Indonesia: Lucha por la justicia social

Mujeres en la provincia de Moluccas Septentrional participan en una sesión informativa sobre derechos legales que es parte de un programa del PNUD sobre gobernabilidad. Foto: PNUD Indonesia
Mujeres en la provincia de Moluccas Septentrional participan en una sesión informativa sobre derechos legales que es parte de un programa del PNUD sobre gobernabilidad. Foto: PNUD Indonesia

Hace tres años, Ibu Odah, un ama de casa de Indonesia, sabía muy poco de temas legales. Ahora, esta madre de dos hijos, se encuentra al frente de una lucha legal contra la violencia doméstica en la remota isla de Ternate, Molucas, una provincia en el norte de Indonesia.

Con el conocimiento y experiencia adquiridos, Ibu Odah ahora puede ofrecer asesoría legal gratuita a víctimas de violencia doméstica en la aldea Tobololo. En su calidad de asistente jurídica capacitada, Ibu Odah ya se ha ocupado de tres casos de violencia doméstica, presentándolos ante el tribunal de justicia local.

Para alguien de fuera, esto puede parecer poco importante, pero en su comunidad, donde la violencia doméstica se considera un asunto privado y donde muchas víctimas tienden a no denunciar por temor a las represalias, esto es considerado como un logro extraordinario y un comienzo positivo. No hace mucho, la violencia se trataba dentro de la familia de acuerdo con las leyes adat (costumbres sociales) y no por las vías legales oficiales.

Aspectos Destacados

  • La mitad de los 240 millones de habitantes de Indonesia viven todavía con menos de 2 dólares al día y las mujeres constituyen el grueso de la población más vulnerable.
  • El conocimiento sobre las leyes sigue siendo baja en el país, principalmente a causa de la pobreza y el analfabetismo.
  • Más de 450.000 personas pobres y desfavorecidas que enfrentan problemas legales se han beneficiado de un proyecto de asistencia legal con el apoyo del Gobierno de Indonesia y el PNUD.

Ibu Odah es una de los cientos de miles de personas que se han beneficiado de un proyecto de fortalecimiento y asistencia jurídica apoyado por el Gobierno de Indonesia y el PNUD. El proyecto busca extender el acceso a la justica a toda la ciudadanía de Indonesia, pero en particular a los pobres y marginados.

El proyecto, financiado por los gobiernos de los Países Bajos, Noruega y Suecia, ayuda a aumentar el conocimiento entre los pobres sobre sus derechos legales, así como a desarrollar su capacidad de actores gubernamentales y no gubernamentales de satisfacer y proteger mejor los derechos e intereses de los pobres.

Con el respaldo de su marido, Ibu Odah se inscribió en un curso de asistente jurídico tras darse cuenta de la importancia de la justicia social en una reunión comunitaria en su pueblo, organizada por uno de los socios de programa del PNUD.

Aunque Indonesia recientemente se situó como país de ingresos medios-bajos, la mitad de los 240 millones de personas del país aún subsisten con menos de 2 dólares al día, y la mayor parte de la población vulnerable son mujeres. El conocimiento en materia jurídica aún es escaso en el país, principalmente debido a la pobreza y el analfabetismo. Una evaluación de los conocimientos jurídicos en cinco provincias, realizada por el PNUD y el Gobierno de Indonesia, reconoció la importancia del acceso a la justicia para combatir la pobreza y la necesidad de concentrarse en los pobres y desfavorecidos y su acceso a la justicia. A su vez, esto ha servido de base para la estrategia nacional de acceso a la justicia, incluida en el plan de desarrollo nacional actualmente en curso. 

Más de 450.000 personas pobres y desfavorecidas con problemas legales, tales como disputas por tierra, violencia doméstica y corrupción, se han beneficiado del programa.

En una declaración reciente, la directora del programa, Diani Sadiawati, dijo que los servicios y la capacitación legal adecuada pueden ayudar a las comunidades desfavorecidas, mujeres y hombres con niveles bajos de educación, a tomar el “control de sus vidas”.

Esta estrategia nacional se centra en varios temas, de modo que los beneficios del fortalecimiento jurídico van más allá de las disputas legales personales. Estos incluyen reformas legales y judiciales, asistencia jurídica, gobernabilidad local, recursos del suelo y naturales y los derechos de las mujeres. Aunque apoya el acceso a los servicios jurídicos, la estrategia reconoce que la justicia para los pobres implica asegurar el acceso justo y equitativo a todos los servicios públicos.

En la provincia de Sulawesi Central, los habitantes de la aldea Tangkumaho y sus alrededores lograron evitar que sus tierras y manglares fueran destruidos por una compañía privada que planeaba construir estanques de peces comerciales. Armada con el conocimiento de sus derechos legales, la comunidad se movilizó para exigir una prueba legal de los permisos de la compañía. Resultó que la compañía había estado funcionando ilegalmente. La comunidad no solo pudo preservar su medio de vida, sino que también impidió que sus tierras fueran destruidas.

Mientras tanto, en Ternate, la campaña de Ibu Odah contra la violencia doméstica ha significado un gran paso para los derechos de las mujeres en la isla. Uno de los casos de los cuales se ocupó fue el de una pareja no casada. Ella luchó para que el tribunal local impusiera una condena a pesar de que, anteriormente, la Ley contra la Violencia Doméstica solo había sido aplicada a parejas casadas.

Ibu Odah espera que otras mujeres de su comunidad sigan sus pasos y que, en el futuro, muchas más personas trabajen por la justicia social, como ella.

Por Tomi Soetjipto

Informe Anual 2013-2014
"Nuevas alianzas para el desarrollo"

Este informe describe cómo el PNUD obtiene resultados de alto impacto como aliado para el desarrollo, innovador y líder intelectual en todo el mundo.

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