Uganda: hacia un sector de carbón vegetal más ecológico

niña cocinando en una cocina de carbón en Uganda
El 90% de la población de Uganda usa carbón o leña en sus cocinas (Foto: www.ugandacarbon.org)

Desde su infancia, Martha Ntabadde, de Kampala, ha considerado el carbón vegetal un bien esencial en el hogar. "Hemos utilizado carbón y leña para cocinar durante muchas décadas. El carbón nos sirve como fuente de energía fiable y cómoda", explica Martha.

Según la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ), el 90% de la población de Uganda utiliza estufas para carbón o leña. Como el carbón vegetal se encuentra permanentemente en gran demanda, los comerciantes en los mercados de Kampala lo llaman "oro negro".

Aspectos Destacados

  • En Uganda, se talan 80.000 hectáreas de bosques cada año para la producción de carbón vegetal sostenible
  • Para el 90% de la población del país el carbón es un bien esencial para poder cocinar
  • Los hornos mejorados necesitan un 30% menos carbón que los hornos tradicionales

Sin embargo, la producción de carbón y el uso ineficiente de las estufas producen un impacto considerable en el medio ambiente; por ejemplo, la recolección incontrolada de madera contribuye a la deforestación. La Autoridad Nacional Forestal estima que anualmente se talan 80.000 hectáreas de bosques privados y protegidos en Uganda para la producción no sostenible de carbón vegetal y madera.

Con el objetivo de fortalecer la capacidad de los países en desarrollo para aprovechar los recursos del mercado del carbón, el Programa sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relativo al carbón del PNUD vincula la financiación de las emisiones con los ODM.

El PNUD ha emprendido un estudio de la medida de mitigación apropiada para cada país (NAMA) del sector del carbón vegetal en Uganda. El estudio es parte de una iniciativa más amplia entre el PNUD y otros organismos de las Naciones Unidas con el objetivo de hacer más ecológico el sector. Esta iniciativa engloba todos los elementos de la cadena de valor, desde la tala de árboles hasta la estufa del usuario final. 

El estudio NAMA, finalizado en diciembre de 2012, enfoca el mejoramiento de la producción, transporte y venta del carbón vegetal.  De este modo, al nivel de la producción el estudio se centra en los productores locales y la eficiencia de sus hornos.

"Para lograr una notable reducción de emisiones, es esencial enfocar el sector del carbón vegetal de una manera holística. Por lo tanto, la mejora de toda la cadena de valor carbón es un imperativo para la transformación del sector del carbón vegetal", asegura Martha, quien trabaja en la actualidad como consultora superior en el campo de la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos.

En Uganda, al igual que muchos otros países de la región, la producción de carbón vegetal es predominantemente emprendida por las poblaciones rurales, en grupos no organizados o por particulares. Son muchos los productores que llevan el carbón a la carretera más cercana y lo venden en los puntos de recogida a los comerciantes por un precio diario fluctuante.

Como los productores de carbón vegetal son "los más pobres entre los pobres", se prevé que el incentivo de una fuente de ingresos significativamente más alta, estable y segura sea un factor esencial en el cambio hacia prácticas más sostenibles. La introducción de hornos portátiles más eficientes permitirá a muchos productores seguir utilizando sus actuales formas de operación al tiempo que reducen las peligrosas emisiones de carbono negro y otros contaminantes, así como el uso de madera. Los hornos tradicionales utilizan de 8 a 12 kilogramos de madera para la producción de un kilo de carbón vegetal, en tanto que los hornos mejorados solo necesitan 3 a 4 kilogramos de madera.

Otro de los componentes del diseño elaborado en el estudio es la creación de una institución oficial a nivel de distrito. Esta unidad del carbón vegetal tendría a su cargo, entre otras actividades, la compra de carbón a los productores y la clasificación del tipo de carbón, a fin de que se pueda pagar a los productores un valor diferenciado en función la sostenibilidad del producto.

El objetivo del estudio es darle a Uganda la oportunidad de diseñar un desarrollo futuro con bajas emisiones de carbono. La reforma del sector del carbón vegetal es actualmente una de las oportunidades más importantes para que los países en desarrollo reduzcan las emisiones y logren diversos resultados de desarrollo sostenible.