Jóvenes afganos votan en históricas elecciones

WOMAN VOTING IN THE 2014 PRESIDENTIAL ELECTIONS IN THE CAPITAL KABUL. PHOTO: UNAMA
Una mujer vota en la elección presidencial de 2014 en la escuela secundaria de niñas Zarghuna, en la capital, Kabul. Foto: PNUD Afganistán.

A pesar de la lluvia y los problemas de seguridad en muchas partes del país, la población afgana acudió el 5 de abril a las urnas a participar en las elecciones presidenciales y de los Consejos Provinciales. Estos comicios marcan la primera vez en la historia de Afganistán que el poder pasa de un gobierno elegido democráticamente a otro.

La juventud afgana , que en  2010 ya había cumplido los 18 años, y aquellos que aún no se habían registrado, hicieron fila para recibir su credencial de votante hasta el 1° de abril. Casi dos tercios de la población afgana es menor de 25 años, por lo tanto la juventud representa una proporción importante de votantes.

En las semanas previas a las elecciones, muchos de estos jóvenes dejaron poderosos testimonios en la página de Facebook del PNUD Afganistán.

Aspectos destacados

  • Cerca de 4 millones de votantes, alrededor de un tercio de ellos mujeres, se registraron para votar.
  • La comisión electoral instaló exitosamente centros de registro de votantes en todas las capitales provinciales y en 99 por ciento de los distritos, con mesas separadas para hombres y mujeres.
  • Se completó exitosamente la capacitación de más de 5.600 miembros del personal electoral, 34 por ciento mujeres, para facilitar la campaña de ‘ampliación’ del padrón electoral.

Uno de los primeros comentarios fue el de Feroza, de 21 años, procedente de Kabul. Ella es la única en su familia que posee una credencial de votante.

“Yo quiero cambios que, además de paz, aporten educación, libertad y derechos para todas las mujeres de Afganistán,” manifestó.

Ghulam, de Herat, tiene 27 años y comentó que las elecciones ofrecen a la ciudadanía afgana la oportunidad de elegir a la mejor persona para dirigir sus naciones.

“Merecemos tener paz, seguridad, bienestar social y una economía fuerte, como en otros países”, escribió Ghulam.

Zarmalook, de Gardez, tiene 23 años y afirmó que votaría porque quiere paz, educación y un ejército nacional. Fatima, una joven de Bamyan, confirmó que ella también participaría en los comicios: “Elegir a mi presidente es mi derecho como joven y como mujer”.

En la provincia de Panjshir, Sardar, de 22 años, cree que, al votar, la ciudadanía afgana puede decidir el futuro de su país.

“Me gustaría que todas las personas participen en los comicios,” dijo. Hubo ocho candidatos para la presidencia, y 2.597 se postularon para ocupar las 458 bancas de los consejos provinciales en todo el país. La Comisión Electoral Independiente (CEI) planificó la instalación de 20.795 mesas electorales distribuidas en 6.423 centros de votación.

El registro de votantes organizado por la CEI, con apoyo técnico del Proyecto del PNUD  “Fomento de la Capacidad Jurídica y Electoral para el Futuro II” (ELECT II, por sus siglas en inglés), tuvo como resultado que se registraran más de 3,8 millones de votantes adicionales. Un tercio fueron mujeres.

Con apoyo del PNUD, en el marco de ELECT-II, la CEI distribuyó 25.000 kits para las mesas electorales, 54.000 urnas y 50.000 botellas de tinta indeleble y tinta UV para imprimir la huella dactilar de quienes votaron.

Las elecciones presentaron el desafío logístico de llegar hasta las aldeas apartadas, de difícil acceso en este país montañoso. Se utilizaron más de 3.470 burros para transportar los materiales electorales desde las provincias hasta los distritos remotos.

La CEI estimó una participación del 50 por ciento, lo cual ilustra la importancia de estas elecciones para el pueblo afgano.

El Representante Especial del Secretario General de la ONU en Afganistán, Ján Kubiš, felicitó a la ciudadanía de Afganistán así como a las instituciones nacionales electorales y de seguridad pública por participar en este “momento histórico” del país.

“Realmente se trata de una señal y a la vez una manifestación de la madurez del pueblo de Afganistán," dijo Kubiš.