Bangladesh: manglares para luchar contra el cambio climático

Hasan Gharami y su comunidad protegen los manglares de los leñadores ilegales en Bangladesh
Hasan Gharami y su comunidad protegen los manglares de los leñadores ilegales en Bangladesh (Foto: Ahmed Kawser/PNUD Bangladesh)

Hace cinco años un ciclón devastó la costa de Bangladesh matando a más de 3.000 personas y dejando un sendero de desolación.

“Nos despertamos aterrorizados cuando se voló el techo de mi casa y, momentos más tarde, el agua nos llegaba al pecho”, cuenta Hasan Gharami, de 33 años de edad, que se escapó con su familia a tierras más altas para sobrevivir.

Aspectos Destacados

  • Las plantaciones de mangles a lo largo 14 km del proyecto piloto mejoran la protección natural contra las tormentas, las mareas y otros desastres relacionados con el cambio climático.
  • Los manglares contrarrestarán más de 610.000 toneladas de carbono durante los cinco años de vida del proyecto.
  • Se dio capacitación en materia de asentamientos y medios de vida a más de 85.000 personas desplazadas por fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el cambio climático.

Esa noche más de un millón de personas perdieron sus viviendas y muchas familias, que aún hoy viven en pequeños lotes de terrenos altos, se amontonaron en tugurios construidos con escombros recuperados.

“No pudimos volver a nuestras tierras; perdimos nuestros botes, nuestro ganado y la tierra se inundó con agua que es demasiado salada para beber y más aún para plantar”, explica Hassan.

Los Gharami son una de las 20.000 familias desplazadas que han sido reasentadas en tierras estériles del gobierno desde 2009 mediante una iniciativa innovadora del PNUD, que recientemente ganó el Premio internacional Earthcare por la adopción de un nuevo enfoque en la adaptación al cambio climático para contrarrestar las emisiones globales de carbono.

El proyecto comunitario de Forestación Costera ha asignado a Gharami y a muchos otros una parcela para criar peces y plantar árboles frutales a cambio del compromiso de la comunidad de proteger los bosques costeros que funcionan como “muro verde” contra la furia de los ciclones y la embestida de las mareas.

“El reto era crear una proyecto innovador y sostenible adaptado a las necesidades locales e inspirado en los conocimientos locales”, afirma Stefan Priesner, Director de país del PNUD Bangladesh. “Con este proyecto cuidamos los ecohábitats, sacamos a las personas de la pobreza crónica y logramos adaptaciones al cambio climático que son sostenibles a largo plazo”.

En cinco años, los manglares que Gharami y su comunidad protegen de los leñadores ilegales contrarrestarán más de 610.000 toneladas de carbono, lo que equivale a las emisiones anuales de cerca de dos millones de bangladesíes.

“Todas las familias aquí comprenden que si protegemos los mangles de la costa, las aldeas de hasta varias millas alrededor se verán protegidas cuando azote el próximo ciclón”, asegura Gharami.

“Hace dos años vivíamos de la asistencia que nos daban las ONG”, dice Shahina Akhter, responsable de mantener su familia desde que su esposo se enfermó. “Ahora gano unos $400 con las frutas y los vegetales, y quizá este año gane mucho más con el pescado”. 

Gracias al “muro verde” de mangles que impiden la erosión de la costa y de los ríos, Gharami y su comunidad finalmente gozan de la seguridad que no tuvieron durante muchas generaciones.