Camboya: la restauración de un canal ayuda a los agricultores

Agricultores camboyanos recogen la cosecha de arroz en Sambuor, provincia de Takeo. Los residentes de la comuna son ahora capaces de cultivar arroz tres veces por temporada gracias a la restauración de un canal de agua. Foto: Sanghak Kan/PNUD
Agricultores camboyanos recogen la cosecha de arroz en Sambuor, provincia de Takeo. Los residentes de la comuna son ahora capaces de cultivar arroz tres veces por temporada gracias a la restauración de un canal de agua. Foto: Sanghak Kan/PNUD

Tous Sok Heang pone los sacos de arroz en la báscula y anota cuidadosamente su peso; el comprador de arroz hace lo mismo. Cuando termina de pesar el último saco, el comprador le da una paga y señal de 200 dólares y le promete que le pagará el resto otro día.

“Hoy nos hemos hecho ricos”, bromea Tous Sok Heang, mostrando los billetes que sujeta con ambas manos.

La joven de 30 años de la provincia de Takeo, al sur de Camboya, ha recibido hoy su paga. Por primera vez, ha gozado de una temporada completa de alto rendimiento: en un periodo de nueve meses, ella y sus vecinos han obtenido tres cosechas de arroz, es decir, han triplicado su productividad respecto a años anteriores.

Aspectos Destacados

  • El cultivo de arroz es el sustento principal del 80% de los 14,5 millones de habitantes de Camboya.
  • Se dragaron y ensancharon unos 47 kilómetros del canal, que abastecen 41.100 hectáreas de arrozales en 12 provincias.
  • Los agricultores han triplicado su cosecha de arroz ya que ya no dependen únicamente de la lluvia.

Antes, los agricultores tenían que conformarse con un único ciclo de cultivo de arroz. Dado que el canal que traviesa los arrozales tenía muy poca profundidad, dependían únicamente de las lluvias.

“Un año, las lluvias empiezan al principio de la temporada, pero al siguiente tal vez no llegan hasta el final. Por ejemplo, dos años antes de empezar la restauración del canal, tuvimos una sequía terrible. Las plantas de arroz murieron por falta de agua. Ya no podemos confiar en la lluvia”, señaló Chi Chim, líder de la comuna.

En 2012, se dragó el canal y se ensanchó unos 6,5 kilómetros. Ahora está conectado a un lago y suministra suficiente agua para que los agricultores puedan cultivar arroz en tres ciclos de tres meses cada uno por temporada.

En total, se dragaron 47 kilómetros de canal, que abastecen 41.100 hectáreas de arrozales en 12 provincias distintas durante las temporadas secas y lluviosas. El canal permitirá que 11.240 familias de estas provincias gocen de un mejor riego para sus cultivos.

El cultivo de arroz es el sustento principal de la gran mayoría de la población rural, que representa un 80% de los 14,5 millones de habitantes de Camboya. A pesar del incremento constante de las cosechas de arroz durante los últimos años, los agricultores siguen enfrentándose a un conjunto de obstáculos, como la gran vulnerabilidad de la zona a sequías e inundaciones o la falta de infraestructura adecuada, como carreteras y sistemas de riego.

La restauración del canal, financiada por Suecia y Australia y llevada a cabo por una ONG en cooperación con las autoridades locales, formó parte de un proyecto de intervención más amplio supervisado conjuntamente por el PNUD y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial para reducir la vulnerabilidad de la población rural ante el cambio climático.

Con un fajo de billetes en mano, tras recibir el pago por su cosecha, Lim Savoeun, otra agricultora, asegura que las ganancias le han permitido mejorar la calidad de vida de su familia.

“Antes, sufríamos por nuestra supervivencia y a veces incluso teníamos que pedir dinero prestado. Pero ahora ya no nos hace falta, ya que podemos cultivar arroz con más frecuencia que antes. Esto nos permitirá ahorrar para pagar la educación de nuestros hijos. Mientras tengamos agua, continuaremos trabajando sin cesar en nuestra tierra. No nos podemos quejar”, afirma la joven de 37 años.