Mujeres en Zambia lideran la agricultura de conservación

Woman farmer in Zambia
Esnart Siandavu muestra plantas de arroz y de arvejas producidas en su granja. Foto: PNUD en Zambia

Esnart Siandavu, de 49 años, discute junto a un grupo de agricultores cómo lograr mejores cosechas. Durante los últimos diez años, su aldea Muyumbela, en el sur de Zambia, ha debido afrontar condiciones climáticas extremas como inundaciones y sequías.

Aspectos destacados

  • En Zambia se ha implementado un proyecto que beneficia a 2000 agricultores mediante la capacitación de técnicas de cultivo sostenibles que ayudan a sus comunidades a adaptarse a los cambios climáticos.
  • Un total de 4,530 hogares de 8 distritos se han beneficiado con este proyecto.
  • Este proyecto forma parte del programa nacional de conservación agrícola del Ministerio de Agricultura, cuyo objetivo consiste en respaldar a 1,2 millones de pequeños agricultores para 2017.

Las cosechas y el ganado quedaron devastados, lo que eliminó importantes recursos alimentarios y económicos,y generó un impacto sobre la capacidad de las familias de enviar a sus hijos a la escuela.

 “Las cosechas siempre son insuficientes y el rendimiento de los campos es precario debido a las inundaciones. Entre febrero y marzo, mi familia se queda sin alimentos y se ve obligada a esperar hasta el año siguiente para cosechar nuevamente”, explica Esnart.

Por consiguiente, las comunidades acordaron implementar medidas de supervivencia a corto plazo, como la tala de árboles para utilizarlos como carbón, lo que incrementó la deforestación.

Para ayudar a resolver este problema, Esnart con la colaboración de otros 2000 agricultores, entre ellos 800 mujeres, se organizaron en grupos de autoayuda para promover la conservación de la agricultura y, de esta forma, aumentar la productividad a través de la diversificación de las cosechas y el ganado.  

Gracias al respaldo económico del PNUD y el gobierno de Zambia se implementó un proyecto de $3,9 millones que fue acogido con gran entusiasmo por las comunidades locales de este y otros siete distritos del país. El PNUD ha ofrecido capacitación al personal del Ministerio de Agricultura y Ganadería el que, a su vez, capacita a los pequeños agricultores sobre técnicas de cultivo sostenibles.

En consecuencia, muchas de las mujeres se han convertido en apicultoras y utilizan métodos mejorados para producir nuevas cosechas como arroz, sorgo, arvejas, girasoles y camotes. Asimismo, los jóvenes se dedican a la horticultura y al cultivo de cebollas, tomates y sandías.

Las comunidades han aprendido a conservar el agua de lluvia a través de la construcción de terrazas en terrenos inclinados, y técnicas de conservación de cultivos para ayudar a optimizar la conservación de humedad de los suelos y reducir la erosión. También se utilizan pequeños diques para retener sedimentos.

El PNUD también ha respaldado la construcción de 16 estaciones climáticas en los ocho distritos donde opera el programa. Asimismo, el Departamento Meteorológico de Zambia ha ofrecido capacitación a numerosos agricultores para enseñarles a medir la temperatura del aire y del suelo, la humedad, la velocidad del viento, las precipitaciones y la radiación solar. De esta manera, los agricultores pueden aconsejar a sus comunidades acerca del tipo de cultivo apropiado para cada época del año.

 “Desde que adopté el método de conservación de cultivos, el volumen de mis cosechas ha aumentado considerablemente”, explica Esnart con alegría.

“Ahora contamos con suficientes alimentos para abastecernos durante todo el año”, comenta Patricia Munwela, otra agricultura que ha adoptado el método de conservación.

En esta zona rural conservadora de Zambia, las mujeres tienen pocos derechos de propiedad y carecen de la experiencia necesaria para insertarse en un ámbito social debido a las desigualdades de género relativas al acceso,  la propiedad y el control de la tierra.

Las zonas inundadas que se consideraban improductivas se utilizan hoy para la producción de arroz como complemento de la tradicional cosecha de maíz. Las mujeres han ocupado un lugar significativo en la producción de este cereal, logrando buenas cosechas.

“Este proyecto ha generado mayores ingresos para los hogares y ha aumentado la participación de la mujer en la toma de decisiones, tanto a nivel familiar como en los emprendimientos agrícolas, a través de los grupos de agricultores”, explicó Viola Morgan, Directora para el País del PNUD en Zambia.