La pesca brinda nuevas oportunidades de empleo en Panamá

Un pescador pescando desde su barco en medio del océano en colaboración con su red de pesca.
Un pescador de Guanábano, Panamá, trabaja con su red de pesca. (Foto: PNUD)

Los pescadores de la comunidad de Guanábano, corregimiento de Puerto Armuelles en el oeste de la República de Panamá, inician su jornada entre las tres y cuatro de la madrugada, guiados sólo por el sonido de las olas.

Luego de lanzar sus trasmallos (red de pesca) al agua, sólo les queda esperar el amanecer y compartirlo con los pelicanos que revolotean alrededor del bote. Dependiendo de la temporada del año, las jornadas de pesca pueden ser de unas escasas horas o bien pueden ser días en mar abierto.

Destacado

  • Un programa en Panamá concilia la necesidad de proteger las especies de camarón con la dependencia de la comunidad de pescadores en la pesca con redes.
  • Los trabajadores del mar han recibido formación en finanzas y administración y han aprendido estrategias de pesca respetuosas con el medio ambiente.
  • La comunidad aumentó su pesca en cinco veces, de 18.000 libras en 2008 a 100.000 libras en 2010.

La comunidad de pescadores redescubrió ese modo de vida —ahora de manera más efectiva y sustentable—, gracias al apoyo brindado por el gobierno de Panamá y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) por medio de entrenamiento y la entrega de instrumentos de pesca.

A pesar de su importancia, hace unos años la comunidad vio peligrar su forma de vida y de generar ingresos cuando mediante una ley en 1995 se prohibió la pesca con trasmallo para proteger distintas especies de camarón.

Luego esta ley fue modificada en el año 2005 y las comunidades pesqueras pudieron retomar sus prácticas, pero debido al poco uso que se les dio a los equipos de pesca durante años, la mayor parte de éstos se deterioraron.

“Después de 30 años de ser pescador no sabría qué hacer si no puedo salir al mar a pescar”, dijo un pescador. De él dependen cuatro personas: sus dos hijas, esposa y un sobrino.

Así se inició la Cooperativa de Pescadores Artesanales de Barú, en el 2008, con el propósito de apoyar a sus miembros a desarrollar una pesca sostenible, mejorar la calidad de vida de los pescadores y modernizar la actividad en la zona.

El Consejo Nacional de Desarrollo Sostenible de la provincia de Chiriquí (CONADES) y del PNUD apoyan desde entonces la Cooperativa proveyendo motores, trasmallos y otros equipos de pesca necesarios para que los trabajadores volvieran a pescar, además de brindar capacitación en la captura de especies marinas con alto valor comercial y mediante técnicas que protegen el ambiente, lo que les permite generar un mayor ingreso. También se capacitan en técnicas financieras, administrativas y organizativas.

Gracias al programa los pescadores lograron aumentar la pesca de 18 mil a 100 mil libras de pescado anuales entre 2008 y 2010, con ingresos que sobrepasan los 70,000 dólares,  compartidos entre miembros de la Cooperativa.

Para una mujer pescadora, quien lleva varios años pescando, “la comunidad nuevamente tiene vida; ahora todos tienen oportunidad de salir al mar, tienen un ingreso asegurado, los niños van a la escuela y la familia está más unida”.

La Cooperativa está también encargada de impulsar, a través de un proceso participativo a nivel provincial y comarcal, la estrategia nacional de desarrollo sostenible y de ejecutar acciones estratégicas con apoyo multisectorial en las diferentes provincias.

La cooperativa se encarga de la comercialización rápida del producto para que no se dañe. Actualmente CONADES los apoya para la construcción de un centro de acopio para que la mercancía se mantenga en mejores condiciones de refrigeración, especialmente en los meses de exportación.

La pesca se ha convertido en una actividad familiar para los moradores de la comunidad del Guanábano. Al regreso, los más pequeños esperan a sus padres a la orilla del mar entre sonrisas y juegos de infancia, mientras que las esposas, hermanos e hijos que no han zarpado al mar se integran inmediatamente limpiando el pescado y acomodándolo para la distribución.

De Janibeth Miranda