma, ayuda a revertir la degradación ambiental y al mismo tiempo, beneficia a los pobres con la creación de oportunidades de ingresos y el mejoramiento de sus capacidades de adaptación y poder de recuperación de los efectos del cambio climático.

Uno de los resultados más importantes de la Iniciativa IPMA en este país ha sido la introducción de procedimientos de gobernanza en los nuevos proyectos que postulan a fondos públicos. Gracias a esta medida, todos los ministerios que presentan proyectos para su financiación deben demostrar el impacto que estos tendrán en los recursos naturales, el porcentaje de personas pobres que se beneficiarán y el nivel de resiliencia de la nueva infraestructura al cambio climático.

“Están surgiendo más proyectos que reflejan conciencia sobre los impactos del cambio climático en el desarrollo, al igual que en la sostenibilidad medioambiental y el alivio de la pobreza”, comenta el Sr. Nurun Nahar, experto en planificación de Bangladesh.

En Sunamgonj, la iniciativa ayudó a las comunidades locales a incrementar las poblaciones de peces y los medios de sustento de 100.000 hogares, además de aumentar la producción agrícola mediante la mejor administración de los recursos naturales. 

Los expertos de la IPMA proporcionaron asistencia técnica y recomendaciones para mejorar el sistema de gestión del agua, introducir cultivos resistentes al cambio climático e incrementar los jardines flotantes y la piscicultura.  

“Los manglares boscosos son una fuente de alimentos para peces y podemos ganar mucho dinero vendiendo sus hojas. Las personas pobres de esta zona ahora pueden conseguir pescado”, señala Abdul Mazid.