VIH y salud

 Angélica Méndez, fue capacitada para enseñar a otros acerca de la prevención del VIH, ahora es líder en su comunidad en El Salvador. (Foto: Mauricio Martínez / PNUD en El Salvador)

Alrededor de 35 millones de personas viven con VIH. Si bien las nuevas infecciones han disminuido en un 38 por ciento desde 2001, la epidemia avanza a un ritmo superior al de la respuesta.
 
Hay una amenaza cada vez mayor de enfermedades no transmisibles (ENT), como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas, y diabetes, que representan el 60 % de las muertes prematuras. Durante los próximos veinte años, las ENT y la salud mental darán lugar a una pérdida económica acumulada de US$ 47 millones de billones a nivel mundial.
 
Abordar el problema del VIH y otras amenazas a la salud, y los desafíos para el desarrollo que plantean, exige la adopción de medidas más allá del sector de la salud dirigidas a enfrentar los factores sociales, culturales y económicos subyacentes que influyen sobre los resultados de salud.
 
El Plan Estratégico 2014-2017 del PNUD reconoce la amplia gama de impactos sociales y económicos del VIH y las sinergias entre la salud y el desarrollo sostenible. Este trata el VIH como tema transversal y hace hincapié en los derechos de las personas que viven con VIH; la reducción de la discriminación asociada y la violencia contra las mujeres; el fortalecimiento de la gobernanza local y de las capacidades nacionales para lograr una mayor equidad en el acceso a los servicios para las personas afectadas, y el fortalecimiento del estado de derecho y la reforma de los sistemas jurídicos.
 
El PNUD es uno de los patrocinadores del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), es socio del Fondo Mundial de Lucha Contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, y copatrocina algunas otras asociaciones internacionales de salud. Nuestro trabajo en torno al VIH y la salud se sustenta en las fortalezas y los mandatos del organismo en lo referente al desarrollo humano, gobernanza, igualdad de género y desarrollo de capacidades, con el fin de complementar los esfuerzos de los organismos especializados de la ONUD que concentran su labor en el área de la salud, así como los esfuerzos que realizan otros aliados.