El PNUD en acción

Problemática
La energía y el medio ambiente son indispensables para el desarrollo sostenible. La demanda de recursos ambientales, especialmente agua, alimentos y combustibles, ha crecido enormemente a medida que aumentaba drásticamente la población y la tasa de consumo. Sólo entre 1960 y 1999 la población mundial se duplicó de 3.000 millones de personas a 6.000 millones. Como resultado, la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, un informe de las Naciones Unidas del año 2000, llegó a la conclusión de que nuestros ecosistemas se han alterado “más rápida y extensamente” en los últimos 50 años que en cualquier otro período de la historia de nuestro planeta.

Entre tanto, la posibilidad de adoptar medidas respecto al cambio climático está desapareciendo velozmente. El Informe sobre Desarrollo Humano 2007/2008 estima que estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera en un nivel que evite el cambio climático catastrófico exigirá una reducción de las emisiones de esos gases del 50% para 2050 respecto de los niveles de 1990. Otros 10 años de emisiones de gases de efecto invernadero al ritmo actual podrían determinar transformaciones climáticas catastróficas e irreversibles.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático estima que entre 75 y 250 millones de personas de toda África pueden enfrentarse a la escasez de agua para 2020; las cosechas disminuirán en un 30% en Asia Central y Meridional; y la agricultura que depende de la lluvia puede disminuir en un 50% en algunos países africanos para el 2020. Si las temperaturas suben dos grados Celsius en África subsahariana, se calcula que 600 millones de personas más de la región pueden pasar hambre, sufrir nuevas epidemias de enfermedades transmitidas por mosquitos y pérdidas agrícolas adicionales de hasta US$26 mil millones para el año 2060.

Las personas sumidas en la pobreza se ven afectadas de forma desproporcionada por el deterioro del medio ambiente y la falta de acceso a servicios energéticos limpios y asequibles. Estos problemas abarcan a todo el globo, ya que el cambio climático, la disminución de la diversidad biológica y el agotamiento de la capa de ozono no pueden ser resueltos por las naciones individualmente. Si la tendencia actual de crecimiento económico y de población continua y sin nuevas tecnologías ni cambios drásticos sobre cómo se utilizan los recursos, nuestro planeta no podrá sostener la economía mundial. Algunos expertos alertan sobre un posible colapso de los niveles actuales de producción y de consumo a medida que el cambio climático conduzca a tener menos comida y agua limpia y a aumentar las enfermedades en condiciones climatológicas extremas.

Para el PNUD el cambio climático no es sólo un problema ambiental crítico, sino también un serio desafío para el desarrollo de todos los países. La capacidad de las personas y las sociedades de gestionar los riesgos potenciales del cambio climático y de adaptarse y responder a estos, varía considerablemente en todo el mundo.

Respuesta global del PNUD
El PNUD está a la vanguardia en la prestación de ayuda a los países para la gestión de su respuesta al cambio climático en varios sectores, incluidas la lucha contra la pobreza, la reducción de los riesgos de desastre, la eficiencia energética y la ordenación de los recursos naturales. Además, provee ayuda continua en acelerar la transformación de las economías en desarrollo a modos más sostenibles, aumentando el acceso a la energía limpia y reduciendo los riesgos de desastres relacionados con el clima gracias a una mejor adaptación y a una mejor prevención y gestión de las crisis.

La organización ayuda a los países a fortalecer sus capacidad para enfrentar los desafíos medioambientales y de energía a nivel mundial, nacional y de la comunidad, buscando y compartiendo las mejores prácticas, proporcionando una política de asesoría innovadora y relacionando a los socios mediante proyectos que ayuden a las personas en los países en vías de desarrollo a construir modos de vida sostenibles. El trabajo de la organización en esta área se centra en cuatro prioridades:

  • Movilizar las finanzas para mejorar la gestión medioambiental y ayudar las economías "verdes" en desarrol
  • Afrontar las amenazas cada vez mayores del cambio climático
  • Crear capacidad local para una mejor gestión del medio ambiente y para distribuir energía y agua limpia de modo sostenible
  • Crear conciencia sobre el medio ambiente en las bases de todo planeamiento de desarrollo.

Trabajando juntos para tener un mejor medio ambiente
El PNUD está trabajando de cerca con otros órganos de la ONU y con organismos internacionales para asegurar que los países en vías de desarrollo consigan la ayuda que necesitan y que nuestro medio ambiente reciba la protección que merece. Junto con el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Banco Mundial, el PNUD es uno de los principales organismos responsables del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), el mayor fondo a nivel mundial para proteger el medio ambiente, con $3 mil millones provenientes de 32 países donantes entre 2006 y 2010. Además, con su iniciativa sobre la pobreza y el medio ambiente conjunta, el PNUD y el PNUMA están trabajando para ayudar a que los países integren el medio ambiente en sus estrategias de reducción de la pobreza.

Eficiencia energética y establecimiento de las bases para un futuro de bajo consumo de carbono
El PNUD sostiene que trabajar con los países para que reduzcan sus emisiones de carbono en un contexto favorable para las personas que viven en la pobreza es un componente decisivo en la búsqueda de una solución. Desde el PNUD se promueven varias estrategias de bajo consumo de carbono, desde el apoyo a la transformación del mercado de electrodomésticos eficientes en materia de energía hasta la ayuda a los países para que eliminen las barreras a la energía renovable en los mercados en desarrollo. También se promueve una transición a largo plazo hacia formas de transporte de bajas emisiones y sostenibles.

Con la Dependencia del Protocolo de Montreal del PNUD, el servicio del carbono para los ODM de las Naciones Unidas desempeñó un papel importante en la elaboración de soluciones innovadoras de financiación en América Latina y África en relación con el Protocolo de Montreal. El servicio del carbono también puso en práctica una cartera de proyectos diversos, entre ellos seis proyectos que se estima generarán 9,4 millones de créditos de carbono para los países participantes, que representan 140 millones de dólares de inversión extranjera directa.

El potencial acumulado de calentamiento del planeta que se ha evitado como resultado de la labor del PNUD en materia de sustancias que agotan el ozono en todo el mundo asciende a 24,5 millones de toneladas métricas de CO2. La clave es influir sobre la conducta de las instituciones y las personas y alentar las inversiones en empresas y actividades inocuas para el medio ambiente. Ya se han iniciado actividades a nivel subnacional en varios países, entre estos, Albania, Argelia, Colombia, Etiopía, Marruecos, Nigeria, Perú, Senegal, Uganda y Uruguay.

Protección de la capa de ozono
Como una de las agencias que implementa el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono y del FMAM, el PNUD ha administrado una cartera de $500 millones para ayudar a más de 100 países a alcanzar las metas del Protocolo. Como resultado, 63.000 toneladas de sustancias destructoras del ozono se han eliminado de la atmósfera.

Adaptación a los efectos del cambio climático
Gran parte de las iniciativas del PNUD en materia de cambio climático se centra en la ayuda a las personas y los países vulnerables para adaptarse a la realidad del cambio climático, desde el agricultor pobre que desea sembrar cultivos más resistentes hasta la familia que perdió su hogar en una inundación. Lo cierto es que los países menos adelantados y los países de bajos ingresos en particular necesitan opciones de financiación significativas, más allá de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), para sufragar los gastos de adaptación al cambio climático.

De los ocho millones de habitantes de la región de las islas del Pacífico, la mitad vive a menos de 1,5 kilómetros de la costa, por lo cual es especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático. En los últimos cinco años, el PNUD ha utilizado más de 90 millones de dólares en apoyo de iniciativas de adaptación en la región del Pacífico. Entre los resultados obtenidos figura la preparación de programas de acción nacional en materia de adaptación en cinco países del Pacífico, a saber, las Islas Salomón, Kiribati, Samoa, Tuvalu y Vanuatu. Datos científicos empíricos son utilizados para determinar qué deben hacer los países para reducir su vulnerabilidad o aumentar su capacidad de adaptación a los efectos del cambio climático a que hacen frente. Mediante estos planes, los gobiernos pueden determinar proyectos concretos de adaptación y organizar la asistencia de los donantes.

Preparación para futuros desastres
En Indonesia, el PNUD, conjuntamente con el Reino Unido, está aportando conocimientos y experiencias internacionales para fortalecer y expandir las capacidades regulatorias y de creación de políticas del gobierno para la reducción de los riesgos por desastres. Esto incluye la educación de las poblaciones locales sobre cómo construir casas resistentes a las inundaciones, cómo las comunidades se pueden preparar para los desastres, y cómo planificar las evacuaciones. El Proyecto también introduce programas de crédito para las personas que quieren renovar sus casas para que puedan soportar condiciones climáticas severas.

Protección de las aguas internacionales
El apoyo del PNUD y del FMAM ha dado origen a 11 Programas de Acción Estratégica para mejorar la protección y la gestión de las aguas, siete de los cuales ya están siendo implementados.

Protección de la biodiversidad biológica
El deterioro de los ecosistemas perjudica no solo el medio ambiente mundial sino que también destruye los medios de subsistencia y la seguridad de los que dependen de ellos, muchos de los cuales se encuentran entre los más pobres y vulnerables. Por ejemplo, actualmente 25 países prácticamente carecen de cubierta forestal, en otros 29 países solo queda menos del 10% de la cubierta forestal y el 20% de todos los arrecifes de coral ha desaparecido, perturbando gravemente la pesca y exponiendo a las zonas costeras, las islas y las personas que dependen de ellos a mayor erosión e inundaciones.

El PNUD está empeñado en trabajar con los países en la elaboración de planes nacionales de protección de la diversidad biológica que tienen en cuenta los medios de subsistencia de las personas que viven en ecosistemas amenazados. La cartera del PNUD de $2 mil millones en materia de conservación de la biodiversidad, apoyada por el FMAM, ha ayudado a establecer 127 nuevas áreas protegidas que cubren 8,6 millones de hectáreas de tierra y mar en 50 países, y a canalizar la biodiversidad en prácticas de producción económica en otros 33 países. El 61% de estos proyectos de biodiversidad han tomado medidas para ayudar a las personas a adaptarse al cambio climático, y un 90 % está ayudando a erradicar la pobreza extrema.

Destacado
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  • El PNUD ha administrado una cartera de $500 millones para ayudar a más de 100 países a alcanzar las metas del Protocolo de Montreal
  • 25 países prácticamente carecen de cubierta forestal, en otros 29 países solo queda menos del 10% de la cubierta forestal
  • La cartera del PNUD de $2 mil millones en materia de conservación de la biodiversidad, apoyada por el FMAM, ha ayudado a establecer 127 nuevas áreas protegidas que cubren 10 millones de hectáreas en 50 países

 

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Informe Anual 2012
“El futuro sostenible que queremos”

Nuestro futuro común depende del desarrollo basado en recursos eficientes y bajas emisiones, lo que puede ayudar a reducir la pobreza y combatir el cambio climático. Mirando hacia el futuro, el PNUD se compromete a promover el desarrollo sostenible, situando la equidad y la protección ambiental en un lugar primordial en todas nuestras actividades

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