Sudán: Nuevas técnicas ayudan a los agricultores a adaptarse al cambio climático

En los desiertos del norte de Sudan un programa piloto ayuda a los agricultores a adaptarse a las nuevas realidades del cambio climático y sus efectos
En los desiertos del norte de Sudan un programa piloto ayuda a los agricultores a adaptarse a las nuevas realidades del cambio climático y sus efectos.

Como otros agricultores y pastores del norte de Sudán, Ahmed Eldaw practicaba una forma de agricultura de subsistencia que dependía exclusivamente de las impredecibles inundaciones del río Atbara. Durante periodos de crecidas excepcionales era habitual cosechar sorgo en cantidades suficientes como para cubrir las necesidades de su familia y, además, contar con reservas para alimentar al ganado. Pero esas inundaciones ahora son altamente variables y el cambio climático ha tenido un serio impacto en la región; la superficie de terreno disponible para el pasto y el cultivo disminuye rápidamente debido a la irregularidad de las precipitaciones y el proceso de desertificación.

Una iniciativa del PNUD integrada en el llamado “Programa de Acción Nacional de Adaptación”, adoptado por el Gobierno de Sudán y apoyado por el PNUD y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), ayuda a la gente de la zona a adaptarse a las nuevas realidades del cambio climático y sus efectos sobre este frágil ecosistema. Desde 2011, el PNUD colabora con los agricultores de la región ofreciéndoles ayuda para el aprendizaje y empleo de nuevas técnicas de recolección de agua, además de proporcionales bombas de irrigación , tractores y semillas resistentes a la sequía y capacitarlos para su uso.

Aspectos Destacados

  • La agricultura es el principal medio de vida para más del 80% de la población del Sudán y se basa abrumadoramente (aproximadamente el 90%) en técnicas agrícolas que dependen del agua de lluvia
  • Desde 2011, la gente de la región está aprendiendo y utilizando nuevos métodos de recolección del agua y ha recibido formación acerca del uso de bombas de irrigación, tractores y semillas resistentes a la sequía.
  • La iniciativa forma parte de un impulso más amplio del PNUD dirigido a implementar proyectos piloto de adaptación al cambio climático en el Sudán.

A los pocos meses de iniciarse el proyecto, los habitantes de las aldeas han observado una mejora sustancial en sus vidas cotidianas. Se han creado grupos de 15 agricultores y a cada grupo se le ha dotado con una bomba de irrigación, lo que ha reducido su dependencia absoluta de las crecidas irregulares y les ha permitido tener cosechas a lo largo de todo el año, además de comida para su ganado. Las cocinas domésticas son alimentadas ahora con gas propano en lugar del costoso carbón o la madera que se obtenía antes de los terrenos circundantes; el ganado es vacunado con regularidad. Con el proyecto, los habitantes de la zona están adquiriendo unos conocimientos y una comprensión fundamentales de las cuestiones relacionadas con el cambio climático en su región, y con la mejor manera de prepararse y responder a los retos de un futuro nuevo e inesperado.

Las comunidades agrícolas de la zona, como Balouk, el poblado donde vive Eldaw, también reciben ayuda para plantar árboles y matas que actúen de “cortavientos” y reducir así la invasión de la arena en las tierras de pastoreo y cultivo. Aún más importante es que la formación especializada en técnicas sostenibles de agricultura ha proporcionado a los beneficiarios herramientas que les permitirán planificar su futuro ante la escalada de efectos del cambio climático.

Para Eldaw y sus vecinos los resultados han sido espectaculares. A consecuencia directa del proyecto, Eldaw ha podido plantar recientemente sorgo en la mitad de sus 5,4 hectáreas de terreno y tomates y forraje para sus animales en el resto.

“Ahora soy feliz”, dice. “Esta iniciativa me ha dado herramientas para mejorar las cosechas y ampliar mis ingresos”.

La iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio impulsado por el PNUD para llevar a cabo proyectos piloto de adaptación al cambio climático en Sudán, y ha sido posible gracias al apoyo del Fondo para los Países Menos Adelantados del FMAM.