Proteger y preservar la biodiversidad en Burundi

A local resident works the land
El parque nacional Ruvubu es parte de un programa de reforestación de los cerros con el fin de hacer frente a la deforestación y la erosión de la tierra. Foto: Patrice Brizard/ PNUD en Burundi

El parque nacional Ruvubu, al noreste de Burundi, es el ecosistema protegido más grande del país. Con una superficie de más de 50.000 hectáreas, alberga especies exóticas de plantas y animales, como el búfalo. Sin embargo, estas especies se ven amenazadas por cacerías furtivas, incendios, talas de bosques y la presión demográfica de las poblaciones aledañas al parque, de las cuales más del 90% vive de la agricultura.

“La pérdida de tierra agrícola ha impulsado a los habitantes a explotar ilegalmente pequeñas áreas del parque”, explica Alexis Nikiza, biólogo de la Asociación de Protección de los Recursos Naturales (APRN) y que trabaja con los residentes de las zonas aledañas al parque.

Con el fin de concientizar e integrar a las comunidades locales en la gestión de los recursos naturales del país, el Gobierno de Burundi, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el PNUD cofinancian un proyecto de conservación de la biodiversidad desde 2011. La iniciativa, financiada inicialmente con alrededor de US $3.159.000 por 4 años, tiene por objetivo reforzar la protección de los parques nacionales, que representan un 65 % de las áreas protegidas del país, a través de un sistema de gestión participativa.

Desde entonces se han creado más de 100 comités de apoyo a la gestión participativa de las áreas protegidas. En colaboración con el Instituto Nacional para el Medio Ambiente y la Conservación de la Naturaleza y la Administración Local, los habitantes de las poblaciones ribereñas patrullan el parque a diario para combatir la caza furtiva. Asimismo, se han organizado talleres de concientización sobre el daño pueden ocasionar los incendios y la caza furtiva y se han implementado métodos antierosivos, como curvas de nivel, en las tierras agrícolas circundantes al parque.

Aspectos destacados

  • Desde su lanzamiento en Burundi en 2009, el programa de microcréditos del PNUD/FMAM ya ha financiado 43 proyectos para salvaguardar la biodiversidad.
  • Burundi es uno de los países más densamente poblados de África, cuya población depende en un 90 % de la agricultura.
  • Se han creado más de 100 comités de respaldo a la gestión participativa de las áreas protegidas.

En el cerro Rabiro, adyacente al parque, la APRN financia el desarrollo de microemprendimientos que benefician a las poblaciones ribereñas, apoyadas por el PNUD. De esta forma ha sido posible equipar cerca de 200 hogares con hornos de cocción mejorados que han reducido a la mitad el consumo de leña. “La leña que utilizaba durante tres días con un horno tradicional me alcanza ahora para seis días o más. Ya prácticamente no tengo que recolectar leña en el parque”, comenta Domine Ntahomvukiye, habitante del cerro Rabiro.

Otro beneficio que estos proyectos ofrecen es la capacitación de los aldeanos en técnicas de producción y plantación de árboles, con el objetivo de promover la reforestación. Cerca de 200.000 especies vegetales, algunas de las cuales se encontraban en riesgo de extinción, han sido replantadas. «El proyecto ha aportado beneficios para todos. Ya no vemos tierras áridas, sin árboles, solo zonas cultivadas», afirma Pascal Munambo, un aldeano.

A esta toma de conciencia de las poblaciones que viven alrededor del parque Ruvubu se agrega la voluntad del Gobierno para implementar los objetivos de la Convención sobre la Diversidad Biológica, mediante la participación de todas las partes interesadas en la elaboración de un plan de acción y una estrategia nacional.

El proyecto respalda además el desarrollo de diferentes sistemas de valorización para pagar los servicios de los ecosistemas y para definir una estrategia de generación de ingresos alternativos para las comunidades rivereñas.

* Este artículo está basado en la información suministrada por los estudiantes de Comunicación de la Universidad Lumière de Bujumbura, en el marco de una iniciativa del PNUD con el respaldo del FMAM.