Paraguay: hacia la inclusión de los pueblos indígenas


Mujer de origen indígena con su bebe (Foto: PNUD Paraguay)

Los estereotipos y prejuicios sobre los pueblos indígenas de Paraguay tienen raíces históricas e influyen en el modo en que los funcionarios del sector público se relacionan con estas comunidades. Pero una nueva generación de funcionarios del Estado ha logrado superar esta visión y construye una nueva relación con los pueblos indígenas basada en un enfoque que garantiza sus derechos, en el marco de un proyecto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con el gobierno de Paraguay.

Este es el caso de Estela y sus compañeros de trabajo, funcionarios de la Carrera del Servicio Civil, que trabajan en diferentes áreas administrativas de instituciones del Estado. Tuvieron que comprender que los pueblos indígenas guardan una infinita riqueza cultural y aportan diversidad a la sociedad,y admitir que, por mucho tiempo, los indígenas fueron discriminados y olvidados por el propio Estado Nacional.

De hecho, de una población nacional de aproximadamente 6 millones en la que las comunidades indígenas representan unas 100.000 personas (1,6%), sólo aproximadamente 70 personas son empleadas por el Estado en diversas dependencias.

Aspectos Destacados

  • De los 6 millones de habitantes del país, donde las comunidades indígenas representan el 1,6%, sólo unas 70 personas son empleadas por el Estado en diversas dependencias.
  • 18 instituciones públicas, 4 organizaciones de pueblos indígenas, 4 agencias de la ONU y una red de entidades privadas han iniciado un proceso de construcción colectiva
  • Se ha generado un espacio virtual de diálogo para generar debates e intercambiar experiencias

Guiada por la necesidad de modificar esta lejana relación del Estado con las comunidades indígenas, Estela conoció a Hilaria, Hipolito Acevei y otros indígenas de diferentes poblaciones. Los visitó a menudo en sus hogares y empezó a escucharlos. Entendió que para entablar una nueva modalidad de trabajo hacia estas comunidades, el Estado necesitaba comprender y valorar su cultura.

Posteriormente, Estela se unió a otros funcionarios públicos también interesados en iniciar una nueva experiencia de trabajo con los pueblos indígenas. Tal interés derivó en una iniciativa muy concreta: un espacio de diálogo impulsado por el PNUD en Paraguay y el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI). El proyecto “Fortalecimiento de capacidades institucionales para la implementación de políticas públicas para pueblos indígenas”, reunió al Gabinete Social de la Presidencia de la República y la Secretaría de la Función Pública con representantes de las comunidades indígenas.

“Debemos tomar como desafío este proyecto de fortalecimiento de capacidades; las capacidades que están en uno. El tiempo avanza y debemos lograr una conciencia social que posibilite la existencia de los pueblos indígenas dentro de la diversidad”, dijo Hipólito Acevei, Presidente de la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas.

En el marco de esta iniciativa también se puso en marcha el curso virtual “Pueblos indígenas, democracia y derechos humanos”. Este espacio de formación aglutinó a diferentes sectores involucrados y permitió que tanto mujeres como hombres líderes indígenas accedieran al mundo digital, favoreciendo un espacio de diálogo entre los participantes, además de generar debates e intercambiar experiencias.

El diálogo implica un hecho histórico en Paraguay: 18 instituciones públicas, cuatro organizaciones de pueblos indígenas, 4 agencias de la Organización de las Naciones Unidas y una red de entidades privadas que trabajan con pueblos indígenas han iniciado un proceso de construcción colectiva, que mejora  la relación diaria de los funcionarios públicos con los pueblos indígenas, reconociéndolos como sujetos con plenos derechos.

Se desarrollaron talleres de orientación técnica  para debatir las capacidades institucionales del Estado y plantear respuestas a la situación de los pueblos indígenas. El objetivo era contribuir a una gestión pública efectiva para garantizar los derechos humanos.

El camino andado concluyó en un producto concreto, el manual “Orientaciones básicas para el trabajo del funcionariado público con pueblos indígenas”. Este manual se ha distribuido a nivel nacional, tanto a funcionarios públicos del gobierno central como local.

Los cambios ya se experimentan, por ejemplo, en el área de la salud pública, donde el personal presta una atención basada en un enfoque intercultural e imparcial, sin distinciones. A la vez, el proyecto incluye una revisión del instrumento normativo de la Secretaría de la Función Pública para el acceso de indígenas a los organismos del Estado.

La segunda fase de difusión del proyecto se enmarca dentro de otra iniciativa: “Desarrollo de Capacidades de Instituciones Públicas para la implementación de políticas para Pueblos Indígenas con énfasis en la territorialidad y gobernabilidad”. Se ha creado un equipo facilitador donde los propios funcionarios públicos y líderes indígenas desarrollan talleres para debatir medidas de no discriminación en el servicio del funcionariado público. Este plan busca desarrollar capacidades institucionales en el Estado y la sociedad civil, en el ámbito del gobierno central y a nivel de los gobiernos locales, para implementar programas y políticas públicas efectivas, y eliminar las brechas que crean desigualdad y exclusión social de los Pueblos Indígenas.

“Gracias a los talleres realizados se están encaminando esfuerzos para que la participación sea verdadera, que la autonomía de los pueblos indígenas sea hacia los blancos y no al revés, como estaba dado, y para que se haga realidad tierra, territorio y autonomía”, dijo Daniela Benítez, Representante de la Asociación de Mujeres Artesanas Nivacchei