Agricultores en Etiopía luchan contra la sequía y el cambio climático

agricultor trabajando la tierra
100.000 etíopes se benefician de nuevos métodos 
de cultivo resistentes a la sequía (PNUD Etiopía )

por Wubua Mekonnen, finalista del concurso de historias del PNUD

A lo largo de sus 55 años, Mohammed Hassen y su familia han afrontado mucho sufrimiento durante unas y otras sequías que han asolado su distrito de Kalu, Zona de sud-Wollo, en el noreste de Etiopía.

Sin embargo, este padre de nueve hijos, como otros agricultores de su región, está soñando con un futuro mejor como resultado de las medidas prácticas de adaptación que los prepara mejor para futuras sequías y los efectos del cambio climático.

Aspectos Destacados

  • Con cientos de miles de refugiados de la sequía en el Cuerno de África, las comunidades rurales de Etiopía luchan para proveer cosechas estables durante las lluvias erráticas. Gracias a un nuevo proyecto de formación agrícola, así como semillas resistentes a la sequía, muchos están aumentando el rendimiento de sus cultivos.
  • 100.000 etíopes se están beneficiando del proyecto de adaptación a la sequía, un esfuerzo conjunto del PNUD y el Ministerio de Agricultura de Etiopía (con un financiamiento de 995.000 dólares del FMAM)
  • Además de proporcionar alto rendimiento a la sequía y semillas resistentes, el programa incluye el intercambio de conocimientos entre los países participantes y las comunidades.

En el caso de Hassen, esto es debido a que le proporcionaron a él y a sus vecinos semillas mejoradas que son resistentes a la sequía y de alto rendimiento, y tienen el beneficio adicional de maduración temprana. Los ingresos de Mohammed han mejorado y su numerosa familia es ahora capaz de disfrutar tres comidas al día; incluso tiene dinero extra para comprar los útiles escolares de los niños y para empezar a ahorrar para el futuro.

Hassen y su familia se están beneficiando de un proyecto de tres años del PNUD y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), proyecto piloto con cobertura en cuatro países africanos - Etiopía, Kenya, Mozambique y Zimbabwe, donde la sequía más reciente ha tenido consecuencias desastrosas. El PNUD está trabajando con el Ministerio de Agricultura de Etiopía, con una financiación de 995.000 dólares EE.UU. del FMAM.

Un componente clave de la iniciativa incluye asegurar que los países y comunidades participantes puedan compartir sus experiencias de la sequía y del cambio climático entre ellos, con la esperanza final de lograr algún tipo de cambio y transformación sostenible en vista de los efectos empeorados y continuos del cambio climático.

REFUGIADOS DE LA SEQUÍA
Se estima que Etiopía también absorvió unos 275.000 refugiados de la sequía del Cuerno de África en solamente 2012. Las comunidades de acogida del país, sin embargo, ya son frágiles ellas mismas, con su sustento dependiente de los patrones de lluvia cada vez más erráticos, lo que magnifica la vulnerabilidad de Etiopía a los embates relacionados con el clima y la escasez de alimentos.

Saed Ibrahim, de 41 años, sabe muy bien acerca de la inseguridad alimentaria. Su parcela de 400 metros cuadrados producía menos de 50 kilos de comida al año, lo que obligó a su familia a depender durante nueve meses de los programas de ayuda alimentaria del Gobierno.

Aunque esta disposición impidió que su familia muriera de hambre, Ibrahim se sintió frustrado e impotente.

“Mi familia me consideraba inútil como cabeza de hogar debido a mi incapacidad para alimentarlos”, dice. “Cuando le pregunté a mi esposa si podríamos tener un hijo más, me preguntó ‘¿con qué lo vas a alimentar?’, y me sentí avergonzado. Nosotros no teníamos paz en nuestra familia debido a nuestra arraigada pobreza”.

El proyecto de adaptación a la sequía del PNUD y del FMAM ayudó a Ibrahim a unirse a 200 agricultores etíopes compañeros en un viaje de aprendizaje en 2010 a la parte sur de Etiopía para conocer mejor las técnicas de recolección de agua, de producción de hortalizas y de apicultura. Él aplicó lo que aprendió y ahora es capaz de ganar alrededor de $ 3.657 por año, además de poseer ahora 10.000 dólares en ganado. Ibrahim dice que siente que está en camino de dejar atrás la pobreza, gracias a los consejos y a la experiencia a la que tiene acceso a través del proyecto. Hoy en día, las parcelas de vegetales de la familia no son sólo una fuente de ingresos, sino una ayuda para proporcionar el muy necesario equilibrio nutricional a la dieta de su familia.

El proyecto también empodera a las comunidades locales a hacerse cargo de la planificación del ciclo de su cosecha con la introducción de sistemas de alerta temprana, fáciles de usar, que pueden predecir la temporada de lluvias.

“Estoy tomando parte activa en las prácticas agrícolas junto con mi marido, y esto me ha ayudado a tener confianza en mi vida y a considerarme capaz”, dice ella.

Ahora está en su tercer año el proyecto de adaptación a la sequía en Etiopía que inicialmente se había previsto que llegaría a 41.000 habitantes de las áreas piloto seleccionadas en el Distrito Kalu del norte del país. Sin embargo, el número de personas beneficiarias ha aumentado a 100.000 ya que las comunidades vecinas se han involucrado, deseosas de aprender de estas nuevas prácticas que permiten a los agricultores planificar el futuro en vista de un clima cada vez más impredecible

El Promotor del Desarrollo Vol. II
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"El Promotor del Desarrollo" es una publicación anual que reúne los doce trabajos ganadores del concurso de historias organizado por el PNUD, los cuales presentan una muestra de nuestros resultados en materia de desarrollo a nivel global.

 

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