Esperando que pase el invierno en el Líbano


Refugiados de Siria en Sidon, Líbano. El PNUD y ONU-HABITAT ayudan a los refugiados de Siria a sobrevivir el invierno. ©S.BALDWIN / HCR

El pasado invierno fue amargo para Hassan Ahmad y su familia de 11 miembros. Después de haber huido de su casa en Damasco, encontraron refugio en el Líbano, en un pequeño apartamento de dos habitaciones con goteras en el techo, sin puertas ni agua caliente.

"Un familiar mío nos ofreció estas habitaciones", explica Ahmad, cuya casa en Damasco fue destruida por los combates, "pero nuestra cocina y baño se convierten en un horno en el verano y en un pantano en el invierno".

Y ahora que su hijo recién se ha casado, el pequeño apartamento ubicado en un vecindario que habitan otros refugiados palestinos se ha hecho aún más estrecho.

Aspectos destacados

  • Más de 35.000 refugiados palestinos que viven oficialmente en Siria han huido al vecino país del Líbano.
  • Se han preparado 19 grupos y nueve localidades circundantes para el invierno.
  • 54 proyectos de infraestructura en 22 de las concentraciones de palestinos más vulnerables y siete ciudades circundantes están construyendo depósitos de agua, calentadores, lavabos y letrinas en pleno funcionamiento.

Como Ahmad y su familia, más de 35.000 palestinos (y algunos sirios) han buscado refugio en las que se conocen como las 42 concentraciones de palestinos* del Líbano, donde la población ha alcanzado las 110.000 personas. Originalmente construido en los primeros años del éxodo palestino, entre 1948 y 1950, y durante la guerra civil libanesa de 1975 a 1990, las concentraciones no se enmarcan oficialmente en el ámbito de ningún municipio y, debido a que no hay autoridad que proporcione infraestructura y servicios, las personas que en estas viven se encuentran entre las comunidades de acogida más vulnerables del país.

Desde 2012, el PNUD y ONU-Hábitat han unido esfuerzos para mejorar los servicios, la infraestructura y las condiciones generales de vida de estas comunidades en todo el Líbano. Hasta ahora, el proyecto ha contribuido a rehabilitar y modernizar más de 300 refugios oportunamente para el crudo invierno, los cuales han sido equipados con tanques de agua, calentadores, lavabos y letrinas en pleno funcionamiento. Además de mejorar los refugios, 54 proyectos urgentes de infraestructura en 22 de las comunidades de acogida más vulnerables y en siete comunidades circundantes han mejorado los servicios de suministro de agua, el alcantarillado, la gestión de los residuos sólidos, las redes de caminos, el drenaje de las aguas pluviales y el suministro de electricidad. 

"Hasta el momento hemos ayudado a más de 2.000 refugiados de Siria que viven en las concentraciones más vulnerables a mejorar las condiciones de sus refugios, así como a alrededor de 40.000 residentes y habitantes libaneses, que ahora cuentan con un mejor acceso a los servicios urbanos básicos", indica Nancy Hilal, del PNUD, quien pasa a explicar que "más de 30 familias palestinas de Siria cruzan la frontera con el Líbano cada día, y por esa razón estamos trabajando a fin de ampliar nuestros proyectos para dar apoyo a más familias que necesitan desesperadamente vivienda y servicios urbanos básicos".

Los proyectos no solo mejoran las condiciones de vida de quienes viven en los refugios, sino que también mejoran la cohesión y las relaciones entre los refugiados palestinos y las comunidades locales libanesas y los municipios circundantes. Al estimular la participación activa y la colaboración, los proyectos procuran mitigar las tensiones entre los refugiados y las comunidades de acogida, y entre las concentraciones y los vecindarios circundantes.

"Debido a que están dirigidos tanto a los palestinos como a las comunidades libanesas de acogida, nuestros proyectos han contribuido a reducir las tensiones entre los habitantes originales y los que recién llegan, así como entre las comunidades libanesa y palestina", ha manifestado Hilal al referirse al principal impacto social del proyecto. 

La familia de Ahmad considera que los proyectos del PNUD han comenzado a marcar una diferencia, ya que ahora cuentan con un nuevo espacio con puertas y ventanas y un nuevo techo que los ampara. Esto no solo da más privacidad a los miembros de la familia, sino que también les ayudará a conservar el calor durante los próximos meses de invierno.

"Esta año tenemos agua caliente, y por fin podemos cocinar en nuestra cocina", señala Hassan mientras contempla el nuevo techo impermeable instalado en la casa, para a seguidas afirmar: "vamos a sobrevivir este invierno".

Informe Anual 2013-2014
"Nuevas alianzas para el desarrollo"

Este informe describe cómo el PNUD obtiene resultados de alto impacto como aliado para el desarrollo, innovador y líder intelectual en todo el mundo.

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