India: comunidades se adaptan a las condiciones extremas del clima

Habitantes de Dokhandapur, India, se unieron para establecer un estanque para el agua de lluvia con una pequeña planta de filtrado y cañerías que suministran agua a la aldea.
Habitantes de Dokhandapur, India, se unieron para establecer un estanque para el agua de lluvia con una pequeña planta de filtrado y cañerías que suministran agua a la aldea. (Foto: PNUD India)

Para las personas que viven en las tierras inundables del delta del río Mahanadi en el estado de Odisha, en India, su vida se desarrolla en condiciones extremas. Durante seis meses del año, de julio a diciembre, kilómetros de arrozales, caminos y casas quedan sumergidos, pero tres meses más tarde el agua escasea, lo que afecta la vida diaria y las cosechas.

Aspectos Destacados

  • India es muy vulnerable al cambio climático, siendo una de las razones su exposición a los desastres relacionados con el clima (un 65% del territorio de India es propicio a las sequías y un 12% a las inundaciones)
  • Los sistemas comunitarios de gestión del agua como los sistemas de drenaje ayudaron a triplicar el rendimiento de las cosechas en 2012 por comparación a 2011, a pesar de las inundaciones.
  • Ahora las aldeas tienen agua por cañería y están remitiendo las enfermedades transmitidas por el agua no potable.

A medida que los fenómenos meteorológicos extremos se hacen más aparentes con el cambio climático, tres aldeas del distrito de Puri se unieron para identificar sus vulnerabilidades más urgentes y los modos en que se pueden paliar los efectos de las lluvias cada vez más erráticas.

En primer lugar, los aldeanos identificaron la necesidad de mejorar el drenaje del agua de lluvia de los campos. Renovaron el canal de Kharbar, canal de desagüe de 12 km de largo que atraviesa dos de las aldeas. Fue construido hace 30 años para irrigar los campos, pero no se le había usado durante mucho tiempo. Se le limpió y se le volvió a conectar al río, y un comité de agricultores está encargado de hacer el monitoreo de los progresos. “El sistema de drenaje nos ha permitido empezar a plantar más temprano este año. El poder tener una cosecha Rabi (cosecha de verano) y poder drenar el agua nos ha dado esperanza y fuerza", dice Kunja Bihari Sahu, de 68 años de edad.

En un área que recibe hasta 1500 mm de lluvia anual en sólo 15 días, el agua ahora se evacúa mucho más rápidamente y los arrozales no permanecen inundados durante meses. En 2012, los agricultores pudieron plantar el arroz un mes antes de lo esperado porque el agua se retiró más rápido de los campos. Ese año se cultivaron casi 2100 hectáreas, que es tres veces más que en 2011. Además, en los meses de verano, cuando no hay lluvia, se puede invertir el flujo para suministrar agua para el riego.

La renovación del canal de Kharbar fue parte de un proyecto de gestión flexible del agua que contó con el apoyo del PNUD y la financiación de la Agencia de Australia para el Desarrollo Internacional (AusAID). La iniciativa tiene como objetivo crear resistencia al cambio climático de las mujeres y los hombres pobres y reducir su vulnerabilidad a los desastres. "Cuando las comunidades en las áreas de alto riesgo administran sus propios recursos de agua, el impacto puede ser significativo; aumenta la productividad agrícola, los niños tienen agua potable y las mujeres, que normalmente tienen que recorrer grandes distancias en busca de agua, tienen fácil acceso a ella", dice Lise Grande, Coordinadora Residente de las Naciones Unidas y Representante Residente del PNUD en India.

En la aldea Dokhandapur, la alianza PNUD-AusAID ayudó a establecer un estanque para el agua de lluvia, que está conectado a una pequeña planta de filtrado; el agua se envía por cañerías a la aldea que está en un área donde la fuente más cercana de agua limpia para beber está a dos kilómetros de distancia. Un mejor acceso al agua potable reducirá la alta incidencia de la diarrea en los niños, debida al exceso de agua turbia en el área.

En las aldeas cercanas, las comunidades están dedicándose a la piscicultura y a plantar vegetales alrededor del estanque, como modo de mejorar la calidad del agua y prevenir que el área se use para defecar. En los primeros seis meses de actividades, las aldeas ganaron 12.000 INR (unos 190 dólares) de la venta del pescado y los vegetales. Los aldeanos establecieron una cuenta bancaria común y usan los fondos para comprar semillas y otras cosas necesarias para mantener sus actividades. Según Russel Rollason, Primer Secretario de AusAID, “los patrones de lluvia cambiantes están forzando a las aldeas a cambiar sus métodos y sistemas agrícolas. Un enfoque comunitario de gestión flexible del agua ayudará a crear resistencia al clima entre las comunidades rurales pobres.”